«Juez Dredd: Día del Juicio» suena sobre el papel como una propuesta irresistible: un crossover masivo con zombis, un villano necromante que amenaza a todo el planeta, Johnny Alpha de «Perro de Estroncio» uniéndose a la fiesta y un Garth Ennis jovencísimo al timón del guion. La fórmula parece perfecta para un cómic épico y memorable, de esos que marcan época en 2000 AD. El problema es que, al final, lo que debería haber sido una bomba de relojería se queda más cerca de un petardo húmedo. Y duele un poco decirlo, porque la idea es oro, pero la ejecución huele a desgana.

Juez Dredd: Día del JuicioEl Día del Juicio ha llegado. El Necromagus Sabbat ha resucitado a los muertos de todo el mundo para utilizarlos como un imparable ejército de zombis hambrientos. Todas las megaciudades del planeta están en pie de guerra contra un enemigo que no puede morir. Con la humanidad en juego, un inesperado aliado irrumpe en el campo de batalla. Procedente del futuro, el Perro de Estroncio Johnny Alpha llega para echar una mano al Juez Dredd.

Garth Ennis («El Castigador«, «Predicador»), Carlos Ezquerra («Perro de Estroncio«) y Dean Ormston («Black Hammer«) presentan una de las historias más clásicas jamás publicadas por la revista 2000 AD, incluyendo un esperado reencuentro entre los dos máximos iconos del cómic británico, el Juez Dredd y Perro de Estroncio.

«Juez Dredd: Día del Juicio» es uno de esos cómics que los coges con ganas, pero conforme avanzan las páginas vas perdiendo interés progresivamente. Eso es lo que me ha pasado a mí, por lo menos. Recopila un mega crossover aparecido en «2000 AD Progs #786-799» (1992) y «Judge Dredd Magazine #2.04-2.09» (1992). La trama arranca potente: Dredd y unos cadetes se topan en la Tierra Maldita con un ejército de muertos vivientes, levantados de sus tumbas por Sabbat, un nigromante venido del futuro que pretende arrasar el planeta y luego expandir su ejército por toda la galaxia.

Como la amenaza escala a nivel global, la cosa exige medidas desesperadas y ahí entra Johnny Alpha, que cruza caminos con Dredd para detener al villano. Hasta aquí, todo bien: un apocalipsis zombi con tintes de western espacial, humor macabro y destrucción a gran escala. El arranque promete, y Ennis sabe jugar con la espectacularidad.

El problema llega cuando rascamos un poco más. Garth Ennis, que ya había heredado a Dredd tras la marcha de John Wagner, parece más preocupado por convertir al personaje en un icono badass indestructible que por mantener el filo satírico que siempre ha caracterizado a la serie. Dredd aquí es poco menos que un superhéroe de manual: sobrevive a heridas imposibles, humilla a Johnny Alpha en un cara a cara que debería haber sido un duelo equilibrado y hasta la jefa McGruder se deshace en halagos como si estuviera viendo a un semidiós en acción. Este exceso de reverencia acaba quitándole gracia al personaje y, sobre todo, rompe con la tradición cínica y mordaz que lo había hecho único.

Otro detalle que chirría es el villano. Sabbat, en teoría, tiene todo para ser memorable: un necromago con capa hecha de caras humanas, un ejército interminable de zombis y un sentido del humor sádico. Y sí, algunas escenas funcionan, como cuando se saca una bala de la cabeza sin inmutarse. Pero al mismo tiempo nunca llega a sentirse realmente amenazante, porque aparece de la nada sin un trasfondo trabajado y Garth Ennis no termina de decidir si debe ser aterrador o un chiste ambulante. Esa indecisión lo convierte en un antagonista irregular, con momentos potentes y otros que rozan lo autoparódico.

El dibujo, por su parte, refleja lo ambicioso y caótico del proyecto. Carlos Ezquerra aporta solidez y espectaculares batallas campales; Peter Doherty ofrece un arranque atmosférico con tonos casi pictóricos; Dean Ormston experimenta con un estilo más oscuro y expresionista; y Chris Halls (hoy conocido como Chris Cunningham) deja un aporte curioso aunque breve. El problema es que tanta variedad no siempre suma: pasar de las formas sólidas de Carlos Ezquerra a las estilizaciones de Ormston puede ser desconcertante, y en conjunto da la sensación de una obra que nunca encuentra una identidad visual consistente. Eso sí, cuando Ezquerra entra en acción, el cómic recuerda por qué se le considera uno de los pilares de Dredd.

Lo más frustrante es que, pese a todo, la historia tiene momentos muy disfrutables. Las escenas de los zombis arrasando ciudades, los jueces en armaduras pesadas luchando a contrarreloj, y ese humor británico tan negro que se cuela en frases memorables, son recordatorios de lo que «Juez Dredd: Día del Juicio» podría haber sido con un guion más afinado. Garth Ennis (que ya estaba guionizando su imprescindible etapa en «Hellblazer«), sin embargo, parecía más pendiente de reciclar fórmulas de «La Guerra del Apocalipsis» que de construir algo fresco. Y al final, el resultado es un cómic entretenido a ratos, pero falto de la chispa que distingue a los clásicos.

Quizá por eso el propio Ennis ha renegado de esta etapa, admitiendo que su paso por Dredd fue más un ejercicio de imitación que de innovación. Y la verdad es que se nota. «Juez Dredd: Día del Juicio» tiene escala, acción y un concepto espectacular, pero carece de la mordacidad y la inventiva que uno espera de la saga. Es un cómic que se deja leer, que a ratos divierte y que visualmente tiene destellos brillantes, pero también es un ejemplo claro de cómo un guionista con talento puede sonar rutinario cuando no está del todo comprometido.

En resumen, este tomo editado ahora por Dolmen en cartoné es más una curiosidad histórica que una lectura imprescindible. Incluye un prólogo de Barsen Sánchez y como extra, portadas de «2000 AD» y diseños de Carlos Ezquerra. Los fans de Dredd encontrarán en él una pieza llamativa, con zombis a mansalva y un cruce jugoso con Johnny Alpha. Pero si buscas entender por qué Dredd es considerado una de las grandes sátiras de la ciencia ficción británica, este no es el mejor punto de entrada. «Juez Dredd: Día del Juicio» entretiene, sí, pero también deja la sensación de que, con un poco más de ganas, podría haber sido mucho más.

Juez Dredd: Día del juicio
Guion: Garth Ennis
Dibujo: Carlos Ezquerra, Peter Doherty, Dean Ormston, Chris Halls y Anthony Williams.
Fecha de publicación: Agosto de 2025
ISBN: 979-13-87689-40-7
Formato: 20x28cm. Tapa dura. Color.
Páginas: 168
Precio: 27,90 euros