Distrito Manga ya ha publicado la tercera entrega de Los asesinatos de la mansión decagonal, de Hiro Kiyohara y Yukito Ayatsuji, y el misterio continúa envolviendo toda el volumen con nuevas muertas e incógnitas.

Los asesinatos de la mansión decagonalLos asesinatos de la mansión decagonal #3  
Edición original: Los asesinatos de la mansión decagonal JAP
Fecha de edición: diciembre de 2022
Guión: Hiro Kiyohara
Dibujo: Yukito Ayatsuji
Formato: Rústica, 160 páginas. Blanco y negro.
8,95€

¡Los miembros del Club de Misterio hallan el cadáver de la segunda víctima No te pierdas la tercera entrega! La mansión decagonal amanece con la muerte de uno de los miembros del club. Para conmoción del grupo, se trata de Orczy, la estudiante de literatura inglesa. En la puerta de su habitación cuelga la inscripción «Primera víctima» y las sospechas de que un asesino se halla entre ellos empiezan a añorar. Para empeorar las cosas, a Orczy le han cercenado la mano izquierda, como también le sucedió a la esposa de Seiji Nakamura, el antiguo propietario de la mansión que presuntamente falleció hace seis meses en un homicidio… ¿Realmente se esconde un asesino entre ellos? ¿Qué motivo tendrá para cometer estos asesinatos a sangre fría?

Dentro de lo publicado hasta la fecha por Distrito Manga, pronto vienen nuevas licencias, uno de los títulos que más me llamó la atención fue este Los asesinatos de la mansión decagonal que ya encara la tercera entrega sin que acabemos de tener del todo claro quién puede ser el asesino que está acabando con los miembros del Club de Misterio y que en esta entrega, ecuador de la serie, suma nuevas víctimas y un sólido sospechoso como Seiji Nakamura, anterior propietario de la mansión.

Sinceramente el Club de Misterio debería replantearse sus prioridades porque al paso que van cayendo no llegan vivos al quinto volumen y aunque comprendo que puedan desconfiar de sus compañeros lo de encerrarse cada uno en sus habitaciones no está resultando ser demasiado apropiado ya que el asesino parecer capaz de llegar a todos y cada uno de ellos y de aprovechar su oportunidad a la primera (por eso me gustan sagas como Ghostface, Sccream, donde el asesino es humano y comete errores, y muchos, en su misión de acabar con todos). Además de que tampoco es que los veamos ejercer mucho de detectives por pomposos que sean los nombres que han escogido para sí cada uno de los miembros del club, y es que la auténtica investigación la llevan a cabo fuera de la isla dos miembros muy activos del Club que (por inteligentes) decidieron no acudir a la morbosa e irrespetuosa excursión (gracias a lo que ahora siguen con vida y aparentemente no corren peligro).

Juzgar el guión de un whoduinit a mitad de la trama, o de la novela, es algo complicado e injusto puesto que no se sabe cómo acabará la historia, y aunque de momento la trama que Hiro Kiyohara ha esbozado para Los asesinatos de la mansión decagonal nos hace pensar que igual son un poco tontos los miembros del Club del Misterio que están en la isla ya veremos cómo acaba la trama y entonces sabremos si se comportaban realmente como patos de feria (poniéndose en fila para ser disparados) o no.

Eso sí, tengo bastante claro que el arte de Yukito Ayatsuji ha hecho que Los asesinatos de la mansión decagonal me guste incluso más, ya era amante de los misterios, pero cuando están presentados con unos dibujos así, pues como que cuesta no tomarse en serio la obra y disfrutar con el misterio.

Voy a continuar leyendo, y disfrutando, con Los asesinatos de la mansión decagonal durante los pocos números, dos, que nos quedan y mientras tanto intentaré averiguar quién es el asesino, aunque de momento lo cierto es que no lo tengo nada claro, que es precisamente uno de los motivos por los que estoy disfrutando tanto de este manga de misterio y por lo que, en parte, no quiero que se acabe.