Es habitual que los hombres, demostrando nuestra conocida falta de tacto y cuando nos piden la opinión sobre una mujer que carece de atractivo físico, solemos decir aquello de “es simpática“. Con los cómics, las películas o los libros suele suceder más de lo mismo: si la historia es extraña, nos ha dejado entre sorprendidos y confusos, y no acaba de satisfacer nuestras expectativas, la respuesta habitual suele ser “es original“. Con eso está todo dicho.

Segunda Guerra Mundial, en alguna parte del Pacífico… Udo, un soldado novato, un ‘recluta’, llega a su nuevo destino como radio a bordo de un u-boot. En su equipo, un libro prohibido… del cual la tripulación se deshace en el acto. No obstante, con el paso de los días, el libro reaparecerá en los lugares más inesperados, como si estuviera dotado de vida propia…

Siempre me han gustado las películas de submarinos. He revisionado clásicos como “Operación Pacífico” o “Destino Tokio”, y propuestas más rtecientes como “La caza del Octubre Rojo” con un imperial Sean Connery como capitán desertor del submarino nuclear soviético homónimo con misiles balísticos de la clase Typhoon, la antibelicista “Das Boot” del alemán Wolfgang Petersen, “U-571” de Jonathan Mostow, o “Marea roja” de Tony Scott en numerosas ocasiones, y las he disfrutado cada vez como si fuese la primera. Incluso comedias con “Abajo el periscopio” me han arrancado una sonrisa condescendiente al ambientar su historia en las entrañas del submarino real USS Pampanito SS-383 de la clase Balao. Un entorno cerrado y claustrofóbico, navegando a más de trescientos metros de profundidad en las aguas heladas del océano, acechados por numerosas amenazas que pueden conducir el trayecto a un destino funesto, desde la enorme presión del agua sobre el casco hasta las cargas de profundidad lanzadas por los barcos enemigos desde la superfície, pasando por los torpedos de los submarinos rivales o los afilados arrecifes que podrían cortar el acero del casco como si fuese mantequilla. Son un género en si mismo, que ha sido poco explorado y cuyos ejemplos relevantes pueden contarse con los dedos de una mano.

“Pacífico” de Martin Trystram y Romain Baudy, editada originalmente en Francia por Casterman y que Planeta DeAgostini Comics publicó en castellano en junio del 2014, es un cómic ‘original’. 

Dicho esto, este cómic de inusual formato horizontal (un formato apaisado elegido por los autores para representar las proporciones de un submarino), ambientación bélica y casi cien páginas es el debut de los jóvenes autores franceses Martin Trystram y Romain Baudy, cuyo punto de encuentro profesional se localiza en el mundo de la animación, donde Trystram puede presumir de haber colaborado en tres películas con relativo reconocimiento en su país de origen y en el género como “Moi, moche et méchant”, “Le chat du rabbin” y “Un monstre à Paris”. Y en “Gru: mi villano favorito”.

La acción de la historia, escrita a cuatro mano por los dos autores, se sitúa a finales de la Segunda Guerra Mundial, en alguna parte del Pacífico, a bordo de un submarino alemán al que un joven reculta llega para servir como operador de radio. El Funkpersonal Udo Grothendieck llega a un u-boot (abreviatura del alemán Unterseeboot, ‘nave submarina’, que es la denominación habitual que se ha dado a los submarinos alemanes desde la Primera Guerra Mundial) comandado por un severo Kapitänleutnant (‘Kaleunt’) poco dispuesto a mostrar la más mínima concesión por su tripulación, un grupo de hombres rudos encerrados en un cascarón sumergido organizados por una férrea disciplina militar destinada a mantener el orden y el buen funcionamiento de los sistemas y las armas, y donde solamente el mecánico Rosenbaurt parece dispuesto a mostrar cierta cordialidad por el enclenque recién llegado.

Hasta aquí todo perfectamente lógico dentro de una aventura ambientada en un submarino en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, pero a partir de la página 34 la historia toma unos derroteros absolutamente diferentes, con aires oníricos y hasta fantasmales, cuando entre los objetos que tiene el recluta Grothendieck en su petate aparece un libro de contenido prohibido, un panfleto (cuyo contenido no se revela) que debe ser destruido ante el riesgo que pueda pervertir la mente de los soldados con ideas peligrosas. Libros que constaban en las listas negras del Partido Nacionalsocialista Alemán (NSAPD), calificados por el régimen del Tercer Reich como “nocivos e indeseables para el espíritu germano” hasta sumar un total cercano a los seis mil títulos condenados a la hoguera, entre los que se encontraban las obras de autores como Sigmund Freud, Karl Marx, Thomas Mann o Alfred Döblin. Un libro como alegoría de la lectura, la cultura y el conocimiento y como oposición al autoritarismo, el pensamiento único y el fascismo, que cuando vuelve a aparecer misteriosamente por distintos rincones del submarino y su mensaje empieza a calar entre la tripulación se convierte en una historia que trasciende el género bélico para convertirse en una obra con aromas del eterno Gabriel García Márquez y del realismo mágico latinoamericano. Toda ella, en una metáfora.

Así, a partir de la reaparición del libro prohibido el relato se redirige hacia una historia extraña, de final abierto, confuso y cargado de lirismo, que permite (o obliga) al lector a sacar sus propias conclusiones, e interpretar libremente el desenlace de “Pacífico”. 

En conclusión, “Pacífico” es la opera prima de un dúo muy interesante que hubiese obtenido mejor resultado ciñendo la historia al género bélico con el que se presenta, en lugar de derivar sin timón hacia mensajes grandilocuentes sobre la libertad del hombre frente a la intolerancia que impera en los conflictos bélicos, alegatos en favor de la democracia y el libre albedrío. Todo ello, eso sí, con un trabajo gráfico de línea clara y factura impecable que aprovecha de forma óptima el inusual ancho de las páginas y unos interesantes extras sobre el proceso de elaboración del cómic.

Pacífico
Autores: Martin Trystram y Romain Baudy
Color: Kyung Eun Park
Título original: Pacifique
Colección: Babel
Editorial: Planeta DeAgostini Comics
ISBN: 978-84-15921-10-3
Formato: 29,6×20,1cm. Cartoné
Páginas: 96
Precio: 25,00 euros