No me había dado cuenta de cuánto echaba de menos los tebeos de John Byrne hasta que Yermo Ediciones nos lo trajo de vuelta, primero con “Trío” y ahora con su continuación, “Triple Helix“. Pero aún no estoy satisfecho. Quiero más Byrne.

 

Triple Helix
E
dición original: Triple Helix 1 a 4 USA
Guión: John Byrne
Dibujo: John Byrne
Color: Len O´Grady
Formato: Libro rústica, 104 págs. a color.
12€

¡Triple Helix es la esperada continuación a la serie Trío, de John Byrne! Tras los acontecimientos que estuvieron a punto de destruir Ciudad y acabar con la vida de los componentes del grupo Trío, un nuevo monstruo de piel pétrea ha aparecido entre los cascotes de un edificio. Solo los mutados que forman el grupo Triple Helix serán capaces de detenerlo. Ellos son Cataclismo, Jabalina, Simiox, Torre y Dardo… ¿pero serán sus poderes combinados suficiente para detener al malvado villano Gólgota, al monstruo de piel de piedra o a los robots gigantes conocidos como Monitores? 

Como ya hiciera en Trío, John Byrne homenajea en este volumen su gran trabajo a cargo de La Patrulla-X, creando un grupo de superhéroes cargados de contradicciones, de poderes imposibles, y llevándolos a situaciones límites en que deberán enfrentarse a grandes dilemas morales. Triple Helix es, de nuevo, un gran cómic moderno de factura clásica.

Yermo Ediciones, la editorial de Carles Miralles, está publicando los trabajos que John Byrne viene realizando para la editorial IDW, la única editorial que ha sabido ofrecerle al canadiense un remanso de paz en el que trabajar y publicar sus ideas. Así, tras la presentación de la miniserie dedicada al grupo de héroes Trío, grupo que homenajea a Los 4F y que supone su particular reinvención del mito de la Primera Familia Marvel,y el interludio que supuso Doomsday.1, por fin se publicó Triple Helix, donde se continúa la historia vista en Trío.

En esta nueva miniserie se nos presenta una nueva versión de La Patrulla-X, retomando la trama justo donde lo dejó el final de Trío, y es que gracias a este conjunto de miniseries Byrne está pudiendo “regresar” a algunos de los personajes con los que construyó su carrera como autor profesional de los cómics y como, en aquellos años, maestro de la narrativa. Aprovechando viejas y nuevas ideas para ofrecer un pulso al lector.

Así, tras lo visto en Trío regresamos al exacto momento en el que finalizó esa miniserie para continuar los acontecimientos con la presentación de Triple HeliX (homenaje descarado a La Patrulla-X) en la que Byrne nos vuelve a dar una lección de narración, no sólo al manejar con soltura a ambos grupos mientras los enfrenta con Gólgota, sino que, además, aprovecha para introducir su particular versión de los Centinelas de la Marvel ofreciendo, para ellos, un origen digno de los años 70/80, en lo que, nuevamente, es una reivindicación de un estilo de narración que autores como Brian Michael Bendis, de alguna extraña manera, parecían haber relegado al olvido. En otras palabras, en Triple Helix pasan cosas, pasan muuuchas más cosas de las que veréis suceder en prácticamente cualquier cómic actual en los que los diálogos se alargan, innecesariamente, durante viñetas y más viñetas sin que el dibujante se tome la molestia de cambiar un sólo detalle entre cada viñeta. Byrne no trabaja así, apuesta por una narración dinámica y endiablada en la que no hay tiempo para respiros insulsos, cada viñeta tiene su importancia y su significado y la historia avanza en cada viñeta, no hay espacio para escenas gratuitas y la primera y la última página de cada número son las únicas en las que se permite el lujo de realizar una splash page, aunque mantienen su sentido y se asegura de que cada una de ellas tenga su importancia dentro de la historia.

Lo cierto es que sorprende encontrarse con un trabajo que tenga tanto detalle y que, sin embargo, aparente ser un simple cómic de acción. Byrne opta por lanzar tramas que va resolviendo conforme avanzan las tramas principales (y sí, hablo de ambas mini-series, a Byrne le da tiempo y espacio) y se deja de paja y artificios que puedan ralentizar la historia que nos quiere presentar. En realidad tanto Trío como Triple X son un caballo desbocado al que nos subimos para deslumbrarnos con una historia rica en acción, divertimento y misterio. Puede que haya lectores que encuentren la trama demasiado sencilla o simplona… pero también habrá lectores que, como yo, disfrutan jugando al juego que nos propone Byrne y que tan bien describe Carles Miralles en su artículo de “ByrneManía” (por cierto, pedazo de ejercicio de nostalgia con esa cabecera tan chula) pero lo cierto es que este ejercicio de nostalgia nos demuestra que Byrne aún tiene mucho que contar… y yo tengo muuuchas ganas de releer sus Next Men.

Por desgracia, y por el momento, Byrne ha dejado colgado este proyecto superheroico, lo que es una auténtica lástima porque, francamente, he disfrutado mucho con ambas miniseries y me gustaría ver su particular versión de la JLA con un nuevo proyecto dedicado al otro grupo que sea creó en estas páginas: el Cónclave. Sólo por ver cómo liga la trama de el Cónclave a las de Triple Helix y Trío ya merecería la pena.

No me resisto a acabar sin mencionar que la edición de Yermo es impecable, por fin se ha incluido un artículo (escrito por el propio editor) que nos retrotrae a aquellos días de Forum y su “MarvelManía”, sólo cambiando algunas letras e imágenes, un broche de oro para una edición excelente que nos permite revisitar a un John Byrne al que muchos añorábamos (y sino de qué publica Panini todo su Alpha Flight por “sólo” 60 euros de nada).

En definitiva, ejercicio de nostalgia o paso adelante de John Byrne demostrando que se pueden hacer buenos y entretenidos cómics sin traicionar a los personajes ni embarcarlos en extensas, aburridas y repetitivas conversaciones. Estoy deseando que Byrne recargue las pilas y nos ofrezca, pronto, el Cónclave.