Aunque el mundo de los zombies comienza a estar muy trillado aún quedan novelas en las que se encuentra algo de originalidad. En “Pandemia lo original es que la epidemia se sitúa en Belfast, una ciudad en la que las divisiones no se dan tan sólo entre vivos y no-muertos, sino que Wayne Simmons nos deja patente que las heridas entre católicos y protestantes aún siguen abiertas.

"Pandemia" (Wayne Simmons, Dolmen Editorial)Pandemia.
Autor: Wayne Simmons
Formato: 15x21cm. Rústica con solapas
Páginas: 312 
Colección: Línea Z
ISBN: 978-84-15296-08-9
Precio: 17.95 euros

Dos agentes de policía se abren paso a través de una multitud tan enfurecida como temerosa. Su destino es un bloque de viviendas de Belfast. Han recibido un aviso sobre un nuevo brote de gripe. Cuando alcanzan su objetivo, topan con los ojos inyectados en sangre de una niña lituana de seis años. Presenta todos los síntomas de la pandemia y hay que ponerla en cuarentena.

Pero el virus no deja de mutar y otro suceso sacude con violencia a los supervivientes de Belfast: los cadáveres de los infectados se están alzando. Bajo los rayos de un sol implacable, la ciudad es el escenario de una batalla sangrienta e implacable entre los muertos y los vivos. La única esperanza de Belfast reside en la capacidad de los supervivientes de comportarse como lo que se suponen que son: seres humanos.

Estamos antes la segunda novela de Wayne Simmons, primera que ve la luz en España, y lo cierto es que me ha gustado bastante el libro, sobre todo porque nos muestra retazos de cómo comienza a expandirse el virus que asolará a la humanidad. Y es que se suele pasar demasiado deprisa de la situación normal al post-apocalipsis, y siempre pienso que se corre demasiado y que no estaría mal que nos contasen algo más sobre cómo se produjo el contagio, cómo se expandió la enfermedad, etc… en Pandemia tenemos algo más de eso y la verdad es que se agradece. Sí, ya nos encontramos con la “gripe” (Flu, gripe, es el título en inglés de la novela) bien extendida, pero los supervivientes aún están conmocionados, aún no saben exactamente con lo que se enfrentan y aún son, más o menos, humanos (no la clase de “humanos supervivientes” que solemos encontrarnos en estos libros), por lo que nos es más fácil empatizar con ellos, sobre todo con aquellos que aún cargan con los crímenes de su pasado, como Pat, un exmiembro del IRA, o con la conciencia culpable por las decisiones tomadas durante los inicios de la plaga como les sucede a Norman y George… Son seres humanos que, por un motivo u otro, han acabado en esta situación y con compañías que no tiene por qué ser del todo de su agrado, pero en épocas como esta… no les queda más remedio que seguir adelante o acabar con todo.

Así que el libro me ha gustado, eso sí, lo cierto es que se echa en falta que sea un libro más “completo”. Me explico, la idea es que la historia queda pendiente de su segunda parte, Fever, y lo que me fastidia es que ¡no sé cómo va a continuar! Así que, claro, me encuentro, al acabar Pandemia, con que estoy deseando saber qué narices va a pasar en el próximo libro, ¡pero no lo tengo! Me toca, una vez más, esperar, motivo por el que digo lo de que quería leer el libro completo. Si lo miramos desde el punto de vista del autor quiere decir que ha hecho bien su trabajo, pero desde mi punto de vista… ¡ya le vale! Sobre todo porque la trama militar es muy interesante y durante este libro sólo vamos viendo retazos de algo que promete que será mucho más jugosos… una vez más, Wayne, ¡ya te vale!.

Así que, ¿os recomiendo Pandemia? Bueno, existen muchos libros de zombies en la actualidad, pero siempre es interesante leer un libro que se acerca al tema de una manera un tanto distinta, con escenas puramente cinematográficas, con un trasfondo político, con unos personajes humanos y con un par de incógnitas de las que te dejan con ganas de saber más. Así que, sí, claro que os lo recomiendo.

Presentación del libro por su autor