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Los viejos maestros de la ciencia-ficción ya no estan. Otros ocupan el lugar de aquellos que nos hicieron volar hasta las estrellas durante el siglo XX. Algunos de los nuevos llegan con nuevas ideas, con libros muy diferentes que nos hablan de la red de redes, de los neoseres, de las corporaciones, del colapso energético y ambiental o del biopunk. Pero algunos autores aún mantienen vivo ese espíritu, entre ingenuo e idealista, de los primeros maestros, de Isaac Asimov, de Robert A. Heinlein, de Ray Bradbury o de Arthur C. Clarke. Kim Stanley Robinson es uno de ellos.
Kim Stanley Robinson es un autor de gran prestigio gracias a una extensa bibliografía que se ha ubicado principalmente en el género de la ciencia ficción, a menudo con referencias a la ecología y la sociología, considerado uno de los clásicos contemporáneos del género con obras como la trilogía de Marte, «2312» y «Tiempos de arroz y sal» («The years of rice and salt«). Esta última es una de sus obras más destacadas, pero también de las más polémicas, pues plantea la posibilidad de un mundo sin cristianismo.
El autor nos traslada hasta el funesto año 1349, cuando la Peste Negra ha invadido Europa y los cadáveres se amontonan en las calles de pueblos, aldeas y ciudades. En poco más de un año, Europa quedará despoblada y el cristianismo empezará a convertirse en una anécdota de la historia universal. El mundo quedará a merced de dos grandes imperios: China y Dar-el-Islam, un conglomerado de estados musulmanes. A través de los ojos de los protagonistas, que se reencarnan en diferentes apariencias, edades y género, y a lo largo de diez capítulos ordenados cronológicamente, presenciamos siete siglos de una historia alternativa, una ucronía en la que se forja de forma paulatina un nuevo orden político, social y religioso.
A través de los ojos de Stanley Robinson la historia de la humanidad avanza y se desarrolla de forma similar a como lo hizo la nuestra, si bien a partir del punto de divergencia (también llamado condición contrafactual), con otras civilizaciones y culturas, y un desarrollo social, religioso y científico distinto.
Robinson aprovecha la ucronía para imaginar su propo mundo. Este género literario se caracteriza básicamente porque la trama transcurre en un mundo alternativo, un lugar y un tiempo distinto al que se llegó a partir de un punto en el pasado en el que algún acontecimiento sucedió de forma diferente a como ocurrió en realidad. Y es a partir de este punto que el autor desarrolla su historia, que no es más que una excusa para poder profundizar acerca de este mundo imaginario y jugar con la Historia, interrogándose acerca de los derroteros ficticios que pudo tomar nuestra linea temporal si tal o cual suceso no se hubiera producido. En este caso, si el cristianismo no hubiese llegado más allá del siglo XIV.
La novela fue galardonada con el premio Locus a la mejor novela de ciencia-ficción del año 2003.

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