Son muchos los que califican «Iron Man 3» como la peor película del UCM. Yo soy uno de ellos. Los motivos son diversos, numerosos, pero destacan por encima de todos el sorprendente (e infame) giro del Mandarín de villano a payaso, la falta de carisma de Guy Pearce como Aldrich Killian y haber desaprovechado un material con tanto potencial como el arco «Extremis» de Warren Ellis y Adi Granov.

Una tecnología de nueva creación amenaza con esclavizar a la humanidad. ¿Qué es Extremis y quién la ha desatado sobre la tierra?

Antes de la guerra civil de los superhéroes de Marvel Comics, el guionista Warren Ellis y el ilustrador bosnio Adi Granov recibieron un encargo cuya magnitud solamente puede evaluarse con el paso del tiempo: reimaginar el Hombre de Hierro y hacerlo evolucionar, para que dejase de ser un simple hombre enfundado en una armadura metálica y se convirtiese en un superhéroe del siglo XXI. Dicho así la cosa parece fácil, pero la labor que La Casa de las Ideas depositó sobre el guionista británico era titánica: tenía que ser capaz de mantener la identidad del icono del Marvel clásico pero, a su vez, hacer entrar al personaje en la modernidad, reflejar en los cómics la relevancia del personaje que pronto luciría el rostro de Robert Downey Jr., puesto que todo el universo cinematográfico se iba a sostener sobre sus espaldas. Así es, en el año 2004 llegaba la miniserie de seis partes «Extremis«, y el Vengador Dorado debutaría en la gran pantalla cuatro años después, en el año 2008. El éxito de Iron Man en la gran pantalla se debe, en gran parte, a la evolución que Ellis y Granov le otorgaron en los cómics cuatro años antes, a la redefinición de su ‘statu quo’. Incluso Panini Cómics llega a calificar esta obra como «La aventura de Iron Man más influyente de todos los tiempos.»

Warren Ellis es uno de esos autores que pocas veces decepcionan si conoces su obra, un tipo capaz de lidiar a ambos lados de la frontera, que tiene tiempo y material para trabajar para las grandes editoriales del cómic mainstream norteamericano pero también para sellos y editoriales como Wildstorm o Avatar, para ofrecernos obras tan impactantes como «Transmetropolitan«, «The Authority» o «Planetary«, títulos que sacuden los mismos cimientos del mercado editorial estadounidense y cuyas consecuencias siguen afectando al medio una década después.
Elegir a Warren Ellis para liderar la renovación de Iron Man fue, sin duda, una buena decisión. Arriesgada, quizás hasta temeraria, pero vista en perspectiva no se puede negar que la cosa funcionó. Y es que Ellis es un creador que derrocha creatividad y, cuando le dejan, cuando le dan la libertad que necesita y sus ideas se escapan de las ataduras del mainstream más convencional y aburrido, explota su vena más salvaje y transgresora, experimentando, superando los límites, cruzando líneas rojas, y dando forma a auténticas joyas pero también a rarezas inclasificables. Ellis es un torrente de ideas que está acostumbrado a romper con lo establecido, y por eso era la elección ideal para dar un cambio de rumbo al destino del Hombre de Hierro… aunque pocos sabían con seguridad donde iba a llevar ese desvío en el camino.

«Iron Man: Extremis» es una historia en seis partes que enfrenta al Vengador Dorado a una droga experimental que mejora al hombre que se la inocula, un nuevo suero del supersoldado que acaba en manos de un terrorista radical que quiere utilizar sus recién adquiridos poderes sobrehumanos para vengarse de la nación y de las instituciones del gobierno que provocaron la muerte de su familia. Tras el fallecimiento en extrañas circunstancias del doctor Aldrich Killian, director del proyecto Extremis, su ayudante Maya Hansen se pondrá en contacto con su viejo amigo Tony Stark para intentar impedir que los responsables del robo utilicen esta avanzada tecnología para llevar a cabo sus planes. Iron Man se enfrentará a ellos, pero el desastroso resultado del primer duelo llevará a Tony Stark a una encrucijada que le obligará a tomar decisiones, a vida o muerte, que cambiarán su futuro por completo.
La aventura que nos ofrece Warren Ellis no destaca por ser épica, ni por llevar al Hombre de Hierro hasta una galaxia muy muy lejana, ni por enfrentar al superhéroe contra hordas imparables de villanos malvados que quieren destruir el mundo, ni un antagonista de la talla del Mandarín o el Doctor Muerte,… sinó que lo más destacado que propone el guionista inglés en «Iron Man: Extremis» se encuentra, sorprendentemente, en las conversaciones, los silencios y las miradas, las reflexiones y las discusiones, los debates y los pensamientos. Sobre la ética, el bien común y el conformismo, sobre la dependencia de la financiación militar, sobre lo que significa ser un superhéroe, sobre la tecnología, el progreso y los avances de la ciencia, sobre el LSD y el alcohol, sobre el consevadurismo norteamericano,… con Maya Hansen, con el idealista Sal Kennedy, con el documentalista John Pillinger que le atiza un directo al mentón cuando empieza una entrevista con la pregunta «Usted es un traficante de armas?«, con el villano ultraderechista Mallen, y consigo mismo. Los textos de Ellis son reflexiones profundas sobre todos los asuntos que, de alguna forma u otra, definen los límites del polédrico Tony Stark, un personaje complejo que necesitaba trazar un nuevo sendero para recorrer y superar, de una vez, todas las numerosas contradicciones del personaje que le ahogaban y le impedían evolucionar. ¿El hombre hace la armadura, o la armadura hace al hombre?

«Iron Man: Extremis» es una obra esencial para entender donde están hoy Iron Man y Tony Stark. No es un reboot, es una renovación en profundidad. No es un relanzamiento, es una reinterpretación de lo que era, es y será el personaje. No es un reinicio, pero sí que es un retcon (la abreviatura inglesa para el término ‘retroactive continuity’) pues ofrece al lector una actualización del origen del personaje. No es un borrón y cuenta nueva, es un punto de inflexión. El editor Joe Quesada ofereció a Warren Ellis y Adi Granov la oportunidad, y la responsabilidad, de redefinir al héroe de la armadura dorada de cara al siglo XXI. Y lo consiguieron. No hablaremos ni de los retrasos de Warren Ellis con la entrega de los guiones, ni la lentitud de Adi Granov y su incapacidad para cumplir con los plazos de una serie regular, ni la irregularidad de los dibujos Granov como dibujante completo, reconocido como portadista en distintas series de Marvel Comics pero un autor mediocre para dibujar edificios, ciudades, paisajes y vegetación. De todo eso, no vamos a comentar nada.

Finalmente añadir que este volumen recopilatorio de Panini Comics no solo incluye los seis números relativos al arco argumental «Extremis«, sino que avanza ocho más para plantear las consecuencias de los hechos narrados en el arco «Ejecutar Programa» y poner sobre el tablero las piezas necesarias para que se desate la Civil War.

Iron Man: Extremis.
Autores: Adi Granov, Patrick Zircher, Warren Ellis, Charlie y Daniel Knauf
Colección: Marvel Integral
Edición original: «Iron Man» núms. 1 a 14
Fecha de publicación: Abril de 2019
ISBN: 9788491678717
Formato: 18×27,5cm. Cartoné. Color
Páginas: 392
Precio: 35,95 euros