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En 1997 se estrenaba «Flubber«, una comedia protagonizada por Robin Williams que nos contaba como un científico brillante inventa una fuente de energía revolucionaria, una extraña masa mucosa de color verde a la que bautizará con el nombre de ‘flubber‘. Lo que muchos ignoraban es que esta película era un remake de «Un sabio en las nubes» («The absent-minded profesor«), una producción familiar de 1961 de la factoría Disney, una película sencilla y entretenida que merece la pena reivindicar.

Dirigida por Robert Stevenson y protagonizada por Fred MacMurray, Nancy Olson, Keenan Wynn, Tommy Kirk, Leon Ames, Elliott Reid, Edward Andrews, David Lewis, Jack Mullaney, Belle Montrose y Ed Wynn, «Un sabio en las nubes» nos contaba la historia de Ned Brainard, un científico tan brillante como despistado, que le han llevado a anular dos bodas por incomparecencia. Sin embargo, Ned es un gran científico y ha logrado elaborar un polímero volátil a la que ha llamado ‘flubber‘, que sirve de combustible para los automóviles y les permitirá volar. Pero el ‘flubber‘ es mucho más, y el equipo de baloncesto de Medfield College encontrará en esta sustancia la mejor ayuda para ganar el campeonato.

La leyenda dice que Ned Brainard estaba basado en un profesor de química en la Universidad de Princeton, Hubert Alyea apodado «Dr. Boom«, que mostró sus inventos en el Pabellón Internacional de Ciencias de la Exposición Universal de Bruselas de 1958, y que el mismísmo Walt Disney estaba entre los espectadores. También dicen que Disney presentó a Fred MacMurray y Hubert Alyea, y que algunos de los gestos del profesor Ned Brainard salieron de la observación que MacMurrany hizo del Dr. Bloom.

Aunque la película no va más allá de los esquemas disneyanos más tradicionales, una clásica comedia familiar con un protagonista despistado pero bondadoso envuelta en una nube algodonosa de humor blanco y empalagoso, fue tal el éxito de «Un sabio en las nubes» que apenas dos años después se estrenó una secuela, «El sabio en apuros» («Son of Flubber«), donde, una vez más, la sustancia verdosa ponía en aprietos al profession Brainard.

El director de «Un sabio en las nubes» fue el director y guionista británico Robert Stevenson, que se especializó en películas familiares no animadas de la factoría Disney, como «Ahí va ese bólido«, «Mary Poppins» o «La bruja novata«. Todas ellas, de factura similar. En el caso de «Un sabio en las nubes«, unos efectos especiales resultones de Robert A. Mattey y Eustace Lycett le sirvieron al film para llevarse una candidatura a los Oscars (sumando un total de tres).

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Where to watch Un sabio en las nubes