Cuando se acerca Halloween a Marvel le da por resucitar una de las colecciones que con más éxito de la editorial, y con «Marvel Zombies: El Amanecer de la Decadencia» logra que un giro de tuerca a un argumento que estaba ya más que exprimido. Thomas Krajewski y Jason Muhr nos llevan de paseo por un Nueva York apocalíptico que parece salido de uno de los videojuegos superventas. Sí, hablamos de «The Last of Us«. A falta de zombis comecerebros, qué mejor que hongos capaces de convertir a sus portadores en monstruos hambrientos.

Marvel Zombies: El amanecer de la decadenciaGroot está enfermo, con la nariz goteando. ¿Pero quién iba a pensar que un estornudo en la cara del Capitán América convertiría al Capi en un zombi? ¡De hecho, todos los héroes del Universo Marvel se están zombificando! Aliado con Hulk, Groot tendrá que dar un paso al frente para salvar a todos, en una miniserie espeluznante y divertida que da un giro humorístico al clásico apocalipsis zombi.

La historia arranca con una premisa tan absurda como trágica: Groot tiene un resfriado. Un simple estornudo, una gota de savia fuera de lugar… y zas, el Capitán América se convierte en el primer infectado de un nuevo virus que convierte a los héroes en zombies vegetales. Sí, vegetales. Lo que en Groot es solo moqueo y flores, en los humanos se vuelve una pesadilla de raíces y carne en descomposición. Lo que sigue es un derrumbe en cadena de proporciones bíblicas: Vengadores, dioses y mutantes caen ante la infección, y solo dos figuras quedan inmunes —Groot, por ser el «paciente cero», y Hulk, gracias a su piel impenetrable—. Juntos emprenden una especie de viaje a lo «buddy movie» por la ciudad infestada, buscando llegar a la Torre de los Vengadores para que Banner pueda encontrar una cura.

Lo curioso de «El Amanecer de la Decadencia» es que, aunque sigue siendo parte de la tradición de Marvel Zombies, su tono es mucho menos nihilista. No hay esa desesperanza total de las entregas anteriores, sino un dejo de humanidad (o más bien de plantidad) en medio del horror. Groot, normalmente el personaje más tierno y limitado del grupo, se convierte en el centro emocional de la historia: su culpa por haber iniciado la catástrofe, su inocencia ante el desastre, y su relación con un Hulk cada vez más descontrolado dan forma a una aventura que funciona tanto como comedia negra como tragedia de ciencia ficción.

En el apartado visual, el trabajo de Jason Muhr con los colores de Rachelle Rosenberg y Matt Milla dan forma a un apartado gráfico competente, pero que tampoco es la bomba. Hay batallas que parecen salpicadas de savia y sangre en igual medida, y momentos de tensión que se sienten casi cinematográficos. Es cierto que algunos de los adornos vegetales que brotan de los zombies recuerdan demasiado a los hongos de «The Last of Us«, pero esa familiaridad juega a su favor: el cómic se siente actual, con un aire biotecnológico que moderniza la clásica fórmula zombie. Por lo demás, aquí hay poca o ninguna sangre, ya que es un cómic para todos los públicos. Hay mucha gracieta, para los que busquen humor.

A medida que avanzan los números, la relación entre Groot y Hulk se vuelve el alma de la historia. El gigante verde está siempre al borde de perder el control, y Groot es el único que puede contenerlo. Cuando aparece un Thor infectado y totalmente fuera de sí, el cómic alcanza uno de sus puntos más intensos: una pelea sin límites que equilibra acción frenética y drama sincero. Conforme pasen las páginas comprobaremos que todo no es lo que parece, con un giro del guion hacia el desenlace que explicará muchas cosas anteriores.

El reparto de personajes no es tan grande como en la propuesta original, es más bien reducido. Todos tienen su papel y destaco la breve pero amenazadora aparición del Hombre Gigante. Los Vengadores tendrán su momento de gloria, igual que lo tendrá Mapache Cohete y el General Ross. Pero aquí los protas son Groot y Hulks, que quede claro. El punto y aparte en el cuarto número (es una serie muy limitada) avanza una posible secuela con la Patrulla-X en el centro de atención.

Al final, este cómic funciona como un reinicio refrescante una saga que parecía haber dado el do de pecho hace años. Para los aficionados que quieran conocer más, Panini Cómics tiene a disposición de ellos dos Omnibuses con todas las series y especiales de «Marvel Zombies» (el penúltimo, el de «Blanco, Negro y Sangre«). Luego está la serie recién estrenada en Disney, algo sosa para mi gusto, sobre todo por los personajes que pone en liza. En cualquier caso, «Marvel Zombies: El Amanecer de la Decadencia» no deja de ser uno de esos productor de temporada de Halloween, que tiene cierta gracia pero no aporta nada nuevo. Panini Cómics lo lanza en el formato TPB, con las portadas variantes como extras y los textos de David Hernández Ortega para contextualizar la obra.

«Marvel Zombies: El Amanecer de la Decadencia» tiene humor, tiene corazón y tiene toneladas de acción grotesca, pero también un trasfondo emocional que lo distingue de sus predecesores. Groot pasa de ser una mascota adorable a un héroe trágico; Hulk, de monstruo a víctima de su propia fuerza. Y en medio de todo, Nueva York se convierte en un jardín podrido lleno de héroes caídos que siguen luchando por algo que ni recuerdan. Para muy fans de estos «What if…?«. ¿O no lo es?

Marvel Zombies: El amanecer de la decadencia
Autores: Thomas Krajewski y Jason Muhr
Fecha de publicación: Septiembre de 2025
Edición original: Marvel Zombies: Dawn of Decay.
ISBN: 9788410518919
Formato: 17x26cm. Rústica. Color
Páginas: 104
Precio: 15,50 euros