En «Predator vs. Spiderman» Marvel y Predator vuelven a encontrarse en un cómic que no se anda con rodeos y que propone algo muy claro desde el inicio: meter al Trepamuros en una historia de terror, sangre y cacería urbana, sin suavizar apenas el tono para hacerlo «apto para todos los públicos». El resultado es una lectura muy disfrutable, irregular por momentos, pero con suficientes ideas potentes como para justificar su existencia y dejar huella dentro de los experimentos más salvajes del universo Marvel.
Una ola de calor deja a Nueva York a oscuras y a Spiderman de patrulla mientras los ánimos se caldean por toda la ciudad. Bajo sus mugrientas alcantarillas y subterráneos acecha una amenaza como ninguna otra a la que Peter Parker se haya enfrentado antes. Presentamos a un Depredador sin honor ni clan: solo sed de sangre. ¡Escrito por Benjamin Percy y exquisitamente representado por el artista superestrella Marcelo Ferreira!
Dentro de la «trilogía» de cruces entre Marvel y Predator, este cómic queda un peldaño por debajo de «Predator vs. Lobezno«—traído en grapa por Panini Cómics—, que jugaba mejor con el choque de personalidades y el salvajismo compartido, y algo lejos del tono más redondo de «Predator vs. Pantera Negra«, ya reseñado en ViaNews, donde el contexto y el protagonista encajaban como un guante. Aun así, «Predator vs. Spiderman» es una lectura muy entretenida, descarada y consciente de lo que quiere ser: un crossover gamberro, violento y nostálgico, que no siempre acierta, pero que se disfruta como una montaña rusa breve e intensa. Ideal para quien quiera ver al amistoso vecino de Nueva York enfrentarse a su versión más sangrienta del horror alienígena.
La historia se sitúa en un Nueva York asfixiado por una ola de calor y un apagón generalizado, el caldo de cultivo perfecto para que aparezca Skinner, un Predator renegado, sin clan ni honor, que se dedica a despellejar víctimas como si fuera un asesino en serie sacado de una pesadilla. Benjamin Percy, que ya había demostrado saber manejar a estas criaturas en otros cruces, convierte a Peter Parker en una especie de detective improvisado, tirando de intuición, sentido de la responsabilidad y monólogo interno muy bien afinado. Sorprende lo bien que encaja Spiderman en un relato tan oscuro: sigue siendo reconocible, humano y empático, incluso cuando el cómic se recrea en decapitaciones, cuerpos desollados y escenas que no desentonarían si aquí lo etiquetaran como Red Band.
Uno de los grandes aciertos del cómic es cómo equilibra —o intenta equilibrar— el espectáculo sangriento con los elementos clásicos de Spidey. Ver a Peter investigando, atando cabos sobre la presencia de los Yautja en la Tierra y discutiendo teorías imposibles con un incrédulo J. Jonah Jameson tiene mucho encanto. También suma la presencia de Kraven, que aquí encuentra en Skinner la presa definitiva y actúa como un agente del caos más, dispuesto a mantener el apagón con tal de que nadie más meta las narices en su cacería personal. Y mención especial para Mary Jane, que protagoniza una de las subtramas más angustiosas del cómic, con ecos claros del mejor terror Predator, entre túneles, oscuridad y la sensación constante de ser observada.
Visualmente, el trabajo de Marcelo Ferreira y Frank D’Armata no se corta un pelo. Y el autor principal no necesita sustituto… ¡Eureka! El cómic es explícito, dinámico y exagerado cuando tiene que serlo. Los Predators imponen, dan miedo y transmiten brutalidad pura, aunque ese estilo tan nervioso y expresivo puede no convencer a todo el mundo, sobre todo cuando la violencia es tan gráfica. Aquí no hay medias tintas: o entras en el juego o te chirría.
El principal problema de «Predator vs. Spiderman» es que da la sensación de ir con prisa. Hay muchas ideas interesantes, demasiadas quizá, para el espacio que ocupa la historia. Spidey pasa buena parte del relato yendo un paso por detrás del antagonista principal, y cuando llega el momento de los enfrentamientos clave, algunos se resuelven de forma demasiado rápida, casi anticlimática. Esto deja un regusto a oportunidad desaprovechada, especialmente teniendo en cuenta lo bien que funciona la premisa. Con todo, el final queda abierto para una hipotética continuación que quizás implique al Universo Marvel entero.
«Predator vs. Spiderman» nos llega de la mano de Panini Cómics en el formato de tapa blanda de la línea Marvel Especial, Incluye los cuatro números de la miniserie, pero no trae las portadas variantes. El Spot on corre a cargo de Bruno Orive.
Predator vs. Spiderman
Autores: Marcelo Ferreira, Benjamin Percy
Fecha de publicación: Noviembre de 2025
Edición original: Predator Versus Spider-Man #1-4
ISBN: 9791370133368
Formato: 17x26cm. Comic-Book con lomo. Color
Páginas: 104
Precio: 11,00 euros











¿No te ha conquistado? ¡Estás muerto por dentro! jajajaja Es una película muy disfrutable, el libro es mil veces mejor…