linea_separadora

El director, productor, animador, guionista e ilustrador japonés Hayao Miyazaki, fue uno de los creadores de Studio Ghibli, el estudio japonés de animación, considerado como uno de los mejores del mundo. Todos los que le conocemos y hemos disfrutado de su obra pensamos que el maestro Miyazaki es un genio, y que tanto «La Princesa Mononoke«, como «El castillo en el cielo«, «Mi vecino Totoro» , «El viaje de Chihiro«, «Porco Rosso«, «El Castillo Ambulante«, «Ponyo en el acantilado» o la más reciente, «El chico y la garza«, producciones todas ellas de Studio Ghibli, son todas ellas joyas sin comparación del cine de animación tradicional. Los premios, las críticas, las cifras en las taquillas, su influencia sobre el medio, o el hecho de haberse convertido en parte de la cultura popular, la japonesa pero también la del resto del mundo, corroboran esta afirmación.

Una de las películas más queridas de Miyazaki y Studio Ghibli es «Porco Rosso» («Kurenai no buta«), un film de animación del año 1992 que nos contaba la historia de un aviador italiano convertido en cerdo. Al frustrar por enésima vez sus planes, los piratas aéreos del Adriático se reunen y acuerdan contratar a un aviador norteamericano, Donald Curtis, para que elimine a Marco Pagot, conocido como Porco Rosso. El avión de Porco, su Savoia S.21, está viejo y necesita una urgente reparación así que acude al taller de su amigo, el viejo Piccolo, para que le ayude a poner a punto su aeronoave y enfrentarse a Curtis en un duelo que se convertirá en todo un acontecimiento en el Adriático.

«Porco Rosso«, aunque pueda parecer una película ambientada en el siglo XX, en el periodo de entreguerras, nos lleva a una maravillosa distopía fuera del tiempo, a un mundo cubierto de agua salpicado de islas, con aromas mediterráneos, cuyos cielos son sobrevolados por pilotos de hidroaviones y piratas aéreos. Todo ello aderezado con una historia de amor bellísima (la de Marco y Gina), un tono crepuscular y melancólico, un sentido del humor delicioso, unos combates aéreos trepidantes, y una frase emblemática que suscribimos y que mantiene su vigencia: «Más vale ser un cerdo que ser un fascista«.

Es popularmente conocido que Hayao Miyazaki tiene una pasión nada disimulada por los aviones y por Italia, tal y como se puede ver en «El viento se levanta» y esta «Porco Rosso«. De hecho Ghibli, nombre con el que Hayao Miyazaki bautizó al estudio que fundó en 1985 junto a su amigo Isao Takahata, es el término italiano para describir el viento del desierto sahariano, y que también dió nombre al avión Caproni Ca.309.

linea_separadora