Con Johnny y la bomba, de Terry Pratchett, llegamos al final de la trilogía de Johnny Maxwell, con un excelente sabor de boca para una novela como esta que en esta ocasión trata sobre los viajes en el tiempo, aunque en vez de un DeLorean tenemos un carrito de la compra lleno de bolsas de basura que también es capaz de viajar en el tiempo.
Trilogía Johnny Maxwell nº 03/03 Johnny y la bomba
Autor: Terry Pratchett
Traductor: Albert Vitó i Godina
ISBN: 978-84-450-1873-6
272 páginas
Tamaño: 15 x 23 cm.
Presentación: Rústica con solapas
Precio: 16,95 €
Johny Maxwell y sus amigos se encuentran a Mrs Tachyon, la vagabunda del barrio, semiinconsciente en un callejón. Están dispuestos a hacer lo que sea para ayudarla… todo menos el boca a boca.
Pero Mrs Tachyon es dueña de mucho más que un carrito oxidado y un montón de bolsas negras de dudosa procedencia. De algún modo, ella tiene la llave que abre el camino a diferentes épocas. Y, por supuesto, eso incluye también el bombardeo de Blackbury del 1941. Parece que este presente ya no es el sitio seguro que Johnny creía, y menos ahora que se ha dado cuenta de que cada vez se siente más atraído por aquel pasado…
Johnny Maxwel es un joven adolescente que está sobrellevando el divorcio de sus padres y que, a ratos, tiene pequeñas grandes aventuras como cuando los alienígenas de un videojuego contactaron con él para evitar su aniquilación o cuando fue capaz de ver a los fantasmas de los muertos que necesitaban ayuda para evitar la destrucción de su cementerio, la vida de Johnny transcurre con total normalidad hasta que de repente él comienza a percibir cosas que los demás no. Así sucedió con los alienígenas, con los fantasmas o con las extrañas desapariciones de la señora Tachyon, una vagabunda que circula con un antiguo carrito de la compra y un peligroso gato que lo protege. Johnny comprenderá pronto, ayudado por Kirsty (que cambia de nombre cada dos por tres, Sigourney, Kimberly, Klytemnestra o Kasandra, y que es muy inteligente, aunque incapaz de tener la fe de Johnny en sucesos para los que no tiene explicación), que la señora Tachyon es capaz de viajar en el tiempo y dado que nuestro protagonista ha estado investigando sobre el 21 de mayo de 1941, año de la II Guerra Mundial en el que los nazis bombardeaban Gran Bretraña y donde la ciudad de Johnny, Blackbury, sufrió un bombardeo que acabó con la vida de 19 vecinos.
Pronto regresarán al presente y viajarán, de nuevo, al pasado junto a Bigmac, el Cojo y el Serio, aunque está vez comprobarán de primera mano cómo era el ambiente de paranoia en aquellos años y lugar y cómo el racismo era algo presente en todos los ámbitos. Aún así la inocencia de Johnny le llevará a intentar salvar la vida de sus pobres vecinos de antaño, a la par que rescatar a un amigo al que dejaron atrás.
Lo cierto es que he disfrutado con la lectura de los tres libros de Johnny, quizás el primero fue el que menos me interesó cuando comprendí lo que sir Pratchett quería explorar. La entrega de los muertos y está misma envían poderosos mensajes sobre la empatía, el racismo, la amistad… todo desde la perspectiva de adolescente que podría darnos lecciones al 95% de la Humanidad.
La única pega que le puedo poner a este libro, y viene del original, es que se titule Johnny y la bomba, cuando no hay una bomba específica que se coma la trama, sino que el tema estaría a medio caballo entre los viajes en el tiempo y la guerra. Eso sí, por lo menos está vez sí que se han publicado en el orden correspondiente que años atrás no se siguió.
Los libros de Johnny Maxwell son ciertamente recomendables para jóvenes lectores, o para aquellos que disfrutamos de la prosa, humor y profundidad de sir Terry Pratchett. La trilogía de Johnny Maxwell es, tan sólo, la superficie de lo que ofrece la saga de MundoDisco y, nuevamente, estoy empezando a considerar releerme todos los libros.











Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…