Muchas veces consideramos cierto cine europeo como aburrido, pero esta película del director francés Robert Bresson (25 de septiembre de 1901 – 18 de diciembre de 1999) del año 1959 demuestra que se puede hacer cine de autor con un presupuesto austero y actores no profesionales resultando al mismo tiempo apasionante pues así son los hurtos del carterista que protagoniza la película.