La novelas de fantasía han ido madurando a lo largo de los años y desde hace varios podemos afirmar que se ha vuelto más dura, más madura, y mucho más interesante. Títulos como “El Nombre del Viento“, “La Primera Ley” o “Las Monarquías de Dios” lo atestiguan.

Ya han quedado muy atrás los años en los que los amantes de la fantasía nos refugiábamos en franquicias como la Dragonlance, los Reinos Olvidados, etc, poco a poco comenzaron a aparecer novelas, como Tigana, de Guy Gavriel Kay, que fueron abriendo el camino para que un nuevo público, más adulto y exigente, se sumase a la fantasía. Fruto de este nuevo público comenzaron a llegar títulos cada vez más interesantes cuya punta de lanza, sin duda, es Canción de Hielo y Fuego, de George R.R. Martin. Una saga de sobra conocida a la que le pesa, en exceso, la lentitud de su autor en darle fin.

Pero no sólo de Canción de Hielo y Fuego vive el hombre, hay sagas como La Rueda del Tiempo, de Robert Jordan, que también supieron captar la atención de una gran cantidad de lectores (los inicios de su publicación en España fueron agónicos y sólo el trabajo de sus fans, y el lento aumento de las ventas, consiguió consagrar su edición). Desgraciadamente Jordan murió, aunque se aseguró la colaboración de Brandon Sanderson para que fuese éste el que acabase su opera magna.

¿Qué más nos ofrece el mundo de la fantasía? Sí, tenemos varias sagas estilo Warhammer y demás, pero no dejan de ser franquicias que, sinceramente, no me inspiran demasiado interés (ahora es cuando todos me hundís en la miseria y me demostráis que tienen varios libros maravillosos). Así que, poco a poco, he ido catando por aquí y por allí y encontrando libros, sagas, que me han aportado una gran satisfacción.

  • Comenzamos con un, ya, clásico Geralt de Rivia. La verdad, es una de esas sagas que no vamos a descubrir a nadie. Es sobradamente conocido el excelente trabajo de Andrezj Sapkowski y aunque la extensión de la saga podría haber sido algo menor, el resultado es sobresaliente.
  • El Nombre del Viento, Patrick Rothfuss, posiblemente el mayor hit de fantasía de los últimos años, con permiso de CdHyF, claro. Un diario contado a viva voz en el que descubrimos al mayor héroe, y asesino, de todos los tiempos. Un personaje legendario que, cerca de ¿final?, se decide a narrar sus aventuras a un bardo, mientras el desastre se acerca hacia ellos. Es una novela muy original que ha propiciado el auge de las novelas de asesinos. Un título muy recomendable y muy a tener en cuenta.
  • Malaz, Steven Erikson, La Factoría de Ideas está recuperando una saga de fantasía que, inexplicablemente, no estaba editada (salvo los dos primeros volúmenes) en España, pero con 3 libros publicados en el mismo año La Factoría nos está devolviendo la confianza en un mercado cada vez más nutrido y bien surtido de novelas de fantasía.
  • Pero si hablamos de Malaz no podemos dejar de hablar de la opera prima de Glen Cook; La Compañía Negra que, a falta de un libro (que saldrá a la venta en abril de 2011), tiene publicado prácticamente todo su material inédito. Mercenarios duros que sirven a todo aquel que les pueda pagar. Una saga altamente recomendable.
  • Las Monarquías de Dios. Atención a esta nueva serie de fantasía que consta de 5 libros y que está publicando Alamut. Una revisitación de la historia europea bajo el prisma de la fantasía. Impresiona ver, en un mismo momento, el cisma de la Iglesia, el descubrimiento de “América”, la persecución de los “herejes”, la Inquisición o el ataque del Islam contra el Cristianismo. De momento tan sólo hay dos novelas publicadas, pero Paul Kearney se ha ganado un lugar importante en mi estantería.
  • La Primera Ley, Joe Abercrombie. Fantasía adulta, con personajes que más que carismáticos son odiosos a los que acabas por coger una tremenda simpatía. Son unos bastardos traidores y sin escrúpulos, pero se adivina en ellos un “algo” que te atrapa y te engancha sin remedio. La trilogía publicada en cartoné por Alianza os atrapará sin remedio, pero si tenéis algo de miedo podéis darle una oportunidad a la primera novela (editada en bolsillo) o probar suerte con la novela independiente La Mejor Venganza. Seguro que después picáis con el resto de libros.
  • Las Naves de la Magia, Robin Hobb, una serie totalmente innovadora en la que los dragones… en fin, digamos que jamás has leído una versión tan interesante sobre los dragones como la que nos propone Hobb. Atentos porque esta trilogía lleva años en el mercado, pero vale mucho la pena echarle un vistazo a lo que se nos propone aquí. Una lucha por la libertad de humanos y dragones que demuestra que estamos ante una autora diferente.
  • La Saga del Vatídico, Robin Hobb, no abandonamos a Robin Hobb, puesto que unos años antes La Factoría nos sorprendió al publicar esta fantástica saga de tres novelas (editadas en formato pequeño y “partidas en seis volúmenes) que ahora comenzarán a reeditar en formato de bolsillo. Sí, ahora parece que los asesinos están de moda, razón de más para no dejar pasar esta gran oportunidad ya que el primer libro aparecerá en enero dentro de la colección DeBolsillo de Random. Un buen momento para engancharse a esta saga… o para reengancharse.
  • Nacidos de la Bruma, Brandon Sanderson. Otro autor revolucionario con una visión de la fantasía totalmente refrescante. Una trilogía que sorprende por el innovador uso de la “magia” que propone y por lo oscuras que resultan sus tres novelas, apenas hay esperanza para las masas que esclaviza el Lord Gobernador, aunque eso no impedirá que una serie de luchadores dé su vida por liberarse.
  • La Guerra por el Norte, Guillem López. Acabamos, por el momento, con sabor español y con la novela debut de Guillem López que editó hace unos meses el Grupo Ajec, y acabamos como empezamos, con una novela río como las de Canción de Hielo y Fuego, una novela que está recibiendo muy buenas críticas y que cuenta ya con el respaldo de un público fiel que espera con ansía la continuación

De momento nos detenemos aquí, tiempo habrá más adelante, para incluir nuevas sagas en este apetitoso menú. Eso sí, podéis aportar vuestras sugerencias, como veis, quedan huecos en la imagen para que, entre todos, consigamos adornarla.