La literatura japonesa de fantasía, la menos trascendente y más dirigida a un público juvenil, es una gran desconocida en Occidente. Y es contradictorio, puesto que mientras el manga inunda las librerías y las estanterías de las habitaciones de los adolescentes de nuestro país y los videojuegos saturan sus consolas, las novelas de Miyuki Miyabe, una celebridad en su país de origen, aquí son algo exótico e ignorado. Suerte que Quaterni ha decidido poner remedio a esta inaceptable omisión.

image1La vida del joven Wataru es un desastre: No es muy popular en el colegio, apenas habla con su padre, su madre es muy estricta y para colmo, las chicas se burlan de él porque no cree en fantasmas. Desesperado, buscará la manera de cambiar su vida, de alterar su destino. Para lograrlo, se adentrará en el mundo mágico de Visión, una tierra habitada por extrañas criaturas que conviven con los humanos.
Su objetivo es la Torre del Destino, donde le aguarda la Diosa. Sólo cuando haya encontrado cinco gemas completará el Sigilo, una llave en forma de estrella que le concederá un deseo… el que guarda en lo más profundo de su corazón y que le permitirá reunir de nuevo a su familia y regresar a casa.

Visto aún como algo exótico y lejano, propio de adolescentes ‘nerd’ o de intelectuales ‘hipster’, hay muchos aspectos de la cultura japonesa que se han introducido de forma sutil en nuestra vida cotidiana. El manga, el sushi, los libros de Haruki Murakami o los videojuegos de “Final Fantasy” ya no son singularidades de una sociedad desconocida situada en el otro extremo del mundo conocido, pero eso no nos convierte en japoneses. En realidad, en Europa somos verdaderos analfabetos de la cultura y la literatura japonesa, a la que vemos como algo extraño, llena de clichés y tópicos. Estamos demasiado americanizados, y si no fuese por iniciativas como la de Quaterni, nos hubiésemos perdido “Brave Story” de Miyuki Miyabe, la novela fantástica más prestigiosa y conocida de Japón, a la que allí comparan con “La historia interminable” de Michael Ende.

Inspirada en el mundo de los videojuegos, los juegos de rol y los relatos clásicos de aventuras, “Brave Story” de Miyuki Miyabe (Tokio, 1960) es una aventura épica inolvidable con ecos de “Las crónicas de Narnia”, “Harry Potter”, “Record of the Lodoss War”, “EverQuest” o “La historia interminable”, editada originalmente en su país de origen en el año 2003 por la editorial Kadokawa Shoten. Su éxito fue rápido y generalizado en Japón, hasta el punto que en abril del año 2004 se publicó el primer volumen de su adaptación al manga por parte de Yoichiro Ono en la revista Weekly Comic Bunch, hasta sumar un total de veinte volúmenes en cuatro años, en julio del 2006 se estrenaba una película de animación dirigida por Kôichi Chigira con guión de Ichiro Okouchi, y en las mismas fechas salía a la venta un videojuego titulado “Brave Story: New Traveler” para la PlayStation Portable.

