Hace ya unas semanas desde que Dolmen Editorial publicó el segundo, y último, volumen de “Kane, la GRAN serie de género negro del genial Paul Grist, una maravilla de cómic que viene a ser algo así como conjugar al mejor Miller con un gran guionista y con un gran pupilo de Will Eisner… Una mezcla que personifica Paul Grist.

"Kane 2" (Paul Grist, Dolmen Editorial)Kane (Edición integral) Nº 02 (de 02)
Edición original: Kane USA
Guión: Paul Grist
Dibujo: Paul Grist
Tinta: Paul Grist
Color: Blanco y negro
Formato: Libro cartoné, 496 págs. blanco y negro.
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30€

Kane es una de las principales obras independientes americana que marcó estilo en los 90 y que ha influenciado a muchos artistas. Su autor, Paul Grist nos cuenta la historia de un policía que es readmitido en el cuerpo tras una larga temporada de inhabilitación por matar a su compañero, algo que no le hace ninguna gracia al resto de sus colegas.

Paul Grist sabe dotar a cada personaje de personalidad propia, con el toque justo de humor, y demuestra un envidiable dominio del medio que emplean para construir cada capítulo de una forma diferente y llevar al lector por donde quiere.

Kane es una obra que ha recibido el reconocimiento de crítica y público, poseyendo numerosos galardones y nominaciones a premios como los Eisner, los Eagle, los Professional Comics Awards, etc. lo cual es una garantía de calidad para todo el que quiera intentar adentrarse en ella.

Si existe un autor al que el público no esté recompensando como se merece ese es, sin duda, Rob Liefeld Paul Grist, un genio que conjuga una magnífica narración con unas portentosas habilidades como guionista. A pesar de lo cual sus obras sufren para continuar adelante. Quizás se deba a que tiene un aire clásico que puede echar hacia atrás a los lectores “modernitos”, pero allá ellos, porque están cometiendo un error colosal al ignorar títulos como Jack Staff y, en este caso, Kane una revisión al género negro que hace las delicias de todos aquellos que le dedican un poco de tiempo al detective Kane. No es sólo por la trama de un policía que teme más a sus compañeros de trabajo que a los delincuentes, sino por su sentido del humor, por lo bien escrito que está, por las parodias a otras series… Kane es una joya, una maravilla que, años atrás, nos dejó babeando con su primera edición incompleta (en manos de Planeta y grapa), nos maravilló con la segunda edición (de Dolmen Editorial y en formato “mini”) y que recibe su justa recompensa con esta edición que en tan sólo dos preciosos volúmenes en cartoné nos alucinan con una magnífica historia en la que incluso se homenajea a un clásico de la televisión como es Canción Triste de Hill Street (una magnífica serie de policías de los años 80).

Por otra parte hay que aplaudir la gran parodia que Paul Grist realiza de, cómo no, Sin City, la obra de Frank Miller que, siendo honestos, se presta tanto y tan bien, a la revisión humorística y la que homenajea a la vez que parodia a lo largo de toda la serie.

Lo más interesante, no obstante lo encontraremos hacia el final del volumen, en una extensa y compleja trama en la que se nos desvela, a modo de flashbacks, qué sucedió para que Kane y su antiguo compañero acabasen, bueno, como acabaron las cosas y es que también es lo que motivó que sus actuales compañeros le tenga tanto “cariño”. Ya conocíamos, a grandes rasgos lo que había sucedido, pero ahora Grist pone las cartas sobre la mesa. Estamos ante una delicia de arco argumental que, desgraciadamente nos deja con ganas de más… y la peor noticia es que habrá que esperar, puesto que aún queda un número USA inédito a la espera de que Paul Grist retome al personaje (ha estado más liado con títulos propios como Jack Staff y Mudman o Rift War, cómics de la serie de televisión Torchwood) como prometió, ya sea retomando la serie regular o a través de los especiales que prometió después, pero Grist tiene que cerrar la historia de Kane. Aunque, aún a pesar de ese final abierto, os seguiré recomendando leer y releer Kane, siempre.

No hemos comentado mucho lo bien que se maneja Paul Grist con el dibujo, cómo aprovecha las ventajas del blanco y negro, cómo rompe la composición de la página, la propia viñeta, cómo nos impacta cuando quiere y como quiere. Tal vez no sea un dibujante “hot”, pero sabe mucho más de dibujo que la mayoría de talentillos del gremio.

Sobre la edición de Dolmen, poco más que decir que no se dijese ya en la reseña del primer volumen, es de agradecer que se animasen a publicar todo este material en una edición que hace justicia a una serie a la que el público volvió la espalda en los USA. Por cierto, se agradece el nuevo material, especialmente la entrevista a Paul Grist de Koldo Azpitarte.

En definitiva, estamos ante una maravilla a la que me falta poco para no poner la etiqueta de “obra maestra”, un cómic de género negro que os deslumbrará… sí, en blanco y negro, como las mejores películas del género. Kane es una maravilla.