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Admiro en M. Night Shyamalan su interés por crear suspenses con los puntos de partida más insospechados (en esta ocasión terror existencial puro y duro). Su problema es que no siempre  se sostienen bien sus guiones y oscila entre películas magníficas como «El sexto sentido» y otras mediocres, si no malas, como «After earth». En este caso tendríamos un ejemplo del segundo bloque. Suspense y cierto interés por el desenlace final están garantizados, pero son muchos los «sapos» que tienes que tragarte para que la película te «cuadre» y algunos ya no son de guión sino de interpretación (algún actor me parece que está a bajísimo nivel) o de rodaje (tanto que parece una serie B). Ignoro las condiciones de producción de esta película, pero parece hecha a desgana y con desinterés, por cumplir el expediente, un mero encargo vamos y conociendo como se las maneja el Hollywood actual no me extrañaría que así fuera. El caso es que la puedes ver, que te va a picar la curiosidad por acabarla, pero probablemente termines de verla defraudado.