Una de las «sagradas trilogías» de los años ochenta y noventa, la Edad del Oro del cine como espectáculo y entretenimiento. «Regreso al futuro» de Robert Zemeckis era fresca, innovadora, divertida, con ritmo y humor… iba sobre viajes en el tiempo, tenía a un genio loco, a un Michael J. Fox pletórico, un DeLorean DMC-12 tuneado, y a un Robert Zemeckis al 110%… ¿qué más se podía pedir? No sé ni la de veces que la he visto… ni tampoco sé cuántas veces más la volveré a ver. Sensacional, aunque es imprescindible señalar que la primera de las tres es la mejor de la saga.