«Hércules: Príncipe del Poder» nos relata en un bonito tomo (realizado por SD y Panini) toda la epopeya que Bob Layton ideó para el personaje a lo largo de varias décadas. Sin duda uno de los tebeos «tapados»más entretenidos del mes.
La etapa completa de Bob Layton al frente de las aventuras del Príncipe del Poder, en un único tomo! Varios siglos en el futuro, Hércules se embarca en una odisea espacial durante la que descubrirá que hay más dioses en los cielos de los que jamás había imaginado. Junto a su camarada computerizado, El Registrador, rigelianos, skrulls, caballos carnívoros e incluso Galactus aguardan en su camino, en una edición plagada de extras, que incluye material inédito, así como el divertido relato en que Hércules recuerda uno de sus más singulares encuentros con Thor.
Hay personajes que parecen destinados a la solemnidad y otros que, por más musculosos o divinos que sean, nacen para reírse de sí mismos. «Hércules: Príncipe del Poder«, publicada por Panini Cómics, es el ejemplo perfecto de cómo un héroe clásico puede reinventarse con un toque de descaro, carisma y una buena dosis de autocrítica. Bob Layton, que venía de dejar huella en Iron Man junto a David Michelinie, decidió en los ochenta darle una nueva vida al semidiós más juerguista del panteón Marvel, y el resultado sigue siendo una joya divertida y visualmente poderosa. Por estos lares Forum la trajo en aquel formato contenedor de tapa blanda «Extra Superhéroes«. Qué recuerdos… Pero nunca conseguí este número. Al fin se ha cerrado la herida.
Antes de meternos en el meollo del cómic, vale la pena recordar quién es este Hércules dentro del universo Marvel. Inspirado directamente en el héroe mitológico griego, el Hércules de los cómics debutó en 1965 en las páginas de «Journey into Mystery Annual #1«, de la mano de Stan Lee y Jack Kirby. Desde entonces se convirtió en un habitual del grupo de los Vengadores, rival y amigo de Thor, un bruto encantador con más fuerza que sensatez, y con una tendencia preocupante a resolver todo a base de golpes y vino. A diferencia de otros héroes atormentados, Hércules es pura alegría vital, un guerrero que combate el mal, sí, pero que nunca renuncia a una buena fiesta. Esa mezcla entre poder divino y ligereza humana es lo que Bob Layton supo entender —y potenciar— mejor que nadie.
«Hércules: Príncipe del Poder» nació en 1982 como una de las primeras miniseries de Marvel. Cuatro números en los que Bob Layton se encargó tanto del guion como del arte, lo que ya era garantía de cohesión y estilo. La premisa es deliciosa en su sencillez: Zeus, harto de las fanfarronadas de su hijo, decide exiliarlo al espacio para que aprenda humildad. Pero, claro, hablamos de Hércules, así que en lugar de un viaje introspectivo, el resultado es un carnaval cósmico de humor, acción y autocomplacencia divina. Armado con su inseparable maza y acompañado por Registrador, un robot cronista con ironía de sobra, Hércules se lanza a recorrer la galaxia en un carro dorado tirado por caballos alados que, detalle genial, tienen debilidad por devorar trabajadores espaciales.
El autor convierte lo que podía haber sido una parodia en una celebración de la aventura pura. La serie juega con los tropos del género de espada y planeta —ese cruce entre la fantasía heroica y la ciencia ficción pulp—, pero con un toque burlón que la hace única. Hércules no entiende la diplomacia ni la política intergaláctica: su solución a todo sigue siendo un buen puñetazo, o «El Regalo«, como él mismo lo llama con orgullo. Pero el cómic nunca se ríe de él; se ríe con él. Esa es la clave. Su optimismo, su alegría desbordante, lo hacen imposible de odiar, incluso cuando su ego llena más espacio que las viñetas.
Una de las virtudes más evidentes del trabajo de Layton es el tono. La historia tiene un equilibrio perfecto entre humor y épica. A ratos parece una sátira de los cómics de Thor, con su lenguaje pomposo y su dramatismo cósmico, pero en otros momentos brilla como una aventura clásica, con coreografías de acción espectaculares y una paleta de colores vibrante que sigue viéndose genial en el papel satinado de esta edición de Panini Cómics. El trazo limpio y dinámico de Layton le da un aire atemporal; incluso con su estética ochentera, el cómic se siente fresco, porque su energía es pura diversión. El clímax con el enfrentamiento contra Galactus es pura genialidad.
