Aunque el año pasado el Supergrupo y Superlópez volvieron a verse las caras esta es la historia que todos queríamos ver, la que uniese de nuevo a Jan y Efepé, los únicos autores que pudieron rivalizar con la época dorada de Mortadelo y Filemón (e incluso superarla en algunos momentos). Estaba deseando poner mis manos sobre “Superlópez. ¡El Supergrupo y la guerra de las Latas!” y tal vez me había creado demasiadas expectativas, aunque merece la pena su lectura.


"Superlópez. ¡El Supergrupo y la guerra de las Latas!" (Efepé y Jan, Ediciones B)Superlópez. ¡El Supergrupo y la guerra de las Latas!

Efepé, Jan
Magos del Humor n° 163
Cartoné, 48 páginas, 21,5 x 29,7 cm, color
12 €.

¡Más aventuras de Superlópez y el Supergrupo, con ilustraciones de Jan y guion de Efepé, sus creadores originales! En este nuevo episodio descubriremos que los superhéroes no son tan invencibles o invulnerables como pensamos. Y si en la Tierra no hay cura, habrá que buscarla en otro planeta. Pero cuando resulta que en este los problemas burocráticos en la sanidad son tantos como en el nuestro, la única solución parece consistir en crear una legión de clones de Latas… ¡Y cuando esos clones se rebelan, la batalla está servida!

Para muchos lectores de cómics, o para muchos lectores de tebeos, las historias de el Supergrupo y Superlópez tienen un significado especial, son unos tebeos que leímos cuando apenas eramos unos críos que comenzaban a descubrir el mundo de los superhéroes y que fliparon colorines al ver una parodia tan bien hecha en la que se ridiculizaba parte de los estereotipos del género pero con un cariño propio de auténticos fans.

Así que cuando se publicó, el año pasado, El Supergrupo: El súperretorno me alegré (aunque mi economía no me permitió hacerme con el tebeo) y cuando supe que Ediciones B publicaría el reencuentro entre Efepé y Jan en Superlópez. ¡El Supergrupo y la guerra de las Latas!… os podéis imaginar las ilusiones que se crearon en mi mente. Los responsables de mi amor por Superlópez y el Supergrupo juntos de nuevo, sin duda la cosa prometía, ¡y mucho!.
NOTA: Por desgracia (asuntos laborales y sentimentales) no me hice con Superlópez: ¡Otra vez el Supergrupo! y hasta había olvidado su existencia, algo a lo que pondré remedio cuanto antes, circunstancia que aprovecharé para rehacer esta reseña y para hacer la de Superlópez: ¡Otra vez el Supergrupo!, un tebeo que viene muy bien recomendado por un lector, así que habrá que leerlo y disfrutarlo a tope.

Pero las expectativas y la realidad pocas veces coinciden, esperaba mucho, muchísimo, de este álbum, esperaba que estuviese a la altura (o más alto aún) de las dos historias originales (recuerdo, de niño, leer el resto de números deseando ver aparecer al Supergrupo de nuevo) y siendo honestos Jan y Efepé lo tenían muy complicado para repetir el éxito de esas historias que me llegaron en un momento muy vulnerable de la infancia. Ahora, con algunos años más a las espaldas (me hago mayor, ¡snif! y desmemoriado) al asistir al reencuentro segundo reencuentro entre autores y personajes noto que he perdido parte de la ilusión que me provocaron estas historias (aunque sigo riéndome un montón cada vez que releo los diez primeros volúmenes de Superlópez) y no he disfrutado tanto como esperaba con la lectura de Superlópez. ¡El Supergrupo y la guerra de las Latas! A pesar de que sí he apreciado varios golpes de humor que me hacían pensar que ahí comenzaba a despegar la historia. Pero tengo la impresión de que Superlópez. ¡El Supergrupo y la guerra de las Latas! no termina de encaminarse hacia lo que yo esperaba (una parodia de esas historias de Marvel que tantos buenos ratos nos brindó) sino que, como los últimos años de Superlópez, se encaminaba en una dirección marcada en exceso por la crítica social (esto es, obviamente, una opinión subjetiva, no he leído los últimos álbumes de Superlópez, así que la cosa podría haber cambiado sin yo saberlo). Entendedme, estoy a favor de utilizar el cómic como modo de expresión, pero aquí se les ha ido de las manos, más de diez páginas yendo de centro sanador a centro sanador (en un álbum de 48) me resultan excesivas, son páginas que podrían haberse empleado para ver lo que queríamos ver: más peleas para ver quién es el líder del grupo porque la crítica social que se quería establecer… la podrían haber establecido en unas pocas viñetas, esa es la magia de los cómics, los espacios temporales que posibilitan los saltos entre viñetas.

