Iron Man. Cuando muere la inocencia” es un volumen que recopila el material de transición entre la etapa de Denny O’Neil y la de David Michelinie. Una buena oportunidad para los completistas y fans de Iron Man para disponer de estas historias en óptimo formato y calidad.

Iron Man. Cuando muere la inocencia (Marvel Gold)
Edición original: Iron Man 209-214 y Annual 8 USA
Guión: Denny O’Neil
Dibujo: Mark Bright
Tinta: Ian Akin, Brian Garvey
Color: Bob Sharen
Formato: Libro rústica, 192 págs. color.
Precio: 17,95

Tony Stark ha vencido a Obadiah Stane, tiene una nueva armadura y ha reconstruido su vida, pero sus problemas están lejos de acabar. Bethany Cabe, la mujer con la que estaba destinado a compartir el resto de su vida, ha regresado, pero no precisamente para reconciliarse con él.

Hacer una valoración global del tomo de Marvel Gold: Iron Man, Cuando muere la inocencia es tarea imposible, ya que los cómics que contiene, publicados a finales de 1986 (#209 a #214 USA más Annual #8 USA) aparecen como historias independientes entre sí de un solo número de duración (excepto la del #212 y #213 que forman un díptico) y en cada número hay un dibujante diferente. Podría decirse que estos números son de relleno, de aquellos que tenían preparados con antelación para pasar el trámite. Sólo que aquí las historias son más trascendentales de lo que aparentan y sirven de puente entre la etapa de Dennis O´Neil a los guiones y la del regreso de David Michelinie, siempre respetando la continuidad e idiosincrasia del personaje.

Así pues, al igual que Raimon Fonseca en la introducción del libro, lo mejor es tratar cada episodio por separado. Recordemos que Iron Man viste desde hace algún tiempo la armadura roja y plateada y que Tony Stark, superados sus problemas con el alcohol, es quien la viste en este momento afincado en California junto a los Vengadores Costa Oeste. Michael Higgins se encargó de editar esta breve etapa transitoria, sustituyendo a un Mark Gruenwald desbordado de trabajo.

En Iron Man #209 de los desconocidos Dennis Mallonee y Rick Hoberg, el vengador plateado hace frente a Morgana Le Fay y hace equipo con Jack Russell, el Hombre lobo marveliano. Una aventura entretenida sin más y que tuvo un pequeño problema con la censura en su edición en quioscos, quizás por los atrevidos escotes que lucen Morgana y su poseída.
Iron Man #210 es quizás el mejor número del tomo con guión de Danny Fingeroth y dibujo de Mark Bright, un habitual de la colección. La historia emotiva de Happy y Pepper Hogan y su reencuentro con Iron Man ganaría enteros con menos cartuchos de texto.

En Iron Man #211 Howard McKie y Alex Saviuk, autores todoterreno nos dejan un número de sabor clásico y un enemigo de los de siempre, El láser viviente. Jim Rhodes vuelve a vestir la armadura clásica y en algunas viñetas rememora su momento de gloria de Secret Wars (el de la montaña). Saviuk siguiendo los pasos de Romita padre, antes de estropearse.

A continuación, el Annual #8 del vengador nos trae, con guión de Bob Harras y dibujo de Paul Neary (entintador habitual de Alan Davis), un cruce con Factor-X para la caza de un mutante que ya había hecho estragos en la cabecera de Los Cuatro Fantásticos (#203 USA). Una aventura que se hace larga y de final triste.

Los siguientes dos números, #212 y #213, nos traen una aventura en dos partes con Dominic Fortune (e hijo), la creación de Howard Chaykin, y su hijo. Iron Man no aparece mucho y la historia, perpetrada por Danny Fingertoh, Dwayne Turner y Javier Saltares, aburre un poco, demasiado texto y una parte gráfica de lo más flojo del tomo.

Finalmente Spider-woman (la de Secret Wars originales) se mete en berenjenales por ver a su hija, en una aventura que servía de prólogo a una miniserie que jamás vio la luz. Lo mejor, los dibujos de Tom Morgan a lo Buscema. El guión de Danny Fingeroth peca de excesivo, para no variar.

Este tomo es una buena oportunidad para los completistas y fans de Iron Man, de tener estas historias en formato y calidad óptimos.