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En los EE.UU., a día de hoy, hay un presidente en la Casa Blanca que se podría calificar de filo-fascista, sin matices. Donald Trump es una figura cuestionada y cuestionable, un peligro para el mundo civilizado, que representa a la derecha norteamericana más extremista y está colocando al mundo al borde de la incertidumbre.
Curiosamente, un tipo tan lúcido como Philip Roth (Newark, 19 de marzo de 1933 – Nueva York, 22 de mayo de 2018) ya lo había visto venir y nos lo contó en el año 2004 “La conjura contra América” (“The Plot Against America“): ¿Qué hubiese sucedido si en el año 1940 un candidato republicano, filonazi, antisemita y aislacionista, como Charles A. Lindbergh, hubiese arrebatado la victoria a Franklin D. Roosevelt? Y eso que entonces Roth tomó como referencia el mandato de George Bush, un inútil con patas a quién Trump ha adelantado por la derecha con sus políticas proteccionistas, aislacionistas, racistas y clasistas.
La novela de Philip Roth nos contará como la victoria del popular aviador Charles A. Lindbergh, el primero que cruzó solo el Atlántico, le convertía en el trigésimo tercer presidente de los Estados Unidos y el mundo cambió: los Estados Unidos no hubiesen intervenido en la II Guerra Mundial junto a los Aliados, habrían llegado a un acuerdo con el Tercer Reich de Adolf Hitler y hubieran perseguido a los judíos con una virulenta política antisemita. Ese será el telón de fondo en la que conoceremos las visicitudes y la tragedia de una sola familia, llamada, precisamente, Roth.
¿Ficción? La obra se inspiraba en la infancia de Philip Roth en New Jersey, donde había tensiones raciales y antisemitas y él las vivió en primera persona como el segundo hijo de una familia judía emigrada desde Ucrania.
Son muchas las obras magistrales de Roth que han dejado un recuerdo indeleble en el lector y en la crítica, como “El lamento de Portnoy“, “La gran novela americana” o “Pastoral americana“, pero esta ucronía ha resultado ser un terrible vaticinio: la historia de una nación gobernada por un hombre que simpatiza con la extrema derecha.

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