Galardonada en los EE.UU. por la American Library Association con el premio Batchelder del año 2008 al mejor libro infantil y juvenil escrito en idioma no inglés, “Brave Story” no es el primer libro de Miyuki Miyabe que publica la editorial madrileña Quaterni (“La sombra del Kasha”, “Fuego Cruzado”, “El susurro del Diablo”), pero es el primero destinado al público juvenil. De hecho, las primeras doscientas páginas del libro están repletas de los problemas comunes y cotidianos de un estudiante de doce años, con una inmensa vida interior, con las dudas y contradicciones propias de su edad: el amor, la amistad, los sentimientos de alienación y ostracismo, el deseo de sentirse reconocido, la conflictiva relación con los padres, la definición de los límites, la creación de espacios propios,… Nada diferente de lo que pueda sentir un joven adolescente de nuestro país, aunque Wataru Mitani viva en una populosa ciudad de Japón, a miles de quilómetros de nosotros. Pero, de repente aunque la autora ha ido avisando con antelación que algo parecido podía suceder, “Brave Story” ejecuta un doble salto mortal de espaldas, su argumento cambia ciento ochenta grados, se da la vuelta como un calcetín y el protagonista cruza el portal del edificio Daimatsu conocido como Porta Nectere. De Tokio a Visión, de la urbe nipona al mundo mágico, del estudiante de quinto grado Wataru Mitani al Viajero Wataru.
Pero el mundo mágico de Visión no es tan distinto de nuestro mundo gris. Hay muerte, hay esclavitud, hay racismo, hay odios, hay países enfrentados, y hay fanatismo religioso, aunque sus paisajes fantásticos, tal y como la autora demuestra en sus descripciones, puedan tener numerosas similitudes de la Tierra Media de Tolkien y de la Era Hiboria de Robert E. Howard y está poblado de seres fantásticos como los saurios acualios, los felinos minines o los homínidos ankha.
En este mundo mágico el protagonista Wataru Mitani, un héroe que se ajusta poco a la definición habitual del protagonista como representación de la fortaleza, el valor, la inteligencia y la perseverancia, se convierte en un Viajero en busca de la Torre del Destino, un lugar mítico donde podrá cambiar su destino en el mundo real. Y es que todos los adolescentes han querido (hemos querido) en alguna ocasión cambiar nuestra vida. Ese amor no correspondido, ese abusón que no nos dejaba en paz, esa discusión con nuestro mejor amigo que rompe una amistad de años en un instante, esas normas estúpidas e incomprensibles de nuestros padres. Todo ello tiene su solución en Visión, en la búsqueda de las cinco gemas y en llegar hasta la Torre del Destino donde habita la Diosa que podría concederle aquello que desea: rehacer una familia rota en pedazos.

La autora de “Brave Story” es Miyuki Miyabe (“La sombra del Kasha”, “Fuego Cruzado”, “El susurro del Diablo”), toda una celebridad en su país de origen, que ha escrito más de cuarenta novelas en las que ha cultivado todo tipo de géneros, desde ciencia-ficción hasta intriga, pasando por la novela histórica o fantasía. Sus libros han sido traducidos a más de diez idiomas y quince de sus novelas han sido adaptadas para la gran pantalla, convirtiéndose en películas muy taquilleras en Japón. Pero los premios también han acompañado a las ventas, para acabar de consolidar su prestigio: en 1993 obtuvo el prestigioso premio Shugoro Yamamoto por la novela “La sombra del Kasha”, en 1998 obtuvo el premio Naoki por “The Reason” y, como ya hemos comentado, “Brave Story” fue galardonado en los Estados Unidos con el premio Batchelder.

En conclusión, “Brave Story. Un nuevo viajero” es un libro con dos partes absolutamente diferentes, y dos grados de interés absolutamente distintos: una, donde la autora demenuza con coincienzuda precisión, los sentimientos de un adolescente japonés cuyos padres pasan por una severa crisis de pareja. La segunda, donde Miyuki Miyabe arrastra al protagonista hasta un convencional mundo fantástico poblado de criaturas extrañas, siguiendo los típicos y tópicos pasos de las novelas de aventuras conocidos como “Los doce estadios del viaje del héroe” (El mundo ordinario, La llamada a la aventura, La resistencia o rechazo de la llamada, El encuentro con el mentor, el maestro o la ayuda inesperada, Cruzar del primer umbral, Amigos y aliados, Aprendizaje y Pruebas, El Reto, La Caída, La Redención, La Recompensa y El camino de vuelta). Dos libros para lectores diferentes: doscientas páginas para quienes disfrutan con la prosa de Murakami o Auster, y trescientas para los que juegan a “Final Fantasy” y se entretienen con “La historia interminable”. Uno para adultos, otro para adolescentes.
Y, por cierto, un libro inconcluso con un final abierto, a la espera de próximas entregas.

Brave Story. Un nuevo viajero.
Autora: Miyuki Miyabe
Traducción: Eva González Rosales
Editorial: Quaterni (www.quaterni.es)
ISBN: 9788494030192
Formato: Rústica con solapas. 15,5x23cm.
Páginas: 552
Precio: 22,50 euros