Cuando apenas llegaba a los 30 años, el escritor de ciencia ficción George Raymond Richard Martin (1948) publicó una serie de relatos cortos en la revista Analog Science Fiction and Fact. Esto sucedió en 1976, y justo diez años después esos relatos se unieron a otros nuevos para dar luz a la novela «Los viajes de Tuf» (Tuf Voyaging, 1986), una divertida historia sobre ecología en otros mundos que aparece reeditada a todo lujo por el sello Nova de Penguin Random House.

Los Viajes de Tuf
George R.R. Martin
Nova
ISBN: 9788417347031
570 páginas
Tapa dura con sobrecubierta
24.90 €

Haviland Tuf es un curioso: un mercader obeso, calvo y de piel blanca, vegetariano, bebedor y amante de los gatos. Tuf consigue una enorme nave espacial, El Arca, única superviviente del antiguo Cuerpo de Ingeniería Ecológica de la Vieja Tierra. a lo largo de siete relatos, Tuf se hace con la nave, la repara y resuelve un sinfín de problemas espaciales, con la ayuda de sus gatos y la ingeniería ecológica, una profesión que él recupera.

Lo que más llama la atención de Los Viajes de Tuf es la caracterización con la que Martin ha creado al personaje principal, una especie de Sheldon Cooper, un genio amanerado y de aspecto poco atractivo. Un tipo que podría caer antipático, con ademanes un tanto afectados y repelentes. Pero que a la postre se alza como el triunfador de la historia, el que lleva la razón en todos sus actos. Sus pausas traen de cabeza a sus oponentes, y el gesto principal de hablar a su gato cuando es ofendido es una constante que se repite a lo largo de toda la narración, así como el unir sus manos sobre su prominente panza cuando va a sentenciar. Es el antihéroe por su aspecto físico y su manera de actuar, pero para el lector es, sin dudarlo, quien lleva la razón.

Durante las 474 páginas se suceden los capítulos, siendo el primero donde se narra la toma de posesión por parte de Haviland Tuf del Arca, una descomunal nave que aloja en su interior toda una serie de computadores y cubetas para recrear cualquier criatura que exista. Es un arma biológica que actuaba contra los mundos y que acabó abandonada por causas nefastas. Una serie de individuos contratan al mercader Tuf para que llevarle allí, pero la avaricia y las malas artes provocarán un inesperado final para cada uno de ellos, y que sea el propio Tuf quien cambie su oficio por el de ingeniero ecológico. Este primer capítulo está muy influenciado por la saga Alien y Predator, por buscar un símil, y es bastante diferente del resto de historias.

Tuf debe reparar el Arca y para ello acudirá al mundo de S´uthlam, donde conocerá a la Maestre del puerto Tolly Mune, otro personaje de vital importancia a lo largo de la historia. El Arca es muy valiosa, por lo tanto, los altos mandos de ese planeta querrán hacerse con ella.

Los Viajes de Tuf cambia el tono respecto a lo visto en el primer capítulo, y entra en una especie de partida de ajedrez en la que Haviland Tuf siempre va un paso por delante de sus adversarios, y de los propios lectores, ya que los giros y los resultados de sus trabajos de ingeniería ecológica son sorprendentes.

La naturaleza, la religión, la procreación, la evolución… Todos son puestos en entredicho tras las complicadas gestas de Tuf, que siempre esconden un motivo. Los gatos de los que se rodea, que van aumentando su número y participación conforme avanza la historia, tienen un motivo que es clave en el desenlace.

Los Viajes de Tuf es una novela redonda, escrita para públicos de todas las edades, con una narración fluída muy del gusto del escritor, escondiendo unos cuantos huevos de Pascua (Los Ororos del mundo de Claremont, por ejemplo, que ya sabemos lo aficionado al cómic de Marvel que es Martin). Las criaturas que apararecen en sus páginas, sobre todo en el capítulo de la lucha en la Arena, son un prodigio descriptivo, que hace volar la imaginación del lector.

El único inconveniente, que no lo es por otro lado, es la dificultad de adaptación de este tipo de historia a cine o televisión, pues el discurso del protagonista que es el válido, sulfuraría a mucha gente bien pensante. Y sinceramente, yo opino como Tuf, que pienso que actúa de modo muy inteligente.

La edición es magnífica, con tapa dura y sobrecubierta, una edición revisada (con todo encontré dos erratas) traducida por Albert Solé en 1988, y que aparece en la actualidad lujosamente bajo el sello Nova. Una novela francamente recomendable para cualquier amante de la ciencia ficción o de cualquier otra ciencia.