Dos de tres de los grandes talentos que nos ofrecieron a la mejor Liga de la Justicia de los años 90 regresan para una nueva e hilarante versión de la misma, en el futuro, J.M. De Matteis y Keith Giffen no han perdido su afilado sentido del humor, tan sólo han perdido a Kevin Maguire, al que sustituye Howard Porter.

 


liga_justicia_3000Liga de la Justicia 3000 num. 01
Edición original: Justice League 3000 núms. 1 a 4 USA
Guión: J.M. De Matteis, Keith Giffen
Dibujo: Howard Porter
Color: A color
Formato: Libro rústica, 96 págs. a color.
8,95€

Al inicio del tercer milenio, la humanidad ha conquistado las estrellas y en el proceso ha levantado una moderna utopía interestelar. Pero esta sociedad perfecta se derrumba en cuanto aparecen “los Cinco”, unas entidades misteriosas con poderes casi divinos. Para combatir esta amenaza, los gemelos Teri y Terry conciben un plan desesperado: resucitar a la legendaria Liga de la Justicia mediante una técnica milagrosa desarrollada en los laboratorios Cadmus. Desgraciadamente, lo que traen de vuelta no coincide con sus expectativas.

No sé qué narices pasa en DC con J.M. De Matteis, Keith Giffen y Kevin Maguire, pero cada vez que desde la editorial tocan a “sus” personajes la cagan miserablemente, tenemos un montón de ejemplos de cómo DC se empeñó en cargarse la maravillosa etapa de la Liga de la Justicia bajo estos tres titanes, de cómo convirtió a sus miembros en asesinos o en cadáveres, pero siempre bajo la excusa de que “no odiamos esa Liga de la Justicia”. Como compensación DC les va encargando trabajitos a estos autores y, bueno, al menos los pobres se pueden ganar las lentejas, pero sabiendo que en DC no les entienden y, lo que parece claro, no les aprecian. Sólo así se entiende que les vayan a dar una serie de la JLA en el futuro, a los tres, para que puedan contentar a las legiones de fans que adoramos su trabajo y besamos cada una de las páginas que crearon… para después decirles “oye, que no, que mejor ponemos a dibujar a Howard Porter que Kevin Maguire es demasiado…<luminoso>”… ya puestos podrían haber dicho, sin rubor, la verdad: “le debemos una serie de favores a Howard, es sobrino del Padrino Didio y hay que darle lo que quiera”. Esto último es coña, pero es que, no me jodas (con perdón), Kevin Maguire es parte fundamental del éxito de aquella Liga de la Justicia, tan sólo Gary Frank está a su altura a la hora de mostrarnos la expresividad de cada personaje, de narrar, de hacer que sus personajes hagan ridículas muecas, que parezcan sorprendidos, aterrados… Howard Porter es… un insulto en comparación. Ya me sorprendió que años atrás le diesen la JLA bajo la dirección de Grant Morrison, pero, bueno, Morrison es ilegible, tenía cierto sentido que su dibujante también lo fuese…

Tampoco quiero ser muy duro con Howard Porter porque es cierto que el chaval lo intenta, intenta que sus personajes sean más expresivos… pero se pasan con las rayitas que les pone por la cara que nos hacen dudar si tiene cicatrices o rayitas de más que no aportan precisamente más expresividad. Creo que el error está en comparar a Porter con Maguire, me da igual que en DC crean que el año 3.000 tiene que ser oscuro y sórdido (época que, como mínimo, también hemos visto en Jóvenes Titanes: El Juicio de Kid Flash) y si a Lobdell le han dejado hacer semejante tontería no veo porqué no deberían haber permitido a Maguire dibujar esta Liga de la Justicia 3000.

La Liga de la Justicia de J.M. De Matteis y Keith Giffen exige a un buen narrador, a un tío que sepa mostrar expresiones faciales, que sepa dibujar caras distintas (de verdad que no consigo distinguir a Superman de Batman sin máscaras de por medio, la única diferencia es un mechón de pelo sobre la frente de Superman, y aún así…) y que sepa sumarse al buen rollito de la serie, ah, y que sepa planificar correctamente la página. Howard Porter es un dibujante competente, pero no es el dibujante para este proyecto. Lo afea, lo estropea y casi consigue cargarse los guiones de estos dos genios. Casi.

Porque J.M. De Matteis y Keith Giffen saben perfectamente a lo que juegan, saben perfectamente lo que esperamos los lectores, y nos lo ofrecen, diálogos chispeantes, con mala baba, coñas que harían ruborizar a los Batman, Superman o Wonder Woman originales. Porque, y he aquí un secreto de la serie, esta no es la JLA original, han sido “resucitados” para ayudarles a limpiar el futuro, deben ocupar su lugar como la Liga de la Justicia original, ser una familia, y acabar con los Cinco que gobiernan esta época (aunque en Jóvenes Titanes son otros los que gobiernan… parece que no lo tienen muy claro en DC…), el único problema es que no se soportan entre sí, no se comportan como los héroes que se supone que son y que tampoco poseen exactamente los mismos poderes. Un sin dios, vamos. Y ahí es donde los diálogos de Giffen y DeMatteis se crecen, aún es pronto, pero cada vez que Batman dice “Clark”… sabemos porqué lo dice y no podemos evitar la sonrisa socarrona. Es divertido reirse de Superman, aunque sea uno resucitado y parece que, poco a poco, la cosa rueda y que pronto conseguirán un nuevo título con el que lograr que nos “partamos la caja” (© Ernesto Sevilla).

Regreso de nuevo, y brevemente, a Howard Porter, porque soy consciente de que le he dado varios palos duros unas líneas más arriba, sencillamente por el motivo de que no creo que sea el más indicado (hacer que Flash y Green Lantern lleven las caras tapadas demuestra que no entiende de qué va la serie) pero tampoco es que, dejando de lado las comparaciones con Maguire, haga un trabajo malo. No es mal dibujante, desde luego, y aún diría que ha mejorado desde los tiempos de la JLA de Morrison, pero no es el dibujante para esta serie.

En cuanto a la edición, bueno, como casi siempre, repleta de información y artículos que ofrecen un grandísimo extra. Redonda.

En definitiva, con Howard Porter o sin él no pienso dejar de seguir esta Liga de la Justicia 3000.