El rollizo actor Jonah Hill está consiguiendo dar ese complicadísimo paso del cine cómico a las películas de primera división, que solamente Robin Williams, Will Smith o Jim Carrey habían conseguido dar en los últimos años… con un éxito relativo. Pero la transición no será fácil, y ni Hollywood ni los espectadores van a dejar que se vaya de productos como “El canguro“, “Superfumados” o “Infiltrados en clase” para demostrar su talento en “Moneyball” junto a Brad Pitt o la próxima película de Scorsese.

Con pocos días de diferencia, apenas dos o tres semanas, la cartelera de nuestro país recibirá dos películas protagonizadas por el orondo actor norteamericano Jonah Hill. Son dos comedias, empezando por “Infiltrados en clase” de la que ya os hemos avanzado alguna información con anterioridad en esta misma página y siguiendo con esta “El canguro” (“The sitter”), una retorcida y depravada historia del director de “Caballeros, princesas y otras bestias” y “Superfumados”, David Gordon Green.
La historia de “El canguro”, con guión de Brian Gatewood y Alessandro Tanaka, comienza con un simple favor que con el tiempo se transforma en algo terrible y nos presenta a Jonah Hill como el peor canguro del mundo, que embarca a los traviesos tres niños que tiene a su cargo en una precipitada aventura nocturna por las calles de la ciudad de Nueva York.
Subversiva. Vulgar. Excesiva. Y tales adjetivos son sólo para los primeros minutos de la comedia, que va incluso mucho más allá en términos de escatología verbal, así como en un amplio catálogo de trapicheos de droga, peleas de bar y episodios de hurto mayor. El grupo de personajes que conforman el reparto del filme incluye un capo de la droga, su locuaz socio, una mujer sexualmente egocéntrica y ávida de cocaína, un trío de niños realmente perversos y un descerebrado al que han expulsado de la universidad y que se merece el apelativo de “peor canguro del mundo” a los pocos minutos de aparecer en escena.
Junto a Hill el reparto lo completan Max Records (“Donde viven los monstruos”), Ary Gaynor (“Dime con cuántos”), Sam Rockwell (“Iron Man 2”), J.B. Smoove (“Un lugar para soñar”), Method Man, Kylie Bunbury, Erin Daniels, Jessica Hecht y Bruce Altman, entre otros.
Es conveniente señalar que Hill se encuentra en plena transición desde el género de la comedia gamberra hacia cimas más elevadas, películas de prestigio como “Moneyball” que le supusieron alcanzar una merecida nominación al Óscar como actor secundario o “The Wolf of Wall Street”, la próxima película de Martin Scorsese, protagonizada por Leonardo DiCaprio, que cuenta el ascenso y caída de dos amigos en el Wall Street de los años noventa. Esta senda, llena de peligros y trampas, es un camino complejo que algunos deberían haber recorrido y no se atrevieron (Steve Martin), otros la andaron con éxito pero luego cogieron el atajo hacia el cine de acción (Will Smith) y algunos otros llegaron al final de la senda con todo merecimiento para caer luego en el olvido (Robin Williams) o para volver hacia el punto de partida (Jim Carrey). Nosotros no nos atrevemos a vaticinar cual será el futuro de Jonah Hill si se atreve a asumir el riesgo de coger este camino, pero no pondríamos la mano en el fuego por su éxito.

{youtube}_3NhFV9dVac{/youtube}