Leo «Príncipe Valiente 2025» y solo puedo pensar que esta serie es impresionante. También que sigue avanzando con paso firme casi noventa años después de su nacimiento gracias al buen ahcer de Mark Schultz y Tom Yeates. Este volumen publicado por Dolmen Editorial recoge una nueva etapa de la saga, y lo hace con esa mezcla tan característica de clasicismo, aventura y continuidad que la ha convertido en una obra única.

Príncipe Valiente 2025A punto de cumplirse los noventa años de la creación del Príncipe Valiente, la serie sigue más viva y emocionante que nunca. Con los guiones de Mark Schultz y los dibujos de Tom Yeates, el Príncipe Valiente que es nuevo y a la vez es clásico, respetuoso con su historia, y moderno: emocionante, trepidante, con alguna incursión en lo fantástico, como fue el intento primero de su creador al principio de la saga.

En «Príncipe Valiente 2025» no todo se explica desde cero, por lo que es recomendable seguir la serie desde que Dolmen Editorial la retomó del coleccionable. Pero situemos la acción: tenemos una Camelot en la que Aleta y Maeve son co-regentes en funciones. Y luego está la adolescente Ingrid, que va a su bola. ya dice el joven Nathan que está un poco rara. Entonces regresa Valiente con un Arn comatoso, casi con un pie en la tumba. Ni los médicos de la corte pueden hacer nada. Nadie le puede ayudar. ¿Nadie? Por allí asoma la misma Morgan Le Fay que viste y calza, traída de la mano de Ingrid.

Las primeras páginas del tomo están centradas en Ingrid y sus inquietudes. Y entre ellas está hablar con los que no están entre nosotros. De esa manera todos nos enteramos que Valiente tiene una hermana, que los separaron al nacer y que ahora vive en el Regnum Italiae, más concretamente en la Romaña. Es hora de hacer preparativos escogiendo una buena tripulación y echarse a la mar. ¡Es hora de viajar!

La historia continúa con Val y Aleta en pleno viaje hacia las Islas Brumosas, cruzando un Mediterráneo cada vez más hostil por culpa de las maniobras del emperador Justiniano. Piratas, tormentas y separaciones inesperadas marcan el ritmo de una travesía que, como viene siendo habitual, acaba torciéndose. Y ahí está parte de la gracia: en Príncipe Valiente, el viaje nunca es solo un desplazamiento, sino una excusa para que la historia se ramifique.

Mark Schultz demuestra una vez más que entiende perfectamente el tipo de relato que tiene entre manos. Su guion no busca reinventar la rueda, pero sí mantenerla girando con elegancia. Aquí hay aventuras, sí, pero también hay memoria. De hecho, uno de los elementos más curiosos del tomo es cómo los propios personajes recurren a relatos de su pasado, integrando viñetas clásicas dentro de la narración actual. No es solo un guiño nostálgico: funciona como recordatorio de que este universo tiene historia, peso y consecuencias. Val y Aleta no son solo héroes, son también narradores de su propia leyenda, y eso le da al conjunto un aire casi literario.

La trama, además, no se limita a la épica pura. Hay momentos más íntimos, especialmente cuando la pareja protagonista se ve separada de su tripulación y obligada a sobrevivir en territorio hostil. El encuentro con un grupo de nómadas que huyen del poder imperial introduce un conflicto más terrenal, casi político, donde la supervivencia y las alianzas importan tanto como la espada. Incluso hay espacio para combates cuerpo a cuerpo que recuerdan que Val, más allá de su aura legendaria, sigue siendo un guerrero de tomo y lomo.

Thomas Yeates, por su parte, continúa siendo una elección perfecta para la serie. Su dibujo respira ese aire clásico que uno espera, pero sin sentirse viejo. Los paisajes abiertos, los barcos azotados por el viento y las escenas de acción están construidos con un detalle que invita a detenerse. No es un cómic para devorar rápido; es para saborearlo viñeta a viñeta. Y cuando entran en juego las páginas que recuperan material clásico de Hal Foster y John Cullen Murphy, el contraste está tan bien integrado que casi parece natural.

Otro aspecto que sigue marcando la diferencia es el formato narrativo. La ausencia de bocadillos y el uso de textos de apoyo mantienen ese tono de crónica medieval que distingue a la serie de cualquier otro cómic contemporáneo. Puede resultar extraño al principio para los que entren de nuevas, pero una vez le pillas el tranquillo, aporta una cadencia muy particular, casi como si estuvieras leyendo un manuscrito ilustrado.

Este volumen de 2025 no pretende ser un punto de entrada perfecto ni un clímax definitivo. Es, más bien, un tramo más del camino. Pero ahí está su encanto: en demostrar que la historia de Val todavía tiene cuerda, que aún quedan misterios familiares por explorar, enemigos a los que plantar cara y mares que cruzar.

Al final, lo que ofrece «Príncipe Valiente 2025» sigue siendo lo mismo que ofrecía hace décadas, pero con una madurez que solo el tiempo puede dar. Aventuras, sí, pero también continuidad, legado y esa sensación de estar asistiendo a algo que no termina nunca del todo. Y en un panorama dominado por reinicios constantes, eso casi se siente como un acto de resistencia.

Valiente regresa a Camelot con malas noticias. Durante su último viaje en compañía de su hijo, Arn fue herido de gravedad al salvar a su padre de una muerte segura. Aleta y Maeve han convocado a los mejores sanadores del reino para curar a Arn, pero el joven no despierta. Todos temen lo peor, hasta que la adolescente Ingrid recluta la ayuda de una misteriosa figura encapuchada, bajo la cual se esconde la mismísima Morgan Le Fay.

Príncipe Valiente 2025
Autores: Mark Schultz y Tom Yeates
Fecha de publicación: Enero de 2026
ISBN: 979-13-88074-21-9
Fomato: 23x31cm. Tapa dura. Color
Páginas: 56
Precio: 16,00 euros