La colección completa que Panini Cómics ofrece reúne no solo esa primera miniserie de 1982, sino también la secuela de 1984, «Hercules: Prince of Power Vol. 2«, y los complementos que fueron apareciendo después: la novela gráfica «Hercules: Full Circle» (1988), los seriales de Marvel Comics Presents que seguían la historia y la miniserie final «Twilight of a God» (2010), donde Layton cerró el arco del personaje. Además, se ofrece el clásico «The Mighty Thor #356«, un número la mar de divertido y que se lee independientemente de la trama del Dios del Trueno de aquella época. En conjunto, se siente como un viaje de tres décadas que, aunque pasa por altibajos, mantiene una coherencia admirable.
La segunda miniserie «Hercules: Prince of Power Vol. 2«, baja un poco el ritmo y el nivel de locura, en parte porque Hércules ya ha aprendido algunas lecciones de humildad y se muestra más reflexivo. Eso le quita algo del encanto caótico del original, pero Layton compensa introduciendo nuevos personajes y escenarios que expanden el universo del héroe. El Registrador sigue siendo un compañero fabuloso —la química entre ambos es oro puro—, y la adición de Skyppi, un viejo Skrull con demasiada labia, añade el toque de humor irreverente que uno espera en estas páginas, aunque su exceso de sarcasmo a veces rompa el equilibrio. En la trama se avanzan unos cuantos años y Zeus, el padre de Hércules, se ha vuelto loco y ha empezado a asesinar a los otros dioses. La pelea final va a ser de alivio.
La novela gráfica «Full Circle» continúa las andanzas del semidiós y aparece un hijo suyo que tuvo con un personaje de la primera miniserie. El hijo no le profesa amor precisamente al bueno de Herc. La miniserie de 2010 «Twilight of a God» que cuenta con dibujo de Ron Lim, entintado por Layton, eso sí se atreve a mirar más allá, presentando a un Hércules envejecido que reflexiona sobre su legado. Layton demuestra que, aunque su héroe siempre fue un bufón glorioso, también puede tener profundidad y melancolía. Es un cierre digno, con ecos de las tragedias clásicas, pero sin perder nunca la sonrisa ni el sentido del espectáculo.
Lo que más sorprende al leer esta colección hoy es lo bien que ha envejecido. En una época donde los cómics tienden a la oscuridad y el drama, «Hércules: Príncipe del Poder» es un recordatorio de que se puede contar una buena historia sin tomarse demasiado en serio. Su humor nunca se siente forzado, y su espíritu aventurero es contagioso. Layton no solo reinventó al personaje, sino que lo liberó de su papel secundario en los Vengadores para darle su propio espacio, lleno de color, energía y libertad.
«Hércules: Príncipe del Poder» no es un cómic que se lea por prestigio ni por nostalgia, sino por placer. Es una cápsula de un tiempo en que Marvel Comics se permitía experimentar, un canto a la diversión sin cinismo. Hércules puede no haber aprendido mucha humildad en su exilio espacial, pero nosotros aprendemos algo leyéndolo: que los héroes también pueden ser ridículos, y que ahí, precisamente, reside su grandeza.
La edición de este cómic es fabulosa. Se presenta en tapa dura con sobrecubierta y contiene un texto introductorio de Pedro Monje y las portadas y entrevistas a Layton aparecidas en la revista «Marvel Age» de la época. Tampoco hay más material extra pero no se echa de menos. Lo que importa es que el cómic aparezca en todo su esplendor, restaurado en su totalidad… ¡Y así lo hace!
En resumen, «Hércules: Príncipe del Poder» es un festín cósmico de humor, acción y carisma. Bob Layton firma una de las reinvenciones más simpáticas del catálogo Marvel, demostrando que incluso un dios griego puede ser un bufón adorable y que, a veces, el mejor poder no es la fuerza, sino el encanto con que se la ejerce.
Hércules: Príncipe del Poder
Autores: Bob Layton y Ron Lim
Fecha de publicación: Agosto de 2025
Edición original: Hercules: Prince of Power 1-4, vol. 2, 1-4, Marvel Graphic Novels. Hercules: Full Circle, Hercules: Twilight of a God 1-4, The Mighty Thor 356 y material de Marvel Tales 197, Marvel Comics Presents 39-41
ISBN: 978-84-10497-36-8
Formato: Cartone. Color
Páginas: 432
Precio: 60,00 euros











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