J.K. Rowling, la escritora de “Harry Potter“, ha desvelado recientemente que tenía pensado un final distinto para la saga, y que la muerte de alguno de los protagonistas formaba parte de la trama que había ideado. En concreto, en el borrador inicial morían dos personajes que sobrevivieron en la revisión final. No dió nombres, pero Neville Longbottom y Draco Malfoy eran los candidatos más probables.