Comencé La Reina de Corazones con unas expectativas bastante distintas a lo que me he encontrado al terminar. Una espía que juega a tres bandas, para tres países, en plena II GM promete mucho como novela, sin embargo no me he encontrado con una biografía de la familia Swirki, aunque centrada en su principal protagonista; Larissa.
Reina de corazonesAutoras: Liana Romero y Wayne Jamison
Editorial: Editora y Distribuidora Hispano Americana, S.A.
ISBN: 9788435064774
Idioma: Castellano
Número de páginas: 312
Encuadernación: Tapa dura
Año de edición: 2025
Precio: 21.50 €
Poco se conoce el nombre de Larissa Swirski. De ella se puede decir que fue descendiente de la rama bastarda de los Romanov, que huyó de Odesa tras la revolución bolchevique de 1917 y, ya en Europa, encontró el amor en España con un oficial de Marina. Pero no es la suya una historia propia de una mujer de su época. No sólo sobrevivió a tres guerras, sino que, gracias a su capacidad e inteligencia, así como a la red de contactos que hizo, logró amasar información de suma importancia y, con ella, montó su partida de ajedrez. Fue, así, espía durante la Segunda Guerra Mundial para los servicios de inteligencia alemán, inglés y español, incluso para los tres a la vez. Ian Fleming, Lionel Crabb, Junio Valerio Borghese o Eleuterio Sánchez-Rubio, agentes ilustres de uno y otro bando, la conocían con el sobrenombre de Reina de Corazones, o Queen of Hearts. Ella fue la única triple agente que actuó en España, y gracias a ella se cambió el sino de la guerra. Sin duda, una mujer que rompió moldes, que vivió al filo de la navaja, que luchó y puso su vida en peligro por lo que creía justo. Una mujer a la que hoy todos deberíamos conocer por su nombre.
La vida de la conocida como Reina de Corazones, es cuando menos espectacular. De familia aristócrata, emparejada de manera lejana con el propio Zar ruso, se ven obligadas a huir de Rusia ante el avance de la revolución bolchevique. Gracias a las joyas que logran sacar de Rusia y al dinero que el pater familias tenía depositado en bancos alemanes, logran mantener una vida distendida en Paris, Cannes…con una vida social muy ajetreada; bailes, moda, clubs de jazz…Pero la vida de Larissa da un vuelco cuando se casa con un oficial de la marina española, perteneciente a la más rancia nobleza abolenga andaluza; conservadora, tradicional y católica. Los autores pasan “de puntillas” por los avatares de la Guerra Civil, donde Larissa pierde a su cuñado, por su puesto alistado en el bando golpista. Y se centra más en su papel como espía para la Alemania nazi en el sur de España. Gracias al destino de su marido, Larissa jugará un papel destacado en la red de espionaje y sabotajes que se entrelazaba en torno al territorio inglés de Gibraltar. Será su hermana Alla quién el abra los ojos de las atrocidades nazis. A diferencia de su hermana, Alla trabaja para la Resistencia en Francia. A pesar del odio a los bolcheviques, Larissa pasará a trabajar de espía doble para los británicos, terminando la guerra trabajando de espía triple para la España franquista. Presente en sus actuaciones, estará el interés personal; en un primer momento el odio a los comunistas y la promesa nazi de volver a su tierra, una vez derrotado el Ejército Rojo, y poder así recuperar el tesoro abandonado y enterrado por sus padres en su precipitada huida además de por las remuneraciones económicas que le ayudaban a mantener el tren de vida al que estaba acostumbrada.
Cualquiera de los episodios de la Reina de Corazones, daría para una novela más que alucinante, sin embargo Wayne Jamison opta por una obra biográfica con unas breves pinceladas novelescas que se quedan muy cortas. Es una pena, tiendo en cuenta que la persona que firma el libro junto a Wayne es la hija de Larissa Swirskie y testigo directo de las aventuras y vivencias de su madre.
A pesar de estar en las antípodas ideológicas con Larissa, me parece muy interesante y destacado el conocer la labor de espía que jugo la Reina de Corazones en el sur de España, así como los sabotajes que sufrieron barcos aliados a manos de los fascistas italianos, o de los propios nazis, en la zona de Gibraltar.












MUchas gracias por tu reseña. Y tomo nota para próximos trabajos 😉