Dolmen Editorial publica «Los cazadores de leyendas«, una obra inédita en España que recoge de forma integral toda la etapa de «Legend Testers«, uno de los primeros trabajos del genial Jordi Bernet en el mercado británico. Aquí hay todo tipo de criaturas, a cual más monstruosa, que descubrirán dos viajeros del futuro sin miedo a recibir sustos.
Rollo Stones y Danny Charters son los Cazadores de Leyendas, dos empleados del Museo Central del Conocimiento del siglo XL, reciben el encargo de viajar atrás en el tiempo para comprobar si los objetos que están custodiados en el museo son genuinos o no. Utilizando la única máquina del tiempo que existe, la Cámara del Tiempo, Rollo y Danny se lanzan al peligro, descubriendo la verdad que hay detrás de las leyendas y los mitos. En su misión se encontrarán con hombres lobo, dioses griegos y enemigos sobrenaturales..
La recuperación de esta serie por parte de Dolmen Editorial tiene algo de pequeño acontecimiento para el lector curioso. Publicada originalmente en la revista británica «Smash!» entre 1966 y 1967, y hasta ahora inédita en España, la obra escrita por Graham Baker y dibujada por Jordi Bernet se presenta como una cápsula del tiempo que nos devuelve a una época en la que la ciencia ficción y la fantasía convivían con total naturalidad dentro del cómic de aventuras. Y lo hace, además, con una frescura que resulta sorprendente hoy en día.
El punto de partida es tan sencillo como efectivo: en un futuro lejano, concretamente el siglo XL, dos investigadores del Museo Central del Conocimiento, Rollo Stones y Danny Charters, utilizan una máquina del tiempo para verificar la autenticidad de objetos históricos… o supuestamente legendarios. Este giro permite a la serie moverse con total libertad entre géneros, épocas y mitologías, sin necesidad de justificarse demasiado. Si el objeto es real, el viaje ocurre; si no, no hay historia. Así de directo, así de funcional.
A partir de ahí, Graham Baker despliega un festival de ideas que convierte cada aventura en un pequeño espectáculo independiente. Hombres lobo, vampiros, dioses griegos, magos artúricos, civilizaciones perdidas o amenazas extraterrestres: todo tiene cabida en estas páginas. Y lo mejor es que no hay intención de sofisticar en exceso el relato. El objetivo es claro: entretener. Y lo consigue con creces, caramba.
Es cierto que los protagonistas, Rollo Stones y Danny Charters, responden al arquetipo clásico del héroe aventurero sin demasiadas aristas. Son valientes, resolutivos y prácticamente intercambiables en personalidad. Pero eso no es un defecto tanto como una declaración de intenciones. Aquí el foco no está en la evolución psicológica, sino en el viaje, en el descubrimiento constante, en el siguiente peligro que aguarda tras pasar la página. Da igual que se topen con troles, gorilas sanguinarios, titanes gigantescos, vikingos implacables, y mucho más… Habrá un enfrentamiento y seguirán «palante«, como buenos aventureros.
Quizás lo que menos se digiere es la cantidad de texto y explicaciones por los cuatro costados. Cada historia, originalmente serializada en pocas páginas semanales, condensa una cantidad enorme de acción, giros y criaturas. Y claro, los lectores de la época tenían que amortizar el dinero invertido en estas revistas.
«Los cazadores de leyendas» conecta mucho con la tradición del pulp y de la ciencia ficción más clásica. Hay ecos de seriales televisivos, de novelas de aventuras, de pelis de ciencia ficción de los 50 y de ese espíritu explorador que convierte lo desconocido en un terreno fascinante. Hasta hay una referencia a «Príncipe Valiente» en el cambio de apariencia de Danny a través de los ojos de su amigo. Incluso cuando las ideas pueden parecer delirantes —como esa mezcla de monstruos en un castillo infernal o los viajes a civilizaciones desaparecidas—, el cómic mantiene una coherencia interna basada en su propio entusiasmo.
Y luego está el apartado gráfico, donde Jordi Bernet empieza a dejar entrever el talento que lo convertiría en una figura clave del cómic europeo. Este es uno de sus primeros trabajos (1966) en el mercado británico via la agenica Bardon Art. Su estilo aquí es más detallado y recargado que en trabajos posteriores como «Torpedo 1936«, pero ya se aprecia su habilidad para la narrativa visual y su capacidad para dotar de fuerza a cada escena. Las criaturas, en particular, son un campo de juego perfecto para su imaginación: grotescas, amenazantes y, en muchos casos, deliciosamente exageradas. El artista nos habla de su experiencia en esta serie en el prólogo del libro.
Otro aspecto interesante es cómo la obra refleja el contexto del cómic británico de los años sesenta. Antes de la llegada de cabeceras más rompedoras como 2000 AD, existía ya una inquietud por experimentar con lo extraño, lo fantástico y lo ligeramente inquietante. «Los cazadores de leyendas» encaja perfectamente en esa tradición, combinando aventura clásica con elementos más extravagantes que anticipan lo que vendría después.
La edición de Dolmen Editorial en tapa dura se completa con material adicional que aporta contexto y valor histórico: la mencionada introducción del propio Bernet, un texto de Jordi Canyissá y portadas originales y un artículo sobre su trayectoria. Todo ello ayuda a entender mejor la importancia de la obra y el momento en el que fue creada, convirtiendo el volumen en algo más que una simple recopilación.
En definitiva, «Los cazadores de leyendas» es una lectura que funciona tanto como ejercicio de nostalgia como descubrimiento. Merece la pena por disfrutar de un joven Jordi Bernet. Y porque el argumento de la serie lo merece… ¡Monstruos a troche y moche!
Los cazadores de leyendas
Guion: Graham Baker
Dibujo: Jordi Bernet
Fecha de publicación: Febrero de 2026
ISBN: 979-13-88074-11-0
Formato: 21x28cm. Tapa dura. Blanco y negro.
Páginas: 168
Precio: 24,90 euros











Así me gusta, que me pongas los dientes largos, jajaja