Alcanzamos el tercer volumen de Marvel Saga de «El Castigador de Ennis y Dillon», que a su vez recopila los siete primeros números de la serie «Marvel Knights: Punisher«. Una razón más de cómo Joe Quesada se ganó su cargo.
El Castigador de Ennis y Dillon #3 No caigas en Nueva York (Marvel Saga)
Edición original: Marvel Knights: Punisher 1-7 USA
Fecha de edición: junio de 2024
Guión: Garth Ennis
Dibujo: Steve Dillon
Formato: 184 páginas. A color. Cartoné.
23€
¿Recuerdas al Ruso? Uno de los peores enemigos con los que luchara jamás El Castigador ha vuelto, pero ¿Cómo es posible que siga con vida, después de que Frank rebanara su cabeza? La respuesta, en un volumen que ofrece además el más humillante encuentro de Spiderman con el justiciero de la calavera Sólo Ennis se atrevería a escribir un cómic así!
Alcanzamos la tercera entrega del Castigador de Ennis y Dillon y lo hacemos con el regreso del chiste andante del Ruso, personaje con el que nuestro protagonista se las tuvo en el anterior volumen y que regresa por petición popular (o porque Ennis y Dillon eran unos cachondos y se dieron cuenta del partido que aún le podían sacar) para complicar la vida al Castigador y para, eventualmente, acabar recibiendo su merecido aunque, entre medio, Ennis aprovechó para enojar a los seguidores de Spiderman con un cross-over en el que la palabra “ridículo” se queda corta ante la actuación de un Trepamuros que parecía que acababa de ponerse el traje por primera vez. Garth Ennis odia los superhéroes, los mismoS que le han hecho rico con The Boys, y ese fue el precio que tuvo que pagar la Casa de las Ideas para conseguir a este equipo creativo: dejar que se “cagasen” en su personaje más importante sólo por los jajas. No niego que Ennis pueda contar historias realmente interesantes del Castigador, alejándolo del UCM, y de hecho lo ha logrado en diversas ocasiones, pero no olvidemos que el propio Frank Castle que nos pinta Ennis no es sino un supertipo más, capaz de esquivar balas o sobrevivir a heridas mortales.
Dejando esa vergonzosa escena aparte lo cierto es que el Castigador de Ennis y Dillon es francamente recomendable, sobre todo cuando dejan de lado a los superhéroes y se centran en luchar contra la mafia o contra militares, ahí es donde verdaderamente brillan ambos y donde el aficionado Marvel no se siente insultado por ver cómo Frank Castle se comporta, el resto del tiempo, como un supertipo (cualquiera que pasase por lo que pasa Frank en estos números estaría hospitalizado o en la morgue, pero ahí sí que se permite Ennis los lujos de los superpoderes…) inmune a todo porque echarle más pelotas que nadie. Pero luego resulta que a Ennis no le gustan los superhéroes… en fin.
Gráficamente Steve Dillon volvía a demostrarnos que es un grandísimo narrador y que casi nadie es capaz de crear personajes tan expresivos, facial y físicamente, como los que él dibujaba. Se le sigue echando de menos, la verdad, pero aún podemos disfrutar de todo lo que dibujó hasta su prematura partida.
En cuanto al formato de este Marvel Saga, colección que está dando sus últimos estertores, lo cierto es que es un formato que me parecía ideal pero al que las subidas de precio obligadas por la inflación y la subida del coste del papel ha acabado por condenar.
En definitiva, ahora que ya hemos pasado el momento de ver cómo Marvel permitía a Ennis y Dillon humillar a Spiderman ya podemos disfrutar por completo de la locura de Frank Castle, un superhéroe inmune a las balas y a los golpes que además cuenta con un factor de curación que ya quisiera Lobezno para sí (ironía).











Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…