Cada vez estoy más encantado con los tomazos de Marvel De Luxe que Panini Cómics publica con regularidad. Aprecio la selección de material y, especialmente, romos como Spiderman. El Otro, me arrancan una sonrisa y un gran placer al leerlos.

 

Spiderman: El Otro (Marvel Deluxe)

Edición original: Friendly Neighborhood Spider-Man 1-4, Amazing Spider-Man 525-528 y Marvel Knights: Spider-Man 19-22 USA
Guión: Peter David, J. Michael Straczynski, Reginald Hudlin
Dibujo: Mike Wieringo, Mike Deodato Jr., Pat Lee
Tinta: Karl Kesel, Joe Pimentel
Color: Matt Milla
Formato: Libro cartoné, 312 págs., color.
29,95 €

¡El gran crossover que cambió la existencia de Spiderman, reunido en un único y gigantesco volumen! Peter Parker está sufriendo terribles pesadillas, miedos irracionales, sensación de estar siendo perseguido. ¿Está a punto de sufrir una crisis nerviosa? No, sólo es un día más en la vida del Hombre Araña… O quizás no. Spidey se dispone a afrontar una batalla de la que no puede salir victorioso, ni siquiera con la ayuda de sus seres queridos o de los Nuevos Vengadores. ¿Acaso ha llegado el momento de morir?.

Hace ya un tiempo que estoy total y absolutamente desenganchado de las series regulares de Spiderman, Joe Quesada se aseguró de ello cuando cometió el mayor crimen posible (sumado a otros tantos que ya cometió con Peter Parker a lo largo de los años); hacer desaparecer a MJ como su esposa. Desde ese mismo instante dejé la serie regular.

Por eso releer ahora etapas tan buenas como la de J.M. Straczynski suponen un placer, sí, pero también un darse cuenta de cómo han ido estropeando las cosas con Spiderman desde que comenzaron, bueno, desde la Civil War (que, curiosamente, es la que comenzó tras este arco argumental) aunque habrá quién dirá que las incursiones/genialidades de Joe Quesada comenzaron antes. Cierto, pero hasta este momento eran eso, genialidades, pajas mentales, no decisiones que cambiaban por completo el status quo de Spiderman ¡cada año!.

Ver cómo era que un guionista, J.M.S., o dos o tres, (Peter David y Reginald Hudlin), los guionistas de las series regulares, fuesen quienes llevasen la voz cantante y desarrollasen sagas tan bien pensadas, con buenas bases, anunciadas en las historias desde meses atrás… esa es la sensación que quiero tener al leer un tebeo de Spiderman.

El Otro no viene a ser sino el epilogo de todos los cambios que J.M. Straczynski ha venido implantando en el personaje, sin traumas, despacio, poco a poco y con criterios, JMS revolucionó a Spiderman y lo puso de nuevo en la palestra. Acompañado a los lápices por John Romita Jr. creó una de las etapas más memorables. Tras la marcha del dibujante  y junto a otro junior, Mike Deodato, continuó adelante y nos ofreció la conclusión de la saga de Morlun: el Otro, en la que JMS, PAD y Hudlin reescriben la misma esencia de los poderes de Spiderman. Esta es una de esas historias en las que el “y nada volvió a ser lo mismo” debería haberse grabado a fuego en las portadas de cada cómic… lástima de la Civil War que trastocó tanto los planes de los guionistas arácnidos.

Pero, hablemos de una vez de la historia. Tenemos a Spiderman, MJ y la Tía May (lo siento, la odio), viviendo en la Torre de los Vengadores, sufriendo pesadillas sobre su posible muerte y sintiéndose agotado. En estas se enfrenta al Rastreador, un nuevo villano que controla las máquinas y que le provocará unas heridas que, tras conducirle a una doctora especializada en superhéroes, le ofrecerá una respuesta a sus preguntas: Spiderman se está muriendo.

Naturalmente no es algo que Peter acepte así como así, con ayuda de Los Nuevos Vengadores comenzará una búsquedas de respuestas y soluciones por todo el mundo hasta que, finalmente, comienza a poner sus asuntos en paz y a pasar tiempo con sus series queridos hasta la batalla final con Morlun donde éste lo deja al borde de la muerte y sin un ojo (otra absurda interferencia editorial que sólo servía para crear más expectación gore). La intervención de la policía permite que su cuerpo sea trasladado a un hospital, pero es demasiado tarde, se muere y Morlun ataca de nuevo, delante de MJ, al cuerpo moribundo de Peter para hacerse con su esencia. Gracias a la presencia de MJ Spiderman encuentra fuerzas para luchar y derrotar a Morlun, aunque de una manera que… bueno, han pasado años, pero seguro que hay gente que no conoce la historia y es mejor no destripar más.

Baste con decir que a partir de ahí comenzaron una serie de cambios en los poderes de Spiderman, cambios que han sido bastante ignorados a posteriori y que ya no sé ni si siguen vigentes, cambios que demostraban lo que estos guionistas querían hacer y que prometían, o sí, prometían muchísimo. Una lástima que todos esos cambios fuesen frustrados en gran medida por los “grandes” acontecimientos que el personaje ha vivido desde la Civil War y que… mejor no hablar de ellos.

Me he centrado, naturalmente, en el trabajo de los guionistas y habría que comentar que estas historias, sacadas de las 3 series regulares del personaje, estaban dibujadas por Mike Wieringo (sensacional autor y sensacional su trabajo en estos números), Pat Lee (sigo sin entender por qué ha triunfado alguien que sólo debería dibujar soho, y del malo!) y, finalmente, Mike Deodato Jr. (que tiene buenos y malos momentos). “Demasiados cocineros estropean el guiso” dice el refranero, y si bien no lo estropean sí que hay uno que no debería haber participado en este tomo, no hay más que ver algunas de las escenas de más carga emotiva, dibujadas por Pat Lee que… en fin… no sabe expresarlo.

No me entendáis mal, el tomo merece la pena, muchísimo, yo ya me pongo en los imponderables de cómo podrían haberlo hecho mejor en Marvel, porque no se puede negar que la edición de Panini es buena y bonita, no demasiado barata, la verdad, pero, claro, la calidad del papel es algo que encarece la obra, estas tapas… en definitiva, no es una edición barata, es una edición de mucha calidad para un cómic de mucha calidad.

Así que, si queréis disfrutar de verdad con una historia que debió haber cambiado a Spiderman para siempre y conservarla en una edición fantástica… Spiderman. El Otro