Es posible que, al no haber leído el volumen de El Supergrupo, editado por EDT, me esté perdiendo una buena justificación pero… [y, como queda claro, aún no he leído El superretorno del Supergrupo] un buen par de peleas entre los miembros del grupo… no sé, Latas tomando control de alguno de ellos y repartiendo leches a cascoporros. Algo más en la buena tradición del Supergrupo y Superlópez, y que el pobre Mago hubiese participado algo más tampoco hubiese estado mal.

Aún así hay momentos de esos que te arrancan carcajadas, momentos por los que merece la pena releer este tebeo y, por qué no, los anteriores, y es que Efepé y Jan tienen chispa juntos, y aunque acepte los McGuffins creo que hay que darles un tirón de orejas ya que el de la Guerra de las Latas es de los más grandes que he visto, para, curiosamente, ofrecer los mejores momentos cuando, por fin, se alcanza ese punto de la historia. Cuando se condensa la historia, cuando cada viñeta está repleta de detalles (y hay que reconocer que Jan no pierde la magia del dibujo), entonces es cuando sientes que ha merecido la pena. Aquí se peca de querer construir una historia (la de la crítica social) sobre la excusa de otra (la parodia de Ultrón) historia para acabar ofreciendo una moraleja que se veía venir desde la página 21, justo cuando se presenta.

Por suerte sí tenemos una “gran pelea” y ahí sí que hay momentos estelares en los que se combina la acción con ese humor paródico tan español y que tan bien le sienta a la historia. Con más páginas como estas seguramente estaríamos hablando en otros términos. Pero quizás era el espacio que necesitaban Jan y Efepé para reencontrarse…

Así que para valorar como corresponde este Superlópez. ¡El Supergrupo y la guerra de las Latas! debería dejar atrás los recuerdos de estas historias clásicas, y mitificadas por muchos, y centrarme en lo actual. Sí, debo reconocer que he disfrutado con la lectura. Sí, me gustaría ver a Efepé y Jan trabajando juntos de nuevo porque creo que están comenzando a recuperar la chispa que tuvieron y creo firmemente que podrían ofrecernos grandes momentos. Sí, claro que debéis leer Superlópez. ¡El Supergrupo y la guerra de las Latas!, vamos hombre, es el Supergrupo y Superlópez, Jan y Efepé, todos juntos de nuevo. Quizás no es la historia de los años 80 que hubiésemos querido leer, es una historia más comprometida socialmente y aún así consigue seguir siendo divertido, pero si se hubiesen dejado llevar… seguramente estaríamos hablando de otro clásico. Esperemos que la próxima vez, ojalá la haya.

Por cierto, releyendo la reseña me doy cuenta de que quizás resulte muy dura, pero es que no estamos hablando de unos autores debutantes, estamos hablando de los responsables de algunas de las mejores historias de humor que ha dado el tebeo español. ¡A ellos les pido el Cielo! … ummm, quizás sí haya sido un poco duro pero… bueno, vamos a hacer una cosa:

Jan, Efepé, os doy otra oportunidad para deslumbrarme, no os pido más… ni menos 😉 y os daría todas las oportunidades que hiciesen falta, porque estoy convencido de que podéis ofrecernos historias iguales o mejores, este álbum ha quedado un par de pasitos por detrás de vuestras historias juntos, pero bastante por encima de algunos álbumes de Jan en solitario, la unión hacer la fuerza y juntos hacéis magia.

¿Mejor así?

No lo dudéis, leed Superlópez. ¡El Supergrupo y la guerra de las Latas!.