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Cuando hablamos de los cómics de Neil Gaiman es casi inevitable mencionar a Dave McKean, y viceversa. No fueron exactamente una pareja artística al uso, puesto que ambos han compartido su talento con muchísimos otros autores diferentes, pero en la bibliografía de ambos destacan los trabajos que desarrollaron en común, que significaron el empujón inicial en su carrera y el reconocimiento de la profesión para ambos. «Orquidea Negra«, «The Sandman» para las cuales McKean creó sus asombrosas portadas, «Casos Violentos» y «La trágica comedia o la cómica tragedia de Mr. Punch«.

«Mr. Punch» narra el descubrimiento del mundo de los adultos por parte de un niño a partir de los legendarios personajes de Commedia dell’Arte, un tipo de teatro popular nacido a mediados del siglo XVI en Italia que mezclaba improvisación, tradiciones carnavalescas, recursos mímicos y pequeñas habilidades acrobáticas, y del que Neil Gaiman se sirvió también para dar forma a su cuento «Corazón de Arlequín«, incluido en una antología de relatos titulada «Objetos Frágiles» y en la adaptación al cómic dibujado por John Bolton.

El estilo de Dave McKean es plenamente reconocible en esta obra, con objetos, texturas y fragmentos de piezas en collage, un uso valiente del color, de tonos marrones y grises, que usa para volver a dibujar con su particular estilo, nada convencional, difuminado y voluntariamente deforme, una infancia narrada por Neil Gaiman y construida a partir de pedazos de recuerdos, como ya hizo en «Casos Violentos«. Y también la inquietante historia de la marioneta Mr. Punch, una historia dentro de la historia.

Como es habitual en su prolífica obra, el novelista, escritor, guionista, poeta y cuentacuentos Neil Gaiman nos ofrece un billete de ida y vuelta a un mundo de fantasía muy personal, inclasificable e inimitable, que seduce tanto como sorprende, un universo propio cargado de miedos infantiles, extraño y desosegante pero, a la vez, cotidiano y nostálgico, cargado de un oscuro sentido del humor y, sobre todo, de una imaginación desbordante y fuera de lo común.

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