Seguimos siendo fieles a la publicación en formato integral de la etapa de Jason Aaron al frente de las aventuras del Dios del Trueno, y de la Diosa del Trueno cuando Jane Foster empuñaba el poderoso Mjolnir, pero la llegada del dibujante Michael Del Mundo nos ha dejado muy desorientados, por utilizar una palabra suave. Tras haber gozado con el trabajo de Esad Ribic, Das Pastoras, Olivier Coipel o Russell Dauterman, lo de Del Mundo es infumable.
¡El Dios del Trueno ha recuperado su manto, y con él un montón de desafíos! Para construir nuevos martillos, debe reunir los artefactos de Asgard, dispersos por la Tierra, pero no será fácil, y en el camino luchará contra formidables enemigos, mientras el peor conflicto que haya conocido jamás su entorno no hace sino acercarse. Muy pronto estallará La Guerra de los Reinos, y todo el Universo Marvel se verá afectado por el reto.
El séptimo tomo de la colección integral dedicada a recopilar la prolífica etapa del guionista estadounidense Jason Aaron al frente de las aventuras de Thor nos lleva a la antesala de la Guerra de los Reinos, un evento que sacudirá Asgard, Alfheim, Heven, Jotunheim, Muspelheim, Niffleheim, Nidavellir, Svartalfheim y Vanaheim como nunca antes. ¿Los Diez Reinos? No. Contad de nuevo. Falta uno. Midgard, como aquellos adorables galos de la Armonica creados por Goscinny y Uderzo, permanecerá firme ante el invasor, cuando Malekith y sus aliados comiencen su invasión. Pero, antes de llegar a ello, Jason Aaron ha ido diseminando un camino de migas de pan por el que los lectores vamos avanzando. Lleva años haciéndolo, sin que nos demos cuenta de lo que nos estaba preparando. A lo lejos ya podemos oír los tambores de guerra y vislumbrar las llamas de la batalla. Sí, estamos «Camino de Guerra de los Reinos«.
El guionista Jason Aaron llegó a las páginas del Dios del Trueno coincidiendo con el relanzamiento editorial «Marvel Now! ¡Un nuevo comienzo!«, para ocupar la silla que había dejado vacía Matt Fraction tras una etapa liquidada con solvencia pero sin brillantez. Y aunque ya era un guionista conocido por los lectores gracias a series como «Scalped«, «Wolverine: Weapon X«, «Wolverine & The X-Men» y «Ghost Rider» fue en las páginas de esta colección en las que se convirtió en uno de los autores de mayor prestigio de La Casa de las Ideas. Su aclamada etapa empezó en el año 2012 con el arco que le enfrentó a Gorr, el Carnicero de Dioses, acompañado por el enorme talento del dibujante croata Esad Ribic. Así cualquiera, debieron pensar muchos. El segundo año siguió adelante con un arco argumental que nos contó el enfrentamiento de Thor y la Liga de los Reinos contra el elfo oscuro Malekith y sus secuaces, cuyas repercusiones iban a alargarse durante mucho tiempo, cristalizando el conflicto en la llamada Guerra de los Reinos. Hasta ese momento los guiones de Jason Aaron habían sido prolíficos en ideas originales y espléndidos en sus resultados, pero lo mejor estaba por llegar. La irrupción de la nueva Diosa del Trueno iba a dar un vuelco al Universo Marvel como nadie podía llegar a imaginar, pero tenía fecha de caducidad: Jane Foster renunció al martillo que le daba el poder de una diosa para poder salvar su vida como humana, azotada por el cáncer. Cuatro años después la Diosa del Trueno daba un paso al costado y dejaba que Odinson recuperase su lugar de privilegio.
Y aquí estamos hoy, con un Thor que ha recuperado su lugar como Dios del Trueno pero sin martillo, enterrado en las profundidades del Sol junto al imparable Mangog. Entre sus nuevas responsabilidades como hijo de Odín están las de recuperar los artefactos de Asgard que se han esparcido por la tierra. Y, para recuperarlos, Thor tendrá que enfrentarse, por ejemplo, a un nuevo y mejorado Juggernaut. A su vez, en un tiempo y un lugar distinto, el Thor del futuro lejano se reencontrará con un viejo amigo que ha sufrido algunos cambios sorprendentes. El tomo esconde otras muchas sorpresas y aventuras extraordinarias, a la vez que inesperadas, como el reencuentro de Thor, Loki y Balder, una persecución en ‘monster truck‘ a través de la tierra de los muertos, la boda de Hela y Balder y la irrupción de Thanos para echar la ceremonia al traste, el rescate de Thor de la prisión de Heven por parte de su hermana Angela,… No, no tiene la épica ni la emoción del tomo anterior, que significó la despedida de la Diosa del Trueno, pero tampoco puede decirse que sea la calma antes de la tempestad, o la calma después de la tempestad. Lo intenta, pero no lo consigue. Es un interludio. Lo mejor ha quedado atrás, y ahora va con la inercia del impulso hacia el gran evento.
«Thor: Camino de Guerra de los Reinos» es el séptimo tomo recopilatorio de la etapa de Jason Aaron como guionista de la colección de Thor, tras «El Carnicero de Dioses«, «El Maldito«, «Diosa del Trueno«, «El trueno en las venas«, «El indigno Thor» y «La muerte de Thor«, un volumen de Panini Cómics que recopila las once primeras grapas de la cabecera original de «Thor«, publicados entre junio de 2018 y marzo de 2019 por Marvel Cómics en los EE.UU. La editorial Panini Cómics publica este espectacular tomo recopilatorio, con casi trescientas páginas y numerosos extras, en su colección Marvel Now! Deluxe. Y aunque estamos encantados con el tomo y el trabajo de Aaron debemos mencionar dos lastres. Uno es la sensación de final de etapa del guionista y el desgaste de su propuesta, que carece de la chispa y la fuerza de antaño. El otro es el dibujo del filipino Mike Del Mundo con el que no nos sentimos nada cómodos. Es un estilo excesivamente colorista, confuso y recargado, que creemos que no encaja para nada con el personaje, y que queda a años luz de algunos de los artistas de talento mayúsculo que han pasado por las páginas del Dios del Trueno en los últimos años.
Thor: Camino de Guerra de los Reinos
Autores: Jason Aaron, Michael Del Mundo, Tony Moore, Lee Garbett y Christian Ward
Fecha de publicación: Septiembre de 2022
Edición original: «Thor» núms. 1 a 11
ISBN: 9788411018821
Formato: 17x26cm. Tapa Dura. Color
Páginas: 288
Precio: 33,00 euros











Honestamente, yo también hubiese votado a la señora Polonia Castellanos como Gilipollas del año, pero de cada año, y sí,…