Primero fue “Ali G“, después fue “Borat” y ahora llega “Bruno“. No vayais a verla con la abuelita, ni con la tía que os invita a tomar pastas los domingos, no vayais con los nenes (es más recomendable meterlos en “Ice age 3” o “Harry Potter”) y tampoco con espíritus puros, sensibles, castos y virginales. “Bruno” es otra gamberrada a lo bestia de Sacha Baron Cohen, pero si os va el humor cabrón esta es vuestra película.

 

https://www.via-news.es/images/stories/cine/Resenyas/bruno-poster.jpgPaís: USA.
Duración: 83 min.
Género: Comedia.
Interpretación: Sacha Baron Cohen (Brüno), Gustaf Hammarsten (Lutz), Clifford Bañagale (Diesel), Paula Abdul (ella misma), Josh Meyers (Kookus), Ron Paul (él mismo).
Guión: Sacha Baron Cohen, Anthony Hines, Dan Mazer y Jeff Schaffer; basado en el personaje creado por Sacha Baron Cohen.
Producción: Sacha Baron Cohen, Dan Mazer, Jay Roach y Monica Levinson.
Música: Erran Baron Cohen.
Fotografía: Anthony Hardwick y Wolfgang Held.
Montaje: Scott M. Davids y James Thomas.
Diseño de producción: Denise Hudson y David Saenz de Maturana.
Vestuario: Jason Alper.
Estreno en USA: 10 Julio 2009.
Estreno en España: 10 Julio 2009.
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¡¡¡¡¡Qué curioso!!!! Con motivo de la reseña de “Bruno” me ha dado por buscar la “Borat” y me he dado cuenta de qué distinto modo percibí aquella y he hecho con ésta y aún es más flagrante la diferencia con “Ali G” que en su día no me pareció ni digna de consideración. Desde luego hoy no pondría dos estrellitas a “Borat”, como tampoco se las pongo a “Bruno”. Hoy me atrevo con tres y me apunto como obligación recuperar cualquier día “Ali G”. Si consideramos el valor de una película por lo que es y lo que pretende desde luego esta es exactamente lo que pretendía ser y el que guste más o menos depende de cada cual.

Coincido plenamente de nuevo, como ya opiné con “Borat”, que ante todo Sacha Baron Cohen es un transgresor, un gamberro con todas las de la ley, o mejor dicho, sin ley alguna. Es un forajido de la comedia y se divierte atacando con su sarcasmo e ironía a todo bicho viviente. Su humor es grueso, provocador, corrosivo y demoledor y no se conforma con ridiculizar cualquier cosa, lo hace con los israelíes y palestinos, lo hace con la religión, con la política, la cultura y la condición sexual sin que parezca importarle en absoluto las consecuencias sin a costa de ello logra unas carcajadas.

Creo que nunca se ve igual una película, ni se lee igual un libro (podríamos extender esto a todas las manifestaciones artísticas y culturales). La edad y el momento condicionan mucho el disfrute de algo y quizás lo que te gusta en un momento determinado o con una edad no lo hace en otro o con otra, sin embargo creo que el fenómeno de Sacha Baron Cohen responde a cambios más profundos.

Sigo pensando en alto: creo que yo no disfruté adecuadamente ni “Ali G” ni “Borat” porque no estaba acostumbrado a un humor tan “cabronazo”, yo creía ser más afín a otro tipo de comedia, la de Billy Wilder por ejemplo o aquella más exquisita de los grandes clásicos como “Con faldas y a lo loco” o “La fiera de mi niña” y quizás es que nos habían acostumbrado a eso, nos habíamos educado con ello. Sin embargo hemos de admitir que desde “South park”, desde “El semáforo”, desde Barragán, desde Beauvis & Butthead, desde Jackass y ahora con Sacha Baron Cohen o el propio House nos hemos “soltado” y nos gusta a todos también ese humor negro negrísimo, muchas veces escatológico y reírnos de lo que antes considerábamos auténticas barbaridades o asuntos poco éticos. Si lo pensáis un poco acabo de justificar un cambio personal de gustos vinculado a un cambio en nuestra propia sociedad, pero yo al menos siento que hay mucho de verdad en esto que digo.

El caso es que “Bruno” hace unos años hubiera sido un auténtico escándalo. Hoy estamos más preparados para una comedia de este tipo en la que un joven austriaco aficionado al mundo de la moda busca su lugar en el mundillo de la fama a toda costa tras ser despedido por la televisión en la que emitía su programa y su deseo da lugar a todo tipo de idas de olla y excentricidades que provocan desde la vergüenza ajena hasta las más escandalosas risotadas (Ya veréis como se parte la gente la caja en el cine ya).

Lo alucinante de “Bruno”, como también ocurría con “Borat” es que parecen haber rodado la película como si de un falso documental se tratara, como si la cámara estuviera oculta la mayor parte de las veces o como si no se informara a nadie que Sacha Baron Cohen es un actor fingiendo ser gay, fingiendo ser un modelo austriaco y así nos encontramos ante situaciones jamás vistas que te dejan literalmente KO y que provocan nerviosas risas (reconozco por ejemplo que hacía años que no me reía tanto en un cine): Bruno haciendo el más completo ridículo en un desfile de moda, Bruno en una fiesta de swingers, Bruno en un programa de televisión con su hijo negro conseguido en un cambalache en África, Bruno practicando sexo con su pareja, Bruno tratando de hacer las paces entre israelíes y palestinos o Bruno de caza con un grupo de cazadores de la América más profunda….¡¡¡Impresionante!!! y antológico, sobretodo porque mucha gente de la que aparece está claro que no sabía quién estaba detrás de Bruno y que todo era una gran comedia (o son los mejores actores del mundo).

Creo que “Bruno” no es tan redonda como “Borat”, pero raya a nivel similar y desde luego provoca risotas en muchos y deserciones del cine en los más delicados. Respecto a “Borat” aumentan las imágenes de contenido sexual (Lógico teniendo en cuenta que Bruno es un gay de lo más deshinibido). Su inicio me pareció espectacular, no paraba de reír o sonréir en los primeros minutos, después desciendo un poquito, pero vuelve a remontar con fuerza y termina con una explosión de provocación que no os podéis perder. Quitaros complejos y preparaos para el desenfreno y la irreverencia más absoluta ¡¡¡A ver con quién vais a verla!!! ¡¡¡Es una gamberrada total!!!! Quien avisa no es traidor.
Ah, y por cierto, atentos a Bon, Elton John, Sting y compañía.