Hace unos años el diario del Vaticano «L’Osservatore Romano» publicó un curioso artículo acerca de religiones de los superhéroes de los comics. En él se decía, por ejemplo, que aunque los superhombres cuentan con una doble naturaleza, humana y divina, la mayoría de ellos profesan en los cómics el cristianismo protestante. No nos debería sorprender, puesto que la mayoría de ellos vienen de los EE.UU.

Algo se avecina… algo que tiene el potencial de destruir el tiempo y el espacio por completo. Todo indica que Superman está destinado a morir… y con él, nuestro mundo. Pero, de repente, surge una nueva esperanza: Rao, el dios que bendijo a Krypton con los progresos de una edad de oro, ha llegado a la Tierra y se ofrece a salvarnos a todos. Con Superman de su parte, Rao y sus acólitos no tardan en sanar a los enfermos y convertir a su fe a los escépticos. No obstante, nada es nunca lo que parece. En cuanto se produce el advenimiento de Rao, los miembros de la Liga de la Justicia empiezan a disgregarse.

La mitología de los superhéroes ha elevado siempre a estos personajes a la altura de dioses. Son hombres con poderes superhumanos que viven entre nosotros, simples homo sapiens, pero esta premisa está presente en todas las culturas de nuestro mundo desde el origen de los tiempos: Gilgamesh derrotó a Humbaba, Beowulf mató al gigante Grendel, Hércules superó las doce pruebas que dispuso Euristeo, Rama liberó a la India del yugo del demonio Rávana,… Son mitos religiosos que nacieron en los mismos albores de la humanidad y hoy forman parte de nuestra cultura, de las raíces de nuestra sociedad, y de la memoria colectiva del hombre. Y a finales de los años treinta del siglo XX aparecieron nuevos héroes modernos, los superhéroes, en las novelas pulp y las primeras tiras cómicas, que se convirtieron en dioses contemporáneos. La nueva mitología.
Los superhéroes del cómic quizá se podría decir que son la mitología de los Estados Unidos, pues sus héroes nacionales y sus gestas históricas, como David Crokett, Buffalo Bill, George Washington o Daniel Boone, no tienen más de doscientos años y no estan revestidas de misticismo ni los elementos sobrenaturales que se les atribuyen a los dioses de la antigüedad. «Nosotros no tenemos héroes mitológicos, nuestros héroes son muy jóvenes aún«, decía el guionista Chris Claremont acerca de la mitología de los superhéroes. No, EE.UU. no tiene una mitología propia (salvo la de los nativos norteamericanos, que los supremacistas blancos EE.UU. no consideran suya) y los superhéroes de los cómics es lo más parecido que tendrán nunca a ello.
Todos los superhéroes del cómic han seguido el rastro de estos héroes de las mitologías de la antiguedad, replicando las características de los héroes, semidioses y dioses clásicos, tanto en las historias de su origen como en sus hazañas.
Pero, ¿los dioses rinden culto a otros dioses? ¿Los superhéroes són, a su vez, creyentes y/o practicantes de alguna religión? Tal y como comentábamos en la introducción, el artículo del periodista italiano Gaetano Vallini en el periódico «L’Osservatore Romano«, titulado «Hulk è davvero cattolico?» («¿Es Hulk de verdad católico?»), analizaba como se relacionaban los superhéroes con la religión, recogiendo el guante de la web Comicbook Religion, que presenta una base de datos con las (aparentemente) creencias de todos los personajes de cómic: Spiderman es protestante, Ben Grimm es judío, Hulk es católico,… y Superman es metodista.

En «JLA: El Poder y la Gloria«, la premisa de la historia que nos plantea el guión de Bryan Hitch y Tony Bedard es la aparición de una divinidad kryptoniana a la que incluso Superman rinde pleitesía. Pero Rao, ¿es realmente un Dios? ¿O es un simple predicador, un charlatán, un estafador que quiere embaucar a los humanos con sus promesas de salvación? ¿Acaso el kryptoniano Rao y sus acólitos son falsos profetas contemporáneos como el gurú de una secta? Recopilando los números del 1 al 4 y del 6 al 10 de la serie regular original de la Liga de la Justicia de América (¿Y el número 5? Un fill-in dedicado al Detective Marciano para cuadrar las fechas de entrega de Hitch), publicados originalmente por DC Comics entre junio de 2015 y noviembre de 2016, «JLA: El Poder y la Gloria» significó el regreso de Bryan Hitch al Universo DC, como autor completo, escribiendo y dibujando a los Mejores Superhéroes del Mundo con el impactante color de Alex Sinclair y el entintado de Daniel Henriques, y la ayuda de Tony Bedard en los guiones y de Tom Derenick en el dibujo, en una historia con una premisa sugerente, que empieza con toda la carne en el asador, captando el interés del lector ante lo que se le promete, pero que va perdiendo interés a medida que va avanzando. Una lástima, aunque Hitch no rehuye nunca el debate y la reflexión acerca de la religión, una decisión valiente si tenemos en cuenta la sensibilidad norteamericana con sus creencias, que en muchos casos se acercan peligrosamente al fundamentalismo.
Uno de sus pecados principales es centrar su atención en el Hombre de Acero y convertirlo en el centro de la historia, con breves apariciones de Batman para ejercer el contrapunto del pensamiento racional y humanista, y dejar demasiado de lado a personajes tan potentes como Wonder Woman, Flash o Aquaman, que se convierten en meros secundarios de lujo. El propio desarrollo de la historia lleva a ello, pues en cuanto se produce el advenimiento de Rao, los miembros de la Liga de la Justicia empiezan a disgregarse y se apartan a un lado porqué recelan ante el alturismo del dios kryptoniano.
En «JLA: El Poder y la Gloria» nada es nunca lo que parece, pero eso no debería sorprender a nadie y a lo largo de los nueve números del arco solamente queda pendiente descubrir quién es y que pretende Rao.

Suele ser demasiado habitual mezclar los personajes de la mitología (escandinava, griega, egipcia, azteca,…) con los superhéroes que defienden nuestro planeta frente a los embates de las fuerzas del mal, y los ejemplos son numerosos en DC y en Marvel, pero la mitología y la religión son dos caras de la misma moneda, y la religión es un territorio demasiado pantanoso en el que adentrarse. Los creyentes son muy poco tolerantes con el uso inadecuado de su iconos, de su divinidad y sus santos, y sería recomendable posicionar la religión a una distancia segura de la iconografía superheroica y que no se mezclen.

JLA: El Poder y la Gloria.
Guión: Bryan Hitch y Tony Bedard
Dibujo: Andrew Currie, Bryan Hitch y Daniel Henriques
Edición original: «Justice League of America» núms. 1 a 4 y 6 a 10
Fecha de publicación: Enero de 2018
ISBN: 978-84-17276-60-7
Formato: Cartoné. Color.
Páginas: 288
Precio: 28,50 euros