«Lobezno: Pesadillas» es como meter la cabeza en un archivador polvoriento repleto de dinamita noventera. Panini Cómics nos trae una antología de 72 páginas que, aunque breve, condensa con fuerza lo mejor (y lo más estrafalario) de una década que apostó por músculos imposibles, fondos minimalistas y una narrativa que a veces parecía escrita con subidón de azúcar. Aquí hay de todo: Rob Liefeld con sus personajes en pose perpetua, Sam Kieth desbordando expresionismo a brochazos, y un Lobezno que pasa de pelear con viejos conocidos a convertirse en juguete de fuerzas cósmicas entre sueños y pesadillas. ¿Coherencia argumental. Aún la estoy buscando.

Los seriales de Lobezno dibujados por Rob Liefeld, en un único tomo imprescindible para los seguidores de uno de los más reconocibles artistas de los explosivos noventa! La Patrulla-X ha desaparecido mientras Lobezno ha emprendido su propio camino, pero el pasado siempre acaba por atraparlo. A continuación, Pesadilla se enfrenta a Lobezno, en una historia que culmina en el monumental Marvel Comics Presents #100 USA, que también involucra al Doctor Muerte y el Motorista Fantasma y que cuenta con dibujo de Sam Kieth. Por Rob Liefeld, Fabian Nicieza, Howard Mackie, Jim Valentino y Sam Kieth

«Lobezno: Pesadillas» aparece en el formato en cartoné con sobrecubierta de la línea Marvel Limited Edition, es decir, que si no corres, volará de las tiendas. Abrimos esta extraña recopilación con un arco de tres números («Marvel Comics Presents #51-53«) firmado por Fabian Nicieza y Rob Liefeld, donde nuestro mutante canadiense favorito se cruza con un misterioso y agresivo rival. Pronto descubrimos que se trata de Chico Salvaje, ese inquietante miembro de Omega Flight con más pelo que sentido común. El combate es lo de menos; aquí lo importante es que Liefeld, pese a su fama de inventarse anatomías y olvidar fondos como quien olvida las llaves, al menos ofrece páginas perfectamente legibles, con narrativa clara y una energía cruda que resulta contagiosa. Nicieza aporta los diálogos rápidos y efectivos que dan forma al típico Lobezno en modo solitario y malencarado, y la historia, aunque simple, cumple: enfrentamiento, descubrimiento, resolución. Perfecto para calentar motores.

Pero la fiesta visual no ha hecho más que comenzar. Tras el descanso llega el segundo plato fuerte: el arco Pesadillas, compuesto por los números #99 y el extenso y demencial #100 de «Marvel Comics Presents«. Aquí el Doctor Muerte (tan de moda ahora), ni corto ni perezoso, decide aliarse con Lobezno y el Motorista Fantasma para vencer a un enemigo común: el onírico y todopoderoso Pesadilla, ese ente que se alimenta de los terrores ajenos. ¿Tiene sentido? Lo justo. ¿Es disfrutable? Sin duda. Primero toma el relevo Jim Valentino, veterano de Marvel Comics y luego miembro fundador de Image Comics, que sienta las bases de la extraña alianza y el descenso a los reinos de lo irreal. Su estilo es más clásico, menos exuberante, y ofrece una introducción sólida.

Y entonces llega el vendaval gráfico llamado Sam Kieth, acompañado por Tim Vigil, que se encarga del número #100, con doble portada para quitar el hipo. Kieth es conocido por su estilo distorsionado, casi grotesco, como si un Salvador Dalí fan del heavy metal se hubiera pasado a los lápices. Su Lobezno es una bestia de ceño fruncido y pezuñas afiladas, el Motorista Fantasma una calavera grotesca que gotea surrealismo, y el Doctor Muerte una armadura barroca digna de pesadilla steampunk. Aquí no importa tanto lo que se cuenta como cómo se ve. Las páginas se deforman, las viñetas se retuercen y el subconsciente toma el volante. ¿Coherencia? Poca. ¿Espectáculo? Todo.

Lo mejor de esta edición es que funciona como un catálogo comprimido de autores clave de los 90. Están (casi) todos: el exagerado Rob Liefeld, que pese a las bromas injustas sobre pies y pistolas, marcó una era y cofundó Image Comics; Fabian Nicieza, prolífico guionista y co-creador de Deadpool, siempre hábil con los mutantes; Jim Valentino, visionario de la narrativa cósmica; Howard Mackie, el alma oscura detrás del Motorista Fantasma; y por supuesto, Sam Kieth, cuya traza onírica anticipaba la vertiente más experimental del cómic USA. Mención especial para Tim Vigil, artista de culto que aportó su visión agresiva y visceral para rematar la locura del número 100.

Como tomo recopilatorio, «Lobezno: Pesadillas» tiene sus limitaciones: es corto, algo desigual y no pretende sentar cátedra narrativa. Pero a cambio ofrece una muestra deliciosa de lo que eran los cómics de superhéroes cuando los dibujantes mandaban, las historias se consumían a bocados y los personajes podían pasar de la jungla canadiense al mundo de los sueños sin despeinarse. Y además queda la mar de bonito junto a «Lobezno Sediento de sangre«, otra joya del «Marvel Comics Presents» con Peter David (descanse en paz) y Sam Kieth al volante. En fin, que este que toca ahora es una joya nostálgica, colorida, excesiva… y absolutamente noventera.

Lobezno: Pesadillas
Autores: Rob Liefeld, Fabian Nicieza, Howard Mackie, Jim Valentino y Sam Keith
Fecha de publicación: Mayo de 2025
ISBN : 978-84-10-49719-1
Formato: Cartoné. Color
Páginas : 72
Precio: 18,00 euros