Gert, niña protagonista de «I Hate Fairyland«, por fin ha comprendido que tiene que madurar, dejar de ser la psicópata que era y convertirse en una buena niña si quiere abandonar esta tierra de maravillas, pero Skottie Young no se lo va a poner fácil.

Gert es una niña buena

I Hate Fairyland 3            
Edición original: I Hate Fairyland 11-15 USA
Guión: Skottie Young
Dibujo: Skottie Young
Color: A color
Formato: Libro cartoné, 136 págs. Color
16€

Gert ha descubierto que haberse convertido en una psicópata asesina tal vez sea el motivo por el que no ha podido volver a casa en cuatro décadas. Por eso, ha llegado el momento de empezar el camino de la difícil redención. ¿Lo conseguirá?

Continúa adelante la serie regular de I Hate Fairyland con la edición del tercer volumen por parte de Panini Cómics. En este volumen veremos cómo Gert visita la Comic Con Dungeon Con en aras de conocer a una bárbara de la que Gert es fan. Pero no es muy bien recibida y después de recibir una paliza Gert conoce a la que es su mayor fan, que, a partir de entonces, le acompañará en diversas aventuras.

Por desgracia esta fan sólo sirve para que Gert vea cómo ha sido a lo largo de más de 30 años, cómo se ha comportado con Larry y con el resto de Fairyland y acepte que no va a encontrar el camino de regreso a casa siendo una persona tan miserable como es. De hecho ella misma se define como:

«¿… y de que estoy siendo testigo de lo mala persona que me he vuelto a lo largo de los años? ¿DE que, de alguna forma perversa, funciona como un espejo que me demuestra que en realidad sólo soy una maníaca desquiciada que no tiene ningún control sobre las emociones más básicas y que carece del entendimiento para relacionarse con el mundo normal de manera alguna?»

Gert viendo la luz

Eso llevará a Gert a intentar convertirse en una buena persona, esta vez de verdad, aunque, claro, no todo es tan sencillo en Fairyland (al menos para Gert) ya que sus misiones por el Bien se acaban torciendo de mala manera, como en la aventura en la que rescata a un bebé de un clan de ninjas-seta asesinos para que al final [SPOILER]. Y eso por no hablar de la pesadilla que resulta ser el laberinto de Loveth Lovelord, donde reside su última esperanza. O el giro final que [HASTA AQUÍ PUEDO LEER].

Sí esos rayos salen de su…

Vamos, que Skottie Young quiere dejarnos claro que Gert, por divertida que sea, es una absoluta maníaca que asesina o devora todo lo que se cruza en su camino, una mala influencia para Fairyland y que el propio karma le está devolviendo todo lo que ha sembrado. Y por si os parecía que Larry era una pobre víctima, bueno, Young nos muestra en un capítulo cómo hubiese sido su vida sin Gert y la verdad es que casi está mejor con ella que sin ella.

Gráficamente I Hate Fairyland es un derroche de monería pasado por una trituradora de carne y gore. Es complicado alcanzar a comprender cómo retuerce Young la dulzura de las criaturas de Fairyland ante el toque de Gert y sus ansías asesinas. Y aún con todo sigue siendo un cómic que te arranca carcajadas, o sonrisas cómplices a los más serios. Por cierto, la Gert “buena” me encanta.

La edición de Panini Cómics es un cartoné muy cercano a ser una edición de lujo, algo que Gertrude se merece, que el trabajo de Skottie Young se merece y que permite disfrutar de Fairyland a buen tamaño.

En definitiva, este tercer volumen de I Hate Fairyland es tan original y divertido como los dos anteriores y encima nos guarda una sorpresa que nadie vio venir en sus últimas páginas, una sorpresa que a buen seguro nos deparará momentos divertidísimos en el futuro. No es el mejor momento para bajarse del carro a Fairyland.