Solamente se puede recordar con nostalgia esas fantásticas historias que Peter David (PAD) nos regaló durante su larga estancia en la serie regular del coloso esmeralda Hulk, historias de diverso calado pero narradas con un pulso firme. No creo que nadie sea capaz, jamás, de ofrecer mejores historias que las que firmó PAD. Y que no podrá volver a ofrecer desde que, en diciembre de 2012, sufrió un infarto cerebral del que aún se está recuperando.