linea_separadora

Se esperaba con mucha expectación la primera película de James Gunn como responsable del Universo Cinematográfico de DC Comics. Junto a Peter Safran había sido nombrado co-director ejecutivo y copresidente de DC Studios, y la elección del Hombre de Acero se antojaba como todo un acierto. Pero, a su vez, se ponía el listón muy alto: tenía que ser el primer capítulo de algo mucho más grande, la cara visible del nuevo universo cinematográfico y, a su vez, un film con alma propia.

Después de su éxito con los tres films de «Guardianes de la Galaxia» y el excelente trabajo que hizo con su particular versión de «El Escuadrón Suicida» (2021), James Gunn llegó hasta «Superman» para contarnos la historia del último hijo de Krypton. ¿Otra vez? Pues no exactamente. Protagonizada por David Corenswet (Clark Kent/Superman), Rachel Brosnahan (Lois Lane), Nicholas Hoult (Lex Luthor), Milly Alcock (en un breve cameo como Supergirl), Nathan Fillion (Guy Gardner/Linterna Verde), Edi Gathegi (Mister Terrific), Isabela Merced (Hawkgirl), María Gabriela De Faría (Angela Spica/The Engineer) y Anthony Carrigan (Metamorpho), entre otros, la película empieza mostrando a Superman derrotado y al borde de la muerte tras enfrentarse a un rival imparable, que se refugia en la Fortaleza de la Soledad para recuperarse de las heridas con una exposición a los rayos del sol y volver a la lucha. Por tanto, no es una historia de origen, sino que se centra en Superman buscando el equilibrio entre su herencia kryptoniana y su adopción humana. Se obvian los orígenes de Kal-El, su infancia en Kansas con los Kent, sus primeros escarceos con Lois Lane,… y nos lleva directamente al meollo del asunto.

Estrenada en julio de 2025, el mismo mes en el que también regresaban a los cines «Los Cuatro Fantásticos» de Marvel, «Superman» de James Gunn toma partido e los conflictos globales que está viviendo actualmente nuestro planeta poniendo a su héroe, el mismísimo Superman, al lado de los desfavorecidos, haciendo que se posicione abiertamente contra personajes con muchas similitudes con Trump, Putin o Netanyahu. Así, mientras protege a la humanidad, su figura encarna la verdad, la justicia y ‘american way of life‘, el tradicional, desafiando a una época y a unos líderes políticos que consideran estos valores obsoletos y nocivos para sus planes.

Frente a Superman, Lex Luthor. Desde su primera aparición, Lex Luthor ha sido siempre el gran antagonista de Superman. En la película de James Gunn el villano encarna nuevas modalidades de dominación global, con ejércitos privados, metahumanos a su servicio, empresas globales y tecnología puntera al servicio de sus planes maquiavélicos, que incluyen el intervencionismo en la política internacional, como el conflicto entre Boravia y Jarhanpur. Incluso cuenta con un universo de bolsillo donde recluye a sus enemigos y molestias. Su Guantánamo particular para el confinamiento y experimentación.

«Superman» es una película entretenida, pero sin más. Abusa de los tópicos, con un malvado exagerado y muy malo, una catástrofe incontrolable que amenaza con destruir el mundo, unos aliados que llegan en el momento justo para ayudar al héroe, la capacidad de superación del protagonista ante las adversidades para superar el reto al que se enfrenta,… Todo muy previsible, con pocos giros de guión, cero sorpresas y muy plana. Por contra, David Corenswet y Rachel Brosnahan han sido un excelente acierto de casting. la historia que nos cuenta Gunn es colorida, optimista y llena de esperanza, y nos presenta a un Superman humano, cercano y sensible que deja al margen el lado divino que directores anteriores quisieron explorar con más sombras que luces.

linea_separadora

Where to watch Superman