Durante muchos años el cine fue mudo, pero llegó el sonido y ya no volvió a ser mudo nunca más. Salvo excepciones, habitualmente experimentos y ejercicios artísticos. El cómic, como arte, desde muy pronto optó por contar con el texto como apoyo y los bocadillos como herramienta para dar voz y pensamiento a los personajes. A día de hoy es difícil imaginar un cómic sin texto, salvo algunas tiras cómicas o alguna página donde las acciones sucesivas no necesitan literatura.

HAY UNA NIÑA. No tiene recuerdos ni un nombre. Tan solo tiene un GUARDIÁN. Un gigante acorazado que la protege de depredadores y escollos. Juntos recorren un extraordinario mundo de fantasía. Si se apartan de la senda, el propio aire cobra vida, obligándoles a seguir adelante. ¿Por qué?
La niña no lo sabe, pero por delante esperan cosas peores que bestias y bandidos. La civilización, con sus tentaciones y traiciones, pondrá a prueba su vínculo hasta más allá de sus límites.

El cómic es un arte secuencial que se expresa mediante una narrativa gráfica, construida con imágenes y textos. Aunque el cómic dispone de elementos básicos que le definen y le cualifican (espacio, color, forma, textura, valor, línea, unidad,…), la experimentación, la investigación, la búsqueda y las pruebas estan a la orden del día y muchos artistas optan por alterar y explorar otras formas diferentes que omiten algunos de sus elementos característicos. Pero tomar la decisión de narrar una historia en cómic sin ninguna palabra es, como poco, un reto. Necesita la predisposición del lector a poner toda su atención a la parte gráfica del relato, y carga sobre los hombros del dibujante la enorme responsabilidad de ser capaz de explicar todo lo que sucede con el uso de la imagen. Prescindir del texto, no usar ni una sola palabra para acompañar a la imagen, es lo que hacen Simon Spurrier y Matias Bergara en “Step by bloody step“.

Step by bloody step” es un cómic mudo que no necesita el apoyo de la palabra para contarnos la historia de una niña y su paladín, viajando a través de un exhuberante mundo de fantasía en guerra, en la que se verán involucrados contra su voluntad. Escrito por Si Spurrier (“Hellblazer“, “Sandman: El sueño“, “La aguja”,…) y dibujado por el uruguayo Matias Bergara (“Hellblazer”, “El Cabronazo“,…), el dúo creativo de la también excelente “Coda” (publicada en castellano por Moztros), con el color del brasileño Mattheus Lopes, el diseño de Emma Price y la rotulación (lo acreditan como responsable de glifología) de Jim Campbell, “Step by bloody step” es una obra extraordinaria que nos cuenta una historia fantástica y, además, nos demuestra que no necesita para nada apoyarse sobre la palabra para ello. Una fábula compleja sin texto. Ni siquiera convenciones específicas de las historietas como las onomatopeyas (los clásicos ¡Biiiip!, ¡Craaaash!, ¡Paaaam! y compañía brillan por su ausencia) o las líneas de acción que definen movimientos o la direccionalidad de la acción. Si que hay bocadillos que integran gráficamente el texto de los diálogos de los personajes, pero son textos en una lengua desconocida, de manera que el lector ignora el significado de lo que se dice.

A lo largo de casi doscientas páginas, organizadas en cuatro capítulos publicados por Image Comics en 2022, los lectores conoceremos a la niña y a su paladín, que avanzan paso a paso hacia no sabemos donde. Él la protege y la cuida, garantizando su seguridad y su sustento, protegiendo a la pequeña de los monstruos y las criaturas hostiles que van aparecido en el camino, pero todo cambiará cuando la naturaleza mágica del mundo por el que deambulan deje paso a la civilización. Allí moran las peores bestias, hombres en guerra con ‘pieles verdes‘, goblins que han decidido poner fin al yugo de los seres humanos, y que se van a aprovechar de la ingenuidad de la niña y la fuerza bruta de su paladín para decantar la contienda en su favor.

Step by bloody step” es una maravilla, una joya que explota las posibilidades visuales de un cómic hasta los límites que tiene este arte, y más allá. Es sorprendente lo que puede llegar a expresar un dibujante, con el talento como el que tiene Matias Bergara, sin necesidad de utilizar la palabra, los textos de apoyo, los bocadillos que contienen diálogos y pensamientos. Y el ‘worldbuilding‘ es alucinante. Un mundo de fantasía repleto de vida, paisajes que invitan al lector a perderse en el detalle de las páginas, en las splah-pages con las que Matias Bergara da forma a las ideas esbozadas por Simon Spurrier. La edición de Planeta Cómic, en tapa dura, incluye extras como portadas alternativas y algunos ejemplos muy interesantes del paso del guión al dibujo.

En resumen, un cuento de fantasía muy recomendable, tanto por lo que nos cuenta como por como lo cuenta.

Step by Bloody Step
Autores: Simon Spurrier y Matias Bergara
Traducción: Ignacio Bentz
Fecha de publicación: Mayo de 2024
ISBN: 978-84-1112-320-4
Formato: 16,8×25,7 cm. Cartoné. Color
Páginas: 200
Precio: 18,95 euros