Recientemente una juez de Estados Unidos ordenó detener la publicación de “60 Years Later: Coming Through the Rye” (“60 años después: Recuperándose del centeno”), un libro del escritor sueco F. Colting que pretendía convertirse en la secuela del clásico del siglo XX de J. D. Salinger “The catcher in the rye” (“El guardián entre el centeno”) y de pronto esta obra ha vuelto a la más ardiente actualidad.

 

https://www.via-news.es/images/stories/cine/Resenyas/guardian.jpgAsí comienza:
“Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. Para esas cosas son muy especiales, sobre todo mi padre. Son buena gente, no digo que no, pero a quisquillosos no hay quien les gane. Además, no crean que voy a contarles mi autobiografía con pelos y señales. Sólo voy a hablarles de una cosa de locos que me pasó durante las Navidades pasadas, antes de que me quedara tan débil que tuvieran que mandarme aquí a reponerme un poco.”
https://www.via-news.es/images/stories/puntuaciones/4.gif

Argumento según la wikipedia:

Escrito en primera persona, El guardián entre el centeno cuenta las experiencias de Holden Caulfield (el joven protagonista) en Nueva York, en los días siguientes a su expulsión de su internado “Pencey”. A medida que Caulfield narra su historia, se evidencia que se encuentra en un hospital psiquiátrico aunque no lo demuestra claramente.

Caulfield está a punto de ser expulsado de “Pencey” (el cuarto colegio al que va) por lo que decide despedirse de su profesor de historia, el Sr. Spencer. Éste le reprocha su bajo rendimiento escolar, cosa que molesta a Caulfield. Regresa a su cuarto en “Pencey” en donde se entera que su compañero de cuarto Stradlater va a salir con una chica llamada Jane Gallagher, de quien Caulfield se hizo amigo en unas vacaciones en Maine. Esto incomoda a Caulfield, debido a que sabe que Stradlater es uno de los pocos alumnos del colegio que tiene relaciones sexuales de verdad.

Es curioso, mi primera noción de este libro fue en Filología Inglesa en la Universidad porque era una de las lecturas obligatorias, en su momento con apenas diecinueve años me pareció rompedor pero me atrapó aunque la lectura fuera en inglés, ahora lo encuentro lógico porque el desdén existencial del protagonista su rebeldía juvenil casi adolescente era muy cercana a la que yo vivía. El caso es que quizás en la edad idónea para leerlo me pareció magnífico y Holden Caulfield, el protagonista, casi un modelo a seguir como el James Dean de “Rebelde sin causa”.

Hace unos días lo volví a leer y lo cierto es que me gustó menos pero me sigue pareciendo una obra fascinante. Lo encuentro interesante y comprendo que se hable de él como una de las novelas más importantes del siglo XX pero desde luego no es uno de mis libros favoritos y por así decirlo “se me ha pasado el arroz”, uno cambia y ya no me identifico con Holden Caulfield, que ahora me parece un chaval sin rumbo ni ideas claras, buscándose a sí mismo y forjando una personalidad aún en construcción pero me reconozco en él hace años. Creo que por esa dificultad en la identificación con el protagonista según cuando se lea y por la propia concepción de la novela su lectura no agradará a cualquiera, vamos que no se lo recomendaría a cualquier lector y gustará más o menos según se entienda o no su razón de ser, pero sus virtudes estarán fuera de toda duda para quien lo lea.

En su día, cuando se publicó, allá por 1951 fue controvertido por su lenguaje provocador y por mostrar la ansiedad adolescente y la forma rebelde en que los jóvenes se enfrentan a su propio crecimiento y a la sociedad que les rodea. La obra tiene mucho de crítica social y de desengaño vital, Holden Caulfield considera a casi todos los que le rodean unos idiotas, unos cretinos y unos estúpidos pero se vislumbran en él atisbos de una persona sentimental que se revela sobretodo al final del libro. En realidad no es otra cosa que la narración en primera persona de un chaval en un momento crítico que está rastreando la senda que le conducirá a su futuro.

El título hace referencia a lo único que le gustaría hacer a Holden Caulfield en el futuro: ser el guardián en un campo de centeno junto a un abismo para que los niños no cayeran al vacío cuando jugaran. Hay mucho de paternal y protector en ese deseo y realmente esa es la clave que determina su personalidad y que finalmente se termina rebelando en las últimas páginas, esa es su senda del futuro, ese es el camino que finalmente permite al protagonista seguir viviendo sin huir como era su intención (no cuento el final para no chafárselo a nadie). Pienso que quizás ese sentimiento del prtagonista es muy similar al de los educadores y sin embargo esta novela ha quedado ligada a los asesinos en serie porque varios de ellos reconocieron leerlo en Estados Unidos y el asesino de John Lennon reconoció haberlo leído días antes del asesinato….No me parece un dato revelador ni me parece que pueda tener nada que ver la conducta de un criminal con la lectura de este libro.

En cualquier caso una lectura que hay que hacer al menos una vez para volver a la adolescencia o que puede disfrutarse intensamente si uno se encuentra en la fonrtera entre ésta y la juventud, en plena búsqueda de su propio camino.. Hay que reconocer que puede gustar más o menos pero que muchos años después de su aparición sigue conservando un poso de “verdad”, sigue sin perder su “frescura”, cuando somos jóvenes somos un poco como Holden Caulfield y, en cualquier caso, el buen lector encontrará líneas que le conmoverán. Apunto un par de ideas que le trasmiten a Caulfield sus profesores:

– “La vida es una partida y hay que vivirla de acuerdo a las normas del juego”
– “Lo que distingue al hombre insensato del sensato es que el primero ansía morir orgullosamente por una causa, mientras que el segundo aspira a vivir humildemente por ella”.