Dentro de la línea «Lo mejor de», llega uno de los personajes más queridos por los lectores bruguerianos más talluditos: el simpar Gordito Relleno. Penguin Random House, bajo el sello Bruguera clásica, suma así un nuevo volumen de clásicos irrepetibles que merecían una recopilación en condiciones.

Lo mejor de Gordito Relleno, es una antología de las mejores páginas de uno de los personajes básicos de la llamada Escuela Bruguera. Gordito, es una buena persona en esencia, lo que le reporta no pocos problemas, ya que muchos intentan aprovecharse de su bondad, pero él nunca pierde su buen humor y su generosidad para con sus semejantes. En palabras del autor, José Peñarroya: «Gordito Relleno es un tipo buenazo, aunque tontorrón sin remedio».

Sin ninguna duda este nuevo libro es el más alejado de la línea menos arriesgada que lleva siguiendo la colección «Lo mejor de». Ya hemos visto a Vázquez y una recopilación de sus mejores series, también a Raf y su Sir Tim O´Theo, y el trabajo del popular Ibáñez con los libros dedicados a las aventuras cortas de Mortadelo y Filemón y Pepe Gotera y Otilio. Llega el momento de descorchar el cava y recibir como se merece «Lo mejor de Gordito Relleno«, la genial creación de Peñarroya, que ya obtuvo su premio apareciendo en un número de la colección de quiosco de Clásicos del Humor de RBA y un Super Humor de personajes de Peñarroya.
El actual recopilador de esta nueva aparición de Gordito ha tomado buena nota de los contenidos que aparecieron en el tomo de RBA, y sabedor de que el público objetivo es coleccionista, ha procurado no repetir las páginas. En esta recopilación aparece la primera aparición de Gordito Relleno en el número 131 de «Pulgarcito» (1948). Luego, da un salto hasta el año 1966 con la portada de «Pulgarcito» número 1849. Siempre en esta revista, veremos páginas de varios años hasta acabar en 1974. Durante estos años, Peñarroya ya había adoptado su inconfundible y característico estilo, de trazo fino y preciso, por lo que no asistiremos a una evolución del arte del dibujante como hemos podido ver en otras recopilaciones (la de Rompetechos, por ejemplo).
José Peñarroya, castellonense afincado en Barcelona, había creado a Gordito Relleno un año después de otro de sus personajes más característicos, Don Pío (1947). También es creador de Calixto, Pitagorín, Don Berrinche o Pepe el hincha, entre otros. Con Escobar y Cifré trabajó como un esclavo desde un estudio alquilado entregando páginas sin descanso a la editorial Bruguera y haciendo de la revista «Pulgarcito» una de las más vendidas de la época. El placer de leer una cabecera de la época es inigualable. Es tal la camaradería entre autores (algunos personajes hacen cameos en páginas de otros) y la homogeneidad de la revista, que este fenómeno apenas se repetiría en la editorial en propuestas aisladas hasta el cierre de la misma. Los citados antes, más Conti, Jorge, Vázquez, Giner, formaron un equipo de auténticos ases del humor de la Historieta. De todos es conocido el capítulo de la fuga de estos autores a su propia empresa llamada D.E.R, en 1957, para crear la revista «Tío Vivo«, y todos los problemas que tuvieron que sufrir en la gestión de la misma.
Tras el cierre de la empresa, el grupo de artistas regresó a Bruguera, así como sus criaturas. Gordito Relleno hacía su entrada triunfal en 1958, de nuevo en «Pulgarcito«, pero desde entonces y hasta su fin, con el fallecimiento de Peñarroya en 1975, el personaje apareció en muchas de las revistas de la editorial. Fue a mediados de los años sesenta cuando vivió su momento de gran apogeo, y hasta disfrutó de una excelente figura de goma látex realizada por Estudios Moro, pines, inflables y figuritas de plástico tipo Dunkin. Demostrado en encuestas, fue uno de los personajes más queridos por los lectores.
El humor cotidiano, representado por el orondo e inocentón Gordito, con chistes de una página en la que solía ser habitual comenzar con una viñeta del personaje encontrándose con un amigo, fue el secreto de su éxito. Siempre con problemas económicos, sin un real, y con empleos que no le duraban más de una página, el bonachón Gordito debía resolver situaciones en las que la mayoría de las veces salía mal parado. En esta recopilación, que también incluye historietas de mayor extensión pertenecientes a extras y almanaques, podemos encontrar páginas que ofrecen dos ocurrencias o situaciones distintas, encadenadas, en vez de una. Los artistas debían crear infinidad de gags, y es normal que a veces tuvieran que recurrir a estos atajos argumentales.
Esta recopilación, que lleva su índice de apariciones (y una introducción de Antoni Guiral), como debe ser, incluye páginas en color, y otras muchas en bitono. Se han preocupado en ofrecer las páginas tal y como se publicaron originalmente, y no en sus diversas y modificadas reediciones. Es algo que hay que aplaudir. Los problemas de reproducción de este tipo de material han desaparecido, y todo es impecable. Si a eso añadimos una calidad de papel y encuadernación de quitarse el sombrero, solo nos queda recomendar la compra de «Lo mejor de Gordito Relleno» a todo el mundo por igual. Son historietas maravillosas, que forman parte de nuestra historia.

Lo mejor de Gordito Relleno.
Autor: Peñarroya
Sello: Bruguera
Colección: Bruguera Clásica
Fecha publicación: Marzo de 2019
ISBN: 9788402422439
Formato: Cartoné. Color
Páginas: 240
Precio: 24,90 euros