Durante un tiempo me resistí a Garth Ennis y Steve Dillon en su trabajo, su Hellblazer me acabó por convencer y leyendo Predicador con nuevos ojos concluyo que, efectivamente, estamos ante su obra magna.
Predicador 1
Contiene: Preacher 1-12
Guión: Garth Ennis
Dibujo: Steve Dillon
Páginas: 352
Tamaño: 17X26
Formato: Cartoné
Precio: 42,00€
La obra maestra de Garth Ennis y Steve Dillon, en una imprescindible colección. Jesse Custer un simple predicador en un pueblecillo de Texas, recibe poderes increíbles después de que su congregación sea aniquilada. Ahora Jesse posee la Palabra de Dios. Con ella vengará a los abandonados en un virtuoso viaje por Estados Unidos en busca de lo divino. Junto a Tulip, una novia de armas tomar, y Cassidy, un vampiro bebedor irlandés, Jesse no parará ante nada en su misión de encontrar a Dios… y tener unas palabras con él.
Panini Cómics se hizo este 2025 con los derechos de DC Comics, que se sumaron a los derechos de Marvel Comics que ya poseía la editorial italiana, y, poco a poco, ha comenzado a editar las obras más destacadas del catálogo de DC (aunque aún quedan muchas obras, etapas y títulos de gran calidad por publicarse), y entre ellas destaca este Predicador que firmaron Garth Ennis y el añorado Steve Dillon durante 66 números para convertir a la serie en su mejor trabajo (aunque, para mi, está a la altura su etapa en Hellblazer donde ambos autores ya dejaron caer perlas que luego también utilizarían aquí) y en una obra de culto que se edita de 6 volúmenes en cartoné y que, supongo, también contará con la miniserie del Santo de los Asesinos (a quien conocemos por primera vez en estos números) o los especiales dedicados a los personajes más destacados de la serie.
En este primer arco argumental de Predicador conoceremos a Jesse Custer, un predicador de un pequeño pueblo de Tejas que empina el codo más de lo que debería y acaba por enzarzarse en una pelea con algunos de sus feligreses en el bar del pueblo, lo que llevará a que al día siguiente su iglesia esté llena de feligreses, lo que resulta en una tragedia, porque es en ese momento cuando Jesse es poseído por Génesis, una criatura sobrenatural que le dará a Jesse el poder de La Palabra (todos obedecen sus órdenes), aunque esto es algo que sus feligreses no podrán saber ya que todos los presentes en la iglesia fallecen. A ese mismo lugar acuden Tulip, la exnovia de Jesse a la que éste abandonó sin dar ningún motivo, y Cassidy, un vampiro que decide ayudar a Tulip y que se hará amigo de Jesse.
En ese momento Jesse desvela que su propósito, y el de Génesis, no es otro que encontrar a Dios y exigirle algunas respuestas sobre su Creación. Los ángeles, mientras tanto, andan revueltos pero confiados (Jesse y Génesis les bajarán los humos rápidamente) porque Dios ha abandonado su posición.
Para colmo sabremos el por qué Jesse abandonó a Tulip, a quien ama con locura, así como todo sobre su pasado, su disfuncional familia y cómo Dios está interviniendo para acabar con ellos, llegando a ordenar la muerte de Tulip para luego resucitarla y congraciarse con Jesse. Sorpresa: la jugada le sale mal a Dios.
Garth Ennis es un irlandés irreverente, producto de la misma escuela que nos dio a Alan Moore, Grant Morrison o Mark Millar entre otros, y en Vertigo encontró el patio de juego en el que dar rienda suelta a todas sus pulsiones y su sentido del humor negro como una sotana, a la par que hacía alguna que otra gamberrada argumental. Estaba en su salsa en Predicador y tan sólo le he visto brillar igual en los cómics bélicos.
Perdimos a Steve Dillon en 2017, con 54 años, pero a lo largo de los años Steve pudo disfrutar del éxito logrado con Predicador, y también con Hellblazer insisto, y trabajar en los dos grandes, demostrando su talento, aunque fue en Marvel donde volvería a coincidir con Ennis. Su estilo, limpio, expresivo e irreverente casaba a la perfección con los guiones que recibía, lo que dio alas a la serie que enseguida se convirtió en un éxito.
La edición de Panini Cómics recoge los 12 primeros números de la serie, en un cartoné cuidado y sin demasiados alardes, perfecto para tener Predicador en una edición que permita una cómoda y ágil relectura.
Tardé mucho tiempo en ver más allá de las macarradas y el humor negro de Garth Ennis para encontrar esa crítica social y religiosa, esa crítica desde el conocimiento, para ver que Predicador es una gran historia en la que ni la religión, ni los western, ni los norteamericanos, salen muy bien parados. Tardé en reconocerle a Ennis cómo retrató la decadencia del Imperio, así que esta nueva edición me viene perfecta para tener, por fin, un material al que ahora se valorar en su justa medida. Es una obra maestra.











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja