Comienzo a entender los problemas que han acuciado a WildStorm desde que se «mudó» a DC, y es que tras leer la miniserie de «Capitán Atom» allí y este «DC vs Wildstorm: Dreamwar«, se nota que alguien tiene cierto complejo de inferioridad, o de superioridad, que lastra bastante el argumento al establecer, nuevamente, que los héroes DC son mejores que los de WS. 

DC vs Wildstorm: Dreamwar
Edición original: DC / Wildstorm: Dreamwar nº 1-6 USA
Fecha de edición: diciembre de 2009
Guión: Keith Giffen
Dibujo: Trevor Scott, Lee Garbett
Color, formato: Libro rústica, 144 págs., color.
11,95 €
Un solo universo no es suficiente para ellos.
Son los mejores superhéroes de dos universos. Pero cuando La Liga de la Justicia, los Jóvenes Titanes y la Legión de Superhéroes empiezan a aparecer en el universo WildStorm, el planeta comienza a desmoronarse. Y a los héroes del universo DC no les importa. Horrorizados por la filosofía de los Wildcats, Authority y Stormwatch, los héroes del universo DC están dispuestos a eliminarlos y salvar el universo aun a costa de su propia alma.
Keith Giffen (52), Lee Garbett (Batman) y Trevor Scott (Deathblow) nos presentan uno de los mejores cruces de historias de todos los tiempos y exploran la naturaleza intrínseca del heroísmo.

Después de haber leído bastantes historias de WildStorm, y muchas más de DC, encuentro bastante molesta la premisa de que todos los héroes DC son mejores que los héroes WS, básicamente porque no me gusta ver cómo se establece esa posición de superioridad moral por parte de los héroes DC y porque considero que para lograrla se suele hacer de menos a los héroes de WS, y ahí es cuando comienzas a cargarte la historia que pretendes contar. Me sucedió con Capitán Atom: Armagedon, y me vuelve a suceder con este DC vs Wildstorm: Dreamwar por mucho que ande Keith Giffen a los guiones.

La miniserie comienza con los héroes DC atacando, porque sí, a los héroes WildStorm, un ataque motivado por la extrema violencia de los héroes WS (y de hecho mueren varios héroes DC) lo que, en cierto modo, da cierto peso moral a los héroes DC que tan sólo quieren detener a los de WS aunque, poco a poco veremos cómo actúan de una manera tan fría ante las muertes de sus camaradas que, inevitablemente, se acaba por demostrar que están bajo algún tipo de control mental, se liberan y ahí comienza la verdadera historia, los chicos WS intentarán atajar el problema de una vez por todas y Superman hará de guía moral… un paternalismo que acaba por resultar molesto ya que Superman, y amigos, siempre están por encima de los otros héroes a los que tratan… bueno, como a algo entre medio de héroes y villanos.

En cuanto a la historia… lo cierto es que lo principal es ver cómo se dan de tortas, hay un muerte muy impactante, aunque antes ya te dabas cuenta de que esto iba medio en serio medio en broma. Porque como no podía ser de otra manera, no hay un conflicto moral ni un debate, Superman tiene razón y punto. Aún así algo sí que mola ver cómo se dan de tortas, hay escenas “chulas” (sí, esa es la parte WildStorm del cómic) y mucha batallita a tiros. Es un híbrido curioso de ambas editoriales, con lo que Giffen no acaba de quedar del todo bien en ninguno de los dos bandos, aunque el de DC queda como el mejor, claro.

En cuanto al trabajo de Trevor Scott, bueno, es un discípulo de la escuela de Jim Lee, lo que nuevamente nos sitúa en la órbita WS, aunque con tanta predilección por sacar a Superman, y Batman, en cada viñeta posible uno queda bastante satisfecho con el resultado, todos son muy molones, muy guais, y molan mucho.

Sobre la edición de Norma, no sé qué decir, la verdad es que la historia no mata demasiado, pero la tentación de poder sacar de nuevo a Batman y Superman en la portada debió de ser tan grande que… por otra parte el precio lo considero ajustadillo para los estándares de Norma, así que tengo que reconocer que me ha gustado la edición, pero no la historia.

En conclusión, un producto para fans acérrimos y completistas, el resto se divertirá lo justo, disfrutará el dibujo y poco más.