Hubo un tiempo en el que los mutantes eran el centro de Marvel Cómics, la razón de ser de la editorial, y este “Los Nuevos Mutantes. Tercera Génesis” de Chris Claremont, Bob McLeod y Sal Buscema marca precisamente el inicio del reinado mutante sobre la Casa de las Ideas.

Los Nuevos Mutantes 1 Tercera Génesis     
Edición original: Marvel Team-Up 100 y Annual 6, Marvel Graphic Novel 4, The New Mutants 1-17, Uncanny X-Men 167 y Magik 1-4 USA
Guión: Chris Claremont, Bill Mantlo
Dibujo: Sal Buscema, Paul Smith, Bob McLeod, Greg Larocque
Color: A color
Formato: Libro cartoné, 656 págs. a color.
44,95€

La llegada de los bebés-X! Contempla el nacimiento de Los Nuevos Mutantes, el primer spin-off de La Patrulla-X, con la etapa completa de sus creadores, Chris Claremont y Bob McLeod, junto a todos los especiales y tie-ins relacionados.

Han pasado unos “pocos” años desde que Forum publicase la colección de Los Nuevos Mutantes en España y, lo reconozco, aún tenía pendiente leer todo este material (había leído parcialmente la serie) para poder conocer la Tercera Génesis, que es como se ha bautizado a este volumen en el que vivimos una nueva etapa para los Hombres-X, y es que un nuevo grupo se sumaba a la creciente franquicia mutante de la que Chris Claremont no quería desprenderse. Hasta el punto de que le quitó la serie a Mark Gruenwald que había recibido el encargo de encarar una nueva serie mutante en la Costa Oeste. Al final Claremont, que era uno de los chicos de oro de Marvel, se hizo con la serie.

La verdad es que se nota que Claremont tan sólo tenía en mente evitar que le quitasen la serie, sólo así se explica que calcase la presentación del Giant Size Annual de la Patrulla-X y metiese de lleno a Los Nuevos Mutantes en canción, bajo el control de un Profesor X que oculta “algo” (conforme avance la lectura veréis el qué) y para lo que tener a unos bebés-X correteando por la Mansión es, sin duda, un problema con el que el guionista no contaba.

Aún así, y poco a poco, se van definiendo las personalidades de los Nuevos Mutantes, que siguiendo la tradición tienen una primera baja en su primera misión (aunque el Profesor no les quiere haciendo de “segunda Patrulla-X” algo a lo que no obstante parecen abocados) y es que el equipo formado por Sam Guthrie, Roberto da Costa, Dani Moonstar, Rahne Sinclair y Xi’an Coy Manh no podía estar menos preparado (por aquello de tener al Profesor “ocupado” con sus cositas).

Poco a poco Claremont le va pillando el ritmo a la serie y vemos cómo comienzan a surgir las principales señas de identidad de Los Nuevos Mutantes: Nueva Roma, Magma, Selene, el conflicto con el Club Fuego Infernal y sus Infernales, Daga y Puñal, las drogas que afectarán a Roberto da Costa y Rahne Sinclair, el conflicto con Kitty Pride y, lo mejor para el final, la llegada de Illyana Nikolievna Rasputina como Magik y la propia llegada de la magia a Los Nuevos Mutantes… La gran cantidad de semillas que sembró el patriarca mutante estaba a punto de dar sus frutos.

Como os decía, Chris Claremont fue cogiendo carrerilla y al final de este volumen estaba más que preparado para contar con un dibujante que le diese el impulso definitivo a sus ideas y que hiciese volar a Los Nuevos Mutantes a nuevas, y más impactantes, aventuras. Los ingredientes estaban ahí, Claremont ya había ido filtrando todo lo necesario para cambiar la dinámica de la serie y sorprender a los fans con el pie cambiado, pero de momento nos conformamos con saber que la serie vivió sus primeros pasos en este volumen y que lo mejor está aún por llegar.

Chris Claremont solía trabajar con dibujantes capaces de aguantar dibujando al pie del cañón durante números y números, basta con echar un vistazo a sus distintas etapas para comprender que el acabado gráfico de sus guiones es algo que le influía en demasía, pero en Los Nuevos Mutantes se produjeron varios problemas, entre ellos el hecho de que el dibujante regular de la serie, Bob McLeod, ni siquiera llegó a la decena de episodios y tuvo que ser sustituido por un dibujante de similar estilo, aunque no de tanta calidad, Sal Buscema que se ocupó de la serie regular desde entonces y hasta la llegada de Bill Sienkiewicz. Ambos dibujantes tuvieron buenos momentos, momentos de gran calidad, pero sus etapas no son memorables y no llegaron a hacer justicia a los guiones de un Claremont que iba in crescendo.

Estoy enamorado, como muchos de vosotros, de los Omni Gold de Panini Cómics y por muchas pegas que se les pongan es innegable que gracias a este formato estamos pudiendo rescatar las series que marcaron nuestra niñez/adolescencia, y eso es algo impagable.

Puede que este primer volumen de Los Nuevos Mutantes no sean lo mejor que la franquicia mutante nos ofreció, pero son un buen complemento para los números de La Patrulla-X y, además, la cosa va a mejorar a un nivel cósmico en el próximo e imprescindible volumen, así que si no queréis quedaros colgados ya sabéis qué hacer.