«The Question: All Along the Watchtower» no es solo el regreso de una heroína olvidada, Renee Montoya como The Question, sino también una mezcla curiosa entre el misterio urbano y la ciencia ficción superheroica más pura. Con guion de Alex Segura y dibujo de Cian Tormey, esta miniserie nos lleva directo a la Atalaya de la Justice League Unlimited para demostrar que incluso en el espacio hay secretos que solo una buena detective puede resolver. Una historia imperfecta pero vibrante, que devuelve el encanto de los cómics que se leen por puro placer.
¿Quién vigila la Atalaya? Tras Absolute Power, La Liga de la Justicia ha creado un refugio para todo héroe y heroína, pero ahora han de mantener su seguridad. Ahí entra Renee Montoya, en busca de un lugar en el que asentarse. Pero la Trinidad no la llamó para que se relajase en la Atalaya, sino para ocuparse de la oscura amenaza que se oculta bajo la superficie. Solo Question podría identificar dicha amenaza antes de que sea demasiado tarde.
«The Question: All Along the Watchtower» llega de la mano de Panini Cómics como una de esas propuestas que nadie veía venir pero que terminan siendo un pequeño oasis dentro del ruido editorial de DC Comics. Escrita por Alex Segura y dibujada por Cian Tormey, esta miniserie en seis números rescata a Renée Montoya —la segunda persona en portar la máscara de The Question— y la coloca en un entorno bastante poco habitual para ella: la mismísima Atalaya, la base orbital de la «Justice League Unlimited» (así en inglés, cosas de Panini) . La idea ya suena atractiva por sí sola. Montoya, que suele moverse entre callejones húmedos y bares llenos de humo, de pronto se convierte en jefa de seguridad de una estación espacial donde conviven superhéroes de todo tipo. ¿Qué podría salir mal?
Segura plantea desde el primer número una atmósfera de intriga que encaja muy bien con la esencia detectivesca del personaje. Hay algo de noir en el aire, un tono de “caso imposible” que funciona especialmente bien cuando el cómic se toma su tiempo para jugar al misterio. Los dos primeros capítulos son los más sólidos en ese sentido: Renée llega al lugar con cierta desconfianza hacia sí misma, arrastra los fantasmas de Gotham City y, a la vez, debe ganarse el respeto de figuras mucho más poderosas. Cuando empiezan a surgir sabotajes y extraños fallos en los sistemas de la Atalaya, la historia promete un whodunit espacial con tintes de conspiración. Hasta ahí, el planteamiento es redondo.
El problema es que esa tensión inicial se va diluyendo a medida que la miniserie avanza hacia un terreno más convencional. En lugar de mantener el misterio hasta el final, Alex Segura revela demasiado pronto quién está detrás del caos (un villano clásico de la era «Muerte de Superman» que, admitámoslo, es un guiño divertido para los nostálgicos, pero que se siente un poco fuera de lugar). Lo que era una historia de investigación pasa a ser una batalla directa, con explosiones, rayos y el clásico «salvar la base antes de que todo estalle». No es que esté mal —de hecho, las secuencias de acción están bien resueltas—, pero se extraña un poco la sutileza y el tono más introspectivo del inicio.
Aun así, la lectura es bastante entretenida. Segura conoce a Renée Montoya y entiende su conflicto interno: esa mezcla de inseguridad, culpa y deseo de hacer lo correcto aunque nadie lo agradezca. Su voz interior está bien lograda, incluso si a veces abusa un poco del monólogo. Lo interesante es que la serie logra humanizarla dentro de un contexto en el que fácilmente podría quedar opacada por héroes más vistosos. Hay momentos en los que su vulnerabilidad choca con la grandeza del entorno —una detective sin rostro en medio de dioses y alienígenas—, y eso funciona como contraste emocional.
Uno de los puntos más comentados del cómic es la presencia de Batwoman, la ex de Renée, que vuelve a su vida justo cuando menos lo necesita. La dinámica entre ambas es incómoda pero creíble, con cierta tensión que aporta chispa sin convertirlo todo en un melodrama. También aparecen personajes secundarios curiosos —Animal Man, los dos Blue Beetle, algún Investigador de lo Desconocido (Challenger of the Unknown), e incluso alguien tan improbable como Bulleteer (la chica esa con cabeza de bala)— que ayudan a darle variedad al reparto sin robarle protagonismo a la protagonista. Esa variedad en el elenco es lo mejor de la serie.
En el apartado visual, Cian Tormey hace un trabajo notable. Su estilo limpio y expresivo logra que incluso un personaje sin rostro resulte expresivo, algo nada fácil. Además, se nota que se divierte dibujando la Atalaya y llenando cada viñeta de cameos o detalles del Universo DC. El cómic tiene un aire clásico, casi televisivo, que recuerda al Justice League Unlimited de Paul Dini o incluso a cierta estética retro-futurista de los 2000.
«The Question: All Along the Watchtower» pierde un poco su esencia en el tramo final. La idea de usar al personaje como contrapunto humano dentro de la Liga era excelente, y durante un rato lo consigue. Pero luego todo se precipita hacia una conclusión más simple de lo que el planteamiento merecía. Para lectores nuevos, quizá no sea la mejor puerta de entrada a The Question (para eso siguen siendo mejores las etapas de Dennis O’Neil o Greg Rucka), pero para quienes ya conocen a Renée Montoya y disfrutan viéndola en contextos distintos, esta miniserie cumple. No reinventa la rueda, pero tampoco lo pretende. Es un “qué pasaría si” simpático que rescata a una heroína marginada del archivo de DC y la coloca de nuevo en el tablero, aunque sea por unos números.
El tomo se completa con el serial aparecido en «Batman: The Brave and the Bold #15-17«, que sirve de nexo entre la anterior aparición en el Universo DC de Montoya y la nueva miniserie. Alex Segura guioniza y dibuja Andy MacDonald, con un estilo más cerca de Vertigo y de la esencia de este personaje que el de Tormey. En esta historia, con un asesino serial que se ceba con el entorno de la protagonista, aparece Vic Sage, el The Question original… ¡Y eso mola! El tomo, ofrecido en formato de tapa blanda, dentro de la línea One-shot, se completa con una portada alternativa, una ficha del personaje original y los textos de Lidia Castillo de DC Connect.
En definitiva, «The Question: All Along the Watchtower» es una lectura ligera, con buenos momentos de diálogo y un par de ideas interesantes que quizá merecían más espacio. Segura demuestra cariño por los rincones menos explorados del Universo DC y deja la sensación de que, con un poco más de foco en el misterio y menos en los rayos láser, podría haber sido una historia excelente. Aun así, si buscas una lectura entretenida, con un pie en el noir y otro en la ciencia ficción de superhéroes, este tomo editado por Panini Cómics te da justo eso: una historia que, sin ser memorable, se deja disfrutar de principio a fin.
The Question: All allong the Watchtower
Autores: Cian Tormey, Alex Segura y Andy MacDonald
Fecha de publicación: Septiembre de 2025
Edición original: Material de Batman: The Brave and the Bold 15-17 y The Question: All Along the Watchtower 1-6
ISBN: 9791370131814
Formato: 17x26cm. Rústica. Color
Páginas: 168
Precio: 15,50 euros











Me alegro que te haya gustado. A mí menos que cualquiera de las que he citado, pero no está mal