Estamos ante la enésima revisión de Daredevil, marcada por los sucesos de Shadowland, en la que Mark Waid y Paolo Rivera han conseguido un gran resultado final a pesar de que anteriores historias (¡oh, maldita continuidad!) marcan la trama. Aún así la historia de Waid es sumamente interesante y recomendable para todos.

"Daredevil, El hombre sin miedo num.01: La sonrisa del diablo" (Mark Waid, Paolo Rivera y Marcos Martín, Panini Cómics)Daredevil, El hombre sin miedo nº. 01: La sonrisa del diablo
Edición original: Daredevil v3, 1-6 USA
Guión: Mark Waid
Dibujo: Marcos Martin, Paolo Rivera
Tinta: Paolo Rivera, Joe Rivera
Color: Javier Rodriguez , Muntsa Vicente
Formato: Libro rústica, 144 págs. a color.
12€

¡Al fin en España, la nueva colección de Daredevil que está siendo aclamada por todos! Mark Waid, el guionista que reinventó al Capitán América y dio un nuevo impulso vital a Los 4 Fantásticos, resucita al Diablo Guardián, con la inestimable ayuda de los increíbles dibujantes Marcos Martín y Paolo Rivera. Con nuevos enemigos, nuevos amigos y la actitud de siempre, Daredevil ha vuelto a la acción. Después de contemplar cómo su mundo se volvía un infierno en demasiadas ocasiones, Matt Murdock se replantea la vida de arriba abajo… ¡Y los resultados son alucinantes! ¡No puedes perderte la serie que todo el mundo quiere leer!

Ya tenía ganas yo de echarle la mano encima a esta serie, y es que las reseñas que había leído la ponían por las nubes, y no sólo por el trabajo de Mark Waid (del que siempre espero mucho), sino porque, además, contaba con un gran apartado artístico. Finalmente ayer le robé el tomo a un amigo y devoré el cómic en una hora de gran entretenimiento. Y es que por fin tenemos (volvemos a tener) a un Daredevil al que el guionista no maltrata hasta la saciedad.

Hace años que tenía ganas de un cambio argumental para Daredevil, y es que no acabo de entender la sadomasoquista necesidad de putear más y más a Matt Murdock, ¿cuántas veces puedes salir del abismo y volver a caer para volver a escapar de él?. Hay un número limitado de veces y después de Fank Miller todo es repetitivo para algunos lectores. Por suerte parece que Mark Waid tiene un pensamiento similar al mío y por fin encontramos un guión que busca algo más de alegría, un poco más de felicidad. Nada extraño, es lo que TODO ser humano anhela, ¿verdad?. La felicidad, ¿por qué debería ser distinto Daredevil? Pues porque a muchos “fans” de DD lo que les gusta es verlo sufrir. Por suerte, decía, Mark Waid tiene otras cosas en mente para el personaje, no en vano este primer arco argumental se llama “La sonrisa del diablo” y eso es algo que vemos mucho, la sonrisa de Matt/Daredevil, seguramente en 6 números veamos sonreir más a DD que en los anteriores 10 años bajo la sombra de Smith, Bendis, Diggle o Brubaker. Este es el camino que ha seguido Mark Waid (bien secundado por Paolo Rivera y Marcos Martín) obviar en gran parte lo sucedido en los años anteriores y, especialmente, la herencia de Frank Miller que, sí, está ahí, pero ya no marca a fuego a DD ni a Matt, se recupera así algo de la esencia del Daredevil original, ese que intentaron recuperar en sus respectivas etapas Karl Kesel y Joe Kelly. Sinceramente, se agradece, y mucho, que se recupere esta parte del personaje y se olvide un tanto la necesidad de convertirlo en un pobre miserable sin un gramo de felicidad en su cuerpo. Para mi, como lector, es más interesante leer un personaje que no tiene que luchar con toda su alma por vivir, sino alguien que acepta su carga y procura ser feliz. Es un nuevo aliciente.

Naturalmente tenemos que darnos cuenta de ser feliz es una cosa, pero que Matt nunca podría ser despreocupado para con sus deberes, de hecho es sumamente responsable y comparte con Peter Parker el credo de “todo gran poder conlleva una gran responsabilidad” como bien nos demuestra Waid en estos números.

Otro detalle a sobrellevar es la “genial” idea de desvelar su identidad secreta, ¿que cómo lo resuelve Mark Waid? Fácil, su identidad no-secreta nos lleva a momentos humorísticos en los que Matt tiene que negar ser DD. Esto también llevará a que afronte de una manera distinta su oficio como abogado.

En líneas generales tengo que decir que el trabajo de Mark Waid me encanta, toca todos los palos (mafia, conspiraciones terroristas, supervillanos…) sin olvidar la vida personal de Matt, su trabajo, su relación con otros héroes (ese Capitán América, esas menciones a Bucky…)…, y lo hace todo con una sonrisa, la nuestra, porque menuda maravilla. El mejor ejemplo lo tenemos en la boda, ese beso robado que nos recuerda a los grandes héroes del cine de aventuras como Errol Flynn, una escena impagable y absolutamente precursora de lo que nos vamos a encontrar en este volumen.

Artísticamente el tomo comienza con una página de Marcos Martín y acaba con una historia breve también suya, entre medio Paolo Rivera intenta alcanzar el nivel de maestría de Marcos durante 3 números sin hacernos olvidar al español, aunque ofreciendo un muy buen resultado con un Daredevil más alegre que nunca que se sabe manejar en exteriores e interiores, con una gran composición de planos, con unas viñetas donde aparece de todo (sí, hay fondos, personas, animales… de todo) y con una gran narración. En realidad Paolo Rivera hace un trabajo sensacional, pero tengo debilidad por Marcos Martín y he disfrutado tanto con sus páginas (números 4 a 6) que no puedo negar que está un poco por encima de un Paolo Rivera que está, a su vez, muy por encima de la mayoría de dibujantes, que no narradores, del mercado USA.

Por cierto, gráficamente la galería de portadas que incluye el tomo deja un poco que desear, suerte que eran las portadas “extra”, porque no le hacen justicia a estos números.

Nos queda hablar de la edición de Panini. Dejadme decir que, para mi, esto debería ir o en grapa o en tomo económico, 12 euros por 6 números me parece caro, sobre todo cuando estamos ante uno de los mejores momentos de Daredevil de los últimos años. Hay que publicarlo en grapa y después en cartoné, porque seguro que se reedita en cartoné, lo que nos dejará sin una edición económica, algo que se merece sobradamente. Dicho esto la edición es muy buena y si no queda más remedio pues se acepta pero… 12 euros, jo…

En definitiva, una serie imprescindible y absolutamente recomendable… creo que no le devolveré el tomo a mi amigo, si cuela…