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Drama de argumento muy interesante y comprometido. Está basado en la historia real de un abogado que tras licenciarse en Harvard se trasladó al estado de Alabama para tratar de reabrir casos y salvar a personas condenadas a muerte, algunas de ellas de manera injusta. Siendo la mayoría de los acusados negros la película expone la problemática racial en norteamérica y lo hace evidenciando las taras del sistema y las complejidades de la sociedad. El planteamiento es muy potente y el reparto garantiza que el espectador va a disfrutar con la mera narración de los hechos, lo único que cojea para mi gusto es que se podría haber aprovechado para conseguir algo mucho más intenso emocionalmente hablando y que, tratando de ser realista, la película sortea la posibilidad de crear un cierto suspense interno y eso termina afectando un poco al visionado, que se hace algo largo. Vamos, que no pesará verla, pero terminas haciéndolo con la sensación de que has visto títulos similares mucho mejores.