Con motivo del pasado Salón del Cómic de Barcelona, la editorial ECC Ediciones reeditó “Superman: Hijo Rojo” (“Red Son”), una obra de Mark Millar y autores como Dave Johnson que puede calificarse como una de las mejores historias de Superman de todos los tiempos. Una lectura imprescindible.

Uno de los mejores cómics de SupermanSuperman: Hijo Rojo
Edición original: Superman: Red Son USA
Guión: Mark Millar
Dibujo: Kilian Plunkett, Andrew Robinson, Dave Johnson, Walden Wong
Color: A color
Formato: Libro Cartoné, 168 págs., color.
15,5€

El extraño visitante de otro planeta que puede cambiar el curso de los ríos, doblar acero con sus propias manos… Y que, como campeón de los obreros, libra una batalla interminable por Stalin, el socialismo y la expansión internacional del Pacto de Varsovia.
En esta versión de la conocida historia, cierto cohete kryptoniano se estrella en la Tierra, llevando a un bebé que un día se convertirá en el ser más poderoso del planeta. Pero su nave no se estrella en América. No crece en Smallville, Kansas. En lugar de eso, encuentra su hogar en una granja colectiva de la Unión Soviética.

Han pasado ya unos cuantos añitos desde que Norma Editorial publicó Red Son en España y, por fin, pudimos disfrutar con la que es una de las mejores historias sobre Superman de todos los tiempos. Desde entonces Planeta DeAgostini se animó a publicarlo también en una lujosa edición en cartoné y el mes pasado fue ECC Ediciones la que también lo añadió a su catálogo con una preciosa edición en rústica que me ha encantado.

Como decía ya han pasado unos cuantos años desde que leí por primera vez Superman: Hijo Rojo (por adaptarnos a la traducción), pero estamos ante uno de esos cómics que revisito de vez en cuando (aunque mi ejemplar de Norma ha volado de mis estanterías… sospecho de Mañik, aunque él lo niegue…) porque me apetece leer una buena historia de Superman, y es que tengo la sensación de que actualmente el personaje no merece la pena en sus series regulares y que sólo brilla en proyectos como este o, por mencionar unos recientemente publicados, Superman: Identidad Secreta o All Star Superman. Quizás por aquello de que ahí es donde DC Cómics sí permite a los autores brillar y romper con las fronteras que tanto constriñen al personaje y que lo llevan a revisitar una y otra vez las mismas historias. Por suerte esto no sucedió con Hijo Rojo y Millar pudo escribir la historia que quería contar: la de un Superman comunista que pone de rodillas al mundo en su búsqueda de una utopía socialista. Y que en DC le dejasen hacer eso con el símbolo más americano del mundo del cómic es muy extraño (¿le dejan escribir esta maravilla y luego no le ponen un contrato de por vida? ¡nunca lo entenderé!), pero muy de agradecer, porque la visión de Millar de un Superman rojo me encanta, a pesar de que haya detallitos que no me gusten (la historia está “trucada” para que al final los USA triunfen y el “cáncer” de la democracia resurja con fuerza y bla bla), pero lo cierto es que estamos ante una historia redonda con un final absolutamente insuperable (aunque yo lo cambiaría haciendo que el destino del, ejem, “viaje” fuese el original, el de toda la vida, para concluir la historia con un halo de esperanza) y con un cuidado, tanto en lo argumental como en lo gráfico, que deberían estudiar los autores que vayan a trabajar con Superman. Está todo ahí, el Daily Bugle, Lois Lane (personaje al que no aguanto, pero que respeto), Lana, Lex… incluso Martha Kent tiene un cameo, si a eso le añadimos que Millar construye con cuidado la “ucronía” roja… Es una delicia que invita a una relectura tras otra, parece mentira que ya hayan pasado 10 años desde que apareciese en el sello Otros Mundos…

Eso sí, ese Batmankoff… personalmente creo que sobraba, Batman no necesita a Superman para ser grande y Superman no debería necesitar a Batman tampoco.

Gráficamente tenemos a un sensacional Dave Johnson que nos maravilla con sus diseños y a un Kilian Plunkett que intenta mantener el nivel y estilo del primero y que consigue un resultado aceptable. En conjunto Superman Hijo Rojo tiene un acabado muy bueno, aunque el trabajo de Plunkett no se puede equiparar al de Johnson, pero como éste ya ha hecho el trabajo de diseño, etc, la calidad apenas baja.

Como ya he comentado me encanta la edición de ECC y agradezco que no sea en cartoné (el cartoné sólo tiene justificación, a mi modo de ver, en volúmenes grandes que resistan una gran cantidad de páginas), además me encanta la portada.

No me lo tengo que pensar, es una lectura obligada. Si no lo tenéis no sé a qué habéis esperado.