Hay libros que uno no sabe si leer en alta mar, por aquello de tentar al destino, o en la seguridad del sofá, bien lejos del agua salada. «Las narraciones de Arthur Gordon Pym» es uno de ellos. No porque vayas a sufrir un motín en tu salón (aunque con ciertas visitas, nunca se sabe), sino porque el viaje que propone es tan absorbente que, cuando levantas la vista, sientes que el suelo se balancea. Y esta vez no hablo de la novela de Edgar Allan Poe tal cual, sino de su versión en novela gráfica firmada por Elchinodepelocrespo y Matías Muzzillo, que se han metido en un barco ya cargado de leyenda y lo han llevado a puerto con su propia bandera.

Las narraciones de Arthur Gordon PymLa narración de Arthur Gordon Pym, de Edgar Allan Poe, destaca como la única novela del genial escritor de Boston; un texto tan enigmático como estimulante. Se diría que pocas veces se ha aprehendido de forma tan certera el vértigo del mar abierto, una zozobra literaria y espiritual que llega a su paroxismo con su críptico final, germen de muchas otras ficciones.
Elchinodepelocrespo y Matías Muzzillo se han embarcado en la aventura creativa de trasladar el original al lenguaje del cómic. Un poderoso blanco y negro y una narración a la altura son los aparejos de los que se han servido, muestra una vez más de la interconexión entre las distintas artes narrativas.

Edgar Allan Poe, en su día, se marcó la que sería su única novela larga, publicada en 1838, y vaya si dejó huella. «Las narraciones de Arthur Gordon Pym»  es un relato de polizones, naufragios, canibalismo y paisajes antárticos que empieza como una aventura marinera y acaba en un final tan enigmático que todavía da para teorías. Él mismo decía que parte de lo que contaba era verdad. ¿Quién sabe? Quizá esa ambigüedad es lo que le da tanta fuerza: no sabes dónde termina el diario de viaje y dónde empieza la pesadilla. Yo siempre pensé que Poe se divertía dejando cabos sueltos… y esta adaptación no solo recoge esos cabos, sino que los dibuja, los entinta y los deja ondeando al viento para que cada lector los agarre como quiera.

Una de las cosas más sorprendentes de esta novela gráfica es su estructura en cajas chinas. Aquí no tenemos un narrador omnipresente y listo, sino un relevo constante de voces. Empieza Augustus, que nos mete en harina; luego Arthur toma la palabra; más adelante Peters y el capitán del Jane Guy cuentan su parte; y, como golpe de timón final, aparece el mismísimo Edgar Allan Poe como narrador dentro de su propia obra, un guiño metaliterario que se remata enlazando con su triste e inexplicable muerte en la vida real. Este juego de narradores no es solo un capricho: amplifica la sensación de estar leyendo un testimonio fragmentado, un puzle donde cada voz aporta su propia versión de los hechos.

El guion de Elchinodepelocrespo (alias de Juan Antonio Alcudia Pérez, guionista con tablas, articulista y editor) sabe manejar esta multiplicidad sin que se rompa la tensión. Lo más jugoso es que el propio guionista ha confesado que el final de Edgar Allan Poe no le encajaba del todo. Así que decidió abrir una escotilla nueva: aportar una visión diferente para dar un cierre más satisfactorio. No es un “happy ending” ni mucho menos, pero sí una conclusión que encaja mejor con la lógica interna del viaje y que dialoga con el misterio sin dejarlo colgado en mitad del aire.

Y ahí entra Muzzillo. Matías Muzzillo, dibujante argentino del 83, con un trazo que parece hecho para maderas carcomidas, mares bravos y cielos demasiado grandes. Sus viñetas tienen esa textura que huele a salitre y a humedad, y un blanco y negro que no es un capricho estético, sino un estado de ánimo. Cuando Poe hablaba de la oscuridad, creo que, de alguna forma, estaba esperando a que alguien la plasmara así. El dibujante varía el registro según la historia va mutando, algo que satisface al guionista, que en un primer momento quería contar con dos ilustradores.

La novela gráfica no oculta sus intenciones: quiere que sientas incomodidad, que te pierdas, que no sepas si lo que pasa es real o un delirio febril del protagonista. Y funciona. Hay páginas que parecen sacadas de un sueño extraño, otras que te clavan en cubierta viendo cómo se acerca una tormenta imposible. El ritmo es irregular, sí, pero en el buen sentido: igual que el mar, que puede estar en calma y, de pronto, levantarse con furia. Hay secuencias que se alargan páginas y páginas, lo que les confiere una tensión alucinante.

He leído otras adaptaciones y siempre me quedaba con la sensación de que algo se perdía en el traslado, como si la rareza de Edgar Allan Poe fuera demasiado escurridiza. Aquí no. Aquí la rareza se queda, se multiplica, se hace imagen y sombra. No todo el mundo va a disfrutarlo: si buscas un cómic lineal, sencillo, donde todo encaje y se explique, quizá te desesperes. Pero si te dejas llevar, si aceptas que hay mares en los que no se navega con brújula, entonces este libro es una gozada.

Además, no es un «Poe para principiantes«. No intenta suavizar las partes más duras: el hambre, el motín, la violencia, incluso ese momento que hace fruncir el ceño a los estómagos sensibles. Tampoco busca edulcorar el tramo final. Y eso me encanta. No necesitamos que nos lo den masticado; necesitamos que nos lancen al agua. Es una obra absorbente. Por ponerle un pero, esa rotulación con letra tan chiquitita.

Terminé la lectura con una sensación extraña: por un lado, el alivio de volver a tierra firme; por otro, las ganas de volver a zarpar. Porque eso pasa con las buenas adaptaciones: no reemplazan al original, sino que te empujan a revisitarlo. Cerré el cómic y ya estaba buscando mi vieja edición de Poe, como si quisiera comprobar si lo que había leído ahí estaba tal cual… o si lo había soñado.

«Las narraciones de Arthur Gordon Pym» versión Elchinodepelocrespo y Muzzillo es una apuesta valiente: oscura, fiel a su rareza y muy consciente de que la historia no necesita más maquillaje que el que le da el trazo. Es un cómic que se disfruta más en silencio, quizá una noche de tormenta, con el ruido de la lluvia de fondo y la sensación de que, en cualquier momento, alguien va a golpear la puerta del camarote. Desfiladero Ediciones nos la presenta en una edición muy cuidada, rústica con solapas con papel interior de gran calidad. Layla Martínez escribe el prólogo y el propio guionista nos da las claves de su adaptación en el epílogo. Dos citas de «Nueva York después de muerto» de Antonio Hernández Ramírez abren y cierran esta obra.

Si después de leer «Las narraciones de Arthur Gordon Pym» te quedas mirando el horizonte pensando en barcos, nieblas, narradores fantasmas y finales imposibles… bueno, que no se diga que no te avisé.

Las narraciones de Arthur Gordon Pym
Autores: Matías Muzzillo y Elchinodepelocrespo
Fecha de publicación: Marzo de 2025
ISBN 978-84-128356-3-2
Páginas 272
Precio 22,90